Uno se apoya en la mochila. Porque en el momento en que nos quitamos el peso de nuestros hombros no sabemos enderezarnos enseguida; ¡pues resulta que era el peso lo que antes nos daba seguridad y equilibrio! [George Simmel]
sábado, 28 de marzo de 2026
La tierra de las cosas perdidas
viernes, 7 de agosto de 2026
Hijos de Eva
miércoles, 20 de agosto de 2025
Los mensajeros de la oscuridad
Es entonces cuando aparece Charlie Parker, no como un héroe impoluto, sino como un hombre marcado por la pérdida y la culpa, un investigador privado que se mueve entre las sombras con una mezcla de empatía y dureza. Junto a sus viejos aliados -los letales pero fieles Louis y Angel, los peculiares hermanos Fulci y el marrullero abogado Moxie Castin-, Parker inicia una búsqueda que no solo pretende descubrir qué ocurrió con el niño, sino también enfrentarse a las fuerzas, visibles e invisibles, que han tejido una espesa telaraña alrededor de la familia Clark.
Más allá del misterio y del horror, en estas páginas encontramos es una reflexión sobre la naturaleza del mal y sobre la facilidad con la que las personas más inocentes pueden ser sacrificadas, sobre las ideologías extremas que se infiltran en comunidades pequeñas y sobre el miedo como instrumento de manipulación. Más que una novela de género es una exploración de la pérdida y de la esperanza, una invitación a mirar hacia lo más sombrío del ser humano para descubrir también ahí destellos de compasión y resistencia. Con esta última entrega Connolly confirma que Charlie Parker no es solo un detective: es un símbolo de empatía en un mundo devorado por sombras. Y esa es la razón por la que, después de más de veinte entregas, ya esté esperando la siguiente novela.
martes, 26 de julio de 2022
En lo más profundo del sur
lunes, 28 de octubre de 2024
Las furias
lunes, 21 de septiembre de 2020
La mujer del bosque
John Connolly
La mujer del bosque
Traducción de Vicente Campos
Tusquets, 2020
Decimoséptima novela de la serie protagonizada por el detective Charlie Parker. Un delicioso manjar, como todas las anteriores. ¿Y sabes lo mejor de todo? Que tal y como termina solo puede significar que Connolly ya tiene la decimoctava en marcha.
En esta ocasión, Parker investiga la muerte de una joven cuyo cadáver ha aparecido enterrado en un bosque de Maine. Los forenses que examinan los restos descubren que la mujer dio a luz poco antes de morir, pero en los alrededores no hay rastro de ningún recién nacido, lo que significa que la criatura pudo haber sobrevivido. Si así fuera, ahora contaría con alrededor de cinco años.
Parker contará con la ayuda de Louis, en esta ocasión sin su inseparable compañero Angel, convaleciente tras ser intervenido por un grave cáncer de colon. Durante la investigación conocerán de la existencia de un solidario "ferrocarril subterráneo" que mantiene una discreta red de hogares donde encontraban refugio mujeres violentadas especialmente amenazadas, como fue el caso de la mujer del bosque -"Casas seguras. Mujeres y niños con problemas a los que se traslada de una casa a otra. Todo oculto al radar, y sólo en los casos más desesperados, los que están apenas a un paso de una muerte violenta. Sin implicación de la policía ni de los servicios sociales estatales o locales. Se entra por un extremo del túnel y se sale por el otro lado, muy lejos"-, pero también se cruzarán (no sin roces) con la América más oscura y racista: "Dos semanas más tarde, Bobby Ocean emprendió la retirada de sus negocios y comenzó a vender sus empresas. Otras dos semanas después, su esposa y él anunciaron su separación. A esas alturas, Bobby Ocean estaba inmerso en el proyecto de crear [...] la Fundación William Stonehurst para las Ideas Americanas, que no tardaría en aliarse con el Partido Americano de la Libertad, el American Renaissance, el Consejo de Ciudadanos Conservadores y el Insttituto de Política Nacional, entre otras organizaciones supremacistas blancas. Bobby Ocean se había convertido en odio puro".
Por si todo esto no fuera suficiente, Parker no es el único interesado en dar con la niña o niño nacida en tan dramáticas condiciones. También lo busca Quayle, un siniestro abogado, acompañado de una letal compañera llamada Mors. En la persecución de su objetivo, dejarán un atroz reguero de dolor y muerte:
"-Dígame, señor Dobey, ¿conoce el cuento del conde Chalais)Dobey tardó un poco en responder. Si Carlos hubiera acudido a la policía, ya estarían ahí a esas alturas. Dio por perdidas la pistola y el cuchillo. Y su vida.
lunes, 26 de febrero de 2018
Lecturas variadas
Empiezo por una novela, Visitation Street, de Ivy Pochoda (Malpaso, Barcelona 2017. Traducción de Ramón de España). La historia transcurre en Brooklin, en un antiguo barrio de clase obrera transformado con el tiempo en un hábitat multicultural y precarizado. Por sus páginas pasan June y Val, dos quinceañeras que sufrirán una terrible experiencia cuando una tarde de verano se aventuran en una balsa por la costa que bordea el barrio. Fadi, un libanés que desde su colmado sueña con un barrio unido, capaz de salir adelante. Jonathan Sprouse, el "Maestro", desclasado profesor de música venido a menos. Cree James, aferrado al recuerdo de su padre, asesinado por un disparo en la época en que la droga inundó el barrio de violencia (su barca de pesca varada entre hierbajos en un terreno vacío es un poderoso símbolo), su madre, Gloria, y su abuela, Lucy, capaces de comunicarse con los muertos. Monique, prima de Cree, cantante en la Iglesia Evangélica y su madre, Celia, mujer de armas tomar. Y Renton Davis, Ren, misterioso graffitero que firma sus obras como RunDown, Hecho Polvo, protector de Cree y de Monique, aliado de Fadi en la tarea de recuperar el barrio, con una historia terrible a sus espaldas. La escena en la que Ren muestra a Fadi una de sus obras (págs. 129-130) es maravillosa.Una historia coral, con un fondo de profunda tristeza, pero con un final cargado de esperanza. Aquí, información de la editorial.
Otra novela: Tiempos oscuros, de John Connolly (Tusquets, Barcelona 2018. Traducción de Vicente Campos González). Otra historia protagonizada por el detective Charlie Parker. La número quince desde aquella primera, Todo lo que muere, que en 2004 me impresionó y me convirtió en un "connollyano" militante. Con su particular mezcla de novela de detectives y novela gótica, Connolly nos introduce de nuevo en un mundo en el que el realismo se entreverá de misterio y esoterismo. Un ejemplo de ese realismo, de esa capacidad de Connolly para plasmar en sus libros la realidad de la Norteamérica actual, lo encontramos en esta reflexión de uno de los personajes: "Sentía una vaga nostalgia del radicalismo estudiantil de los años sesenta y setenta, sobre todo porque había sido demasiado joven para vivirlo personalmente. Le parecía que la juventud de aquellos años había buscado motivos para indignarse, lo que era del todo comprensible porque se suponía que los jóvenes debían indignarse. Ahora los jóvenes sólo buscaban motivos para sentirse ofendidos, y eso no tenía nada que ver". Pero en esta entrega, como en otras, lo que predomina es lo inefable, lo misterioso, lo arcano. La sinopsis y el primer capítulo pueden leerse aquí.En la publicidad de la obra se puede leer una recomendación publicada en el diario The Independent: "Una de sus entregas más logradas... Atención, nuevos lectores: empezad con ésta". No: si vas a acercarte por primera vez a las historias de Charlie Parker, empieza por la primera.
Descubrí a Mario Rigoni Stern gracias al último libro de Philippe Claudel, Bajo el árbol de los toraya, del que ya he hablado aquí. Tras localizar todas sus obras traducidas al castellano, he empezado por El sargento en la nieve. Recuerdos de la retirada de Rusia (Pre-Textos, Valencia 2007. Traducción de César Palma). Como cabe deducir del título, se trata de una narración autobiográfica, en la que Rigoni Stern rememora su experiencia como combatiente, enrolado en el ejército italiano, durante la segunda guerra mundial. Una memoria transida de humanidad, a pesar de la dureza de los hechos que se narran:
"Cruzo la valla y una bala silba a mi lado. Los rusos nos apuntan. Salgo corriendo y llamo a la puerta de una isba. Entro. Dentro hay soldados rusos. ¿Son prisioneros? No. Están armados ... Los miro boquiabierto. Están comiendo sentados a una mesa. En el centro hay una sopera de la que todos comen con cucharas de madera. Ahora me miran, las cucharas suspendidas en el aire ... También hay mujeres. Una de ellas coge un plato y un cazo, se acerca a la sopera común y llena aquél de leche y mijo, y me lo tiende. Doy un paso, me cuelgo el fusil al hombro y como ... Nadie habla ... Spaziba, digo cuando termino. Y la mujer recibe de mis manos el plato vacío. Pasausta, responde con sencillez. Los soldados rusos me miran sin moverse ... Salgo ... En aquella isba se creó entre los soldados rusos, las mujeres, los niños y yo una armonía que distaba de ser una tregua. Trascendía con mucho el respeto que se tienen entre sí los animales del bosque. Por una vez las circunstancias permitieron que los hombres supieran ser hombres ... Si aquello ocurrió una vez, puede ocurrir de nuevo. Dicho de otro modo, puede volverles a ocurrir a muchísimos hombres más y convertirse en una costumbre, en un modo de vida". Sinopsis e información de la editorial, aquí.
Y el último libro, por hoy: La trama de la vida, de John H. Storer (Fondo de Cultura Económica, México 1959. Traducción de Rafael Martín del Campo). Una de esas joyas que la editorial FCE nos ofreció durante años en su colección de "Breviarios". Lo adquirí hace ya tiempo, en una librería de viejo, y por fin me decidí a leerlo, motivado especialmente por sus hermosas fotografías en blanco y negro. Pero también su texto es una maravilla. Recordemos que la edición original es de 1953, nueve años antes de la "primavera silenciosa" de Rachel Carson, veinte años de los "límites al crecimiento" del Club de Roma y muchos años antes de que se popularizara el concepto de "antropoceno". Pues el libro de Storer finaliza así:"Con el desenvolvimiento del intelecto humano, parece haber alcanzado su punto decisivo la evolución de la vida en nuestro planeta. En el pasado todas las formas de vida estaban sujetas al dominio automático de la naturaleza. Ninguna especie podía prosperar o multiplicarse más allá de cierto límite sin toparse con restricciones que la hacían volver a su lugar o bien la eliminaban, para que continuara imperturbable la gran corriente de la vida en la Tierra. Hoy ha cambiado esa situación. Aplicando su intelecto, el hombre ha escapado parcialmente a las regulaciones de la naturaleza. Ha alcanzado un poder casi ilimitado para multiplicar su número y, al mismo tiempo, para destruir los recursos mundiales que pudieran haberlo sustentado. Bajo el dominio de la inteligencia del hombre, la vida del mundo y el ambiente que la circunda parecen haber llegado a una encrucijada, y toca al futuro decidir la dirección que habrá de seguirse". Nos lo advertían ya hace más de cinco décadas.
domingo, 17 de mayo de 2015
Recuperando lecturas
Algunas lecturas recientes, para compartir. Empiezo con cuatro novelas, para terminar con tres ensayos.
La primera es Un filo de luz (Salamandra, 2015), la última de Montalbano. Cada vez más viejo, cada vez más frágil, cada vez más sabio, haber acompañado al comisario de Vigàta durante nada menos que 23 historias hace que las novelas firmadas por Camilleri sean menos "historias policíacas" y más prospecciones sobre la compleja naturaleza humana.. La vida sentimental de Montalbano ha estado a punto de dar un giro radical, y uno se alegraba de esa última ocasión para ser feliz representada por Marian, una mujer inteligente y hermosa. Al final, la compasión y el pasado sufrido en común se impondrán a la posibilidad de un futuro luminoso.
Continuamos con otra última novela, en este caso firmada por el escritor leonés Julio Llamazares: Distintas formas de mirar el agua (Alfaguara, 2015). Sorprendentemente, no hay rastro de este libro en la página de la editorial, como si las aguas de los pantanos que cubren tantos pueblos en León y en Palencia hubieran borrado también todo rastro digital del libro de Llamazares.
Dieciséis personas unidas por lazos familiares contemplan las aguas del pantano que anegó las tierras donde se ubicaba, entre otros, el pueblo de Ferreras, lugar de nacimiento de Domingo, de su mujer, Virginia, y de sus hijos más pequeños. Hasta esas aguas se ha acercado toda la familia para arrojar las cenizas del abuelo Domingo y así cumplir su última voluntad de acabar su existencia lo más cerca posible de la tierra, hoy sumergida, donde creció, Cada mirada es distinta: la de la viuda, la de las hijas e hijos, la del hermano, la de la nuera o la del yerno, la de los nietos. Todas juntas construyen un collage que, surgido en un pequeño rincón de la montaña, adquiere rasgos de drama universal.
La tercera novela está firmada por el estadounidense Denis Johnson, y se titula Sueños de trenes (Random House, 2015). Una historia que entronca con la tradición de Erskine Caldwell, Johm Steinbeck o Cormac McCarthy. Su protagonista, Robert Grainier, es un jornalero pobre y trabajador, golpeado durisimamente por la vida, que sin embargo continuará su existencia hasta bien pasados los 80 años ligado como si de un árbol se tratara a un reducido trozo de terreno situado en plena naturaleza salvaje.
Seguimos con los reencuentros: Camilleri, Llamazares y ahora John Connolly. No sé por qué, pero hay ciertos autores a los que sigo en todas y cada una de sus obras. La última de Connolly se titula El invierno del lobo ((Tusquets, 2015), y en ella encontraremos todo lo que esperamos de una de esas historias protagonizadas por el torturado investigador privado Charlie Parker: una historia que parece escrita al alimón por Raymond Chandler y por H.P. Lovecraft, donde el horror cósmico y la pesquisa detectivesca se mezclan con maestría. Y siempre, como marca de la casa, la extraordinaria capacidad de empatía y compasión del tándem Parker-Connolly:
- "Ser indigente es un trabajo a jornada completa. Ser pobre es un trabajo a jornada completa. Eso es lo que no entienden quienes echan en cara a las personas desfavorecidas que no salgan al mundo y busquen un empleo. Ya tienen un empleo, y ese empleo es la supervivencia".
- "A veces me pregunto cuánto hemos avanzado como sociedad en lo que ataña a las mujeres. Cada vez que enciendo la tele y oigo a un gilipollas con una americana de sport quejarse de las feministas, me entran ganas de pegarle fuego, y ya ni le cuento lo que pienso de esas taradas que un día se ven en lo alto del montón y rechazan el concepto mismo de feminismo, como si su éxito no se basara en la lucha de generaciones de mujeres. Las reto a pasar un día aquí en compañía de una mujer de cuarenta años cuyo marido lleva tanto tiempo quemándola con un cigarrillo que tiene que buscar un sitio donde aún le duela, o de una chica de diececinueve obligada a llevar pañal por lo que le hizo su padrastro, y que luego me digan que no son feministas".
Y pasamos ahora a los ensayos. El primero es Un velero bergantín (Visor, 2014), de Luis García Montero. Subtitulado como "Defensa de la literatura" y dedicado a los profesores de literatura y a los lectores, es una reivindicación de la literatura como medio para edificar la imprescindible imaginación moral sin la cual el mundo se ve reducido a un mero campo de batalla. Un ensayo repleto de invitaciones a reflexionar sobre la actual situación política:
“Nunca viene mal un poco de escepticismo.[...] Pero una cosa es vigilar, llamar a la conciencia, abrir las ventanas que aseguren el aire libre y la respiración, y otra convertir la sospecha en un mecanismo de paralización completa y de anclaje en el mal. [...] Como el mundo está mal, va a peor y ya no sirve eso de que vivimos en la realidad menos mala de las posibles, me parece un lujo excesivo renunciar a la esperanza (por modesto que sea el valor que queremos darle a esta palabra). La perspectiva del descrédito, que sirvió para ponernos en guardia contra los peligros del futuro perfecto, ha pasado a mayores y quiere acabar también con el futuro imperfecto”.
¡Menos mal que no me toca votar en Madrid!. Qué problema tendría para elegir entre García Montero (a quien tanto admiro como escritor), Gabilondo (con quien tuve oportunidad de compartir política aplicada, él en el ministerio de Educación, yo en la comisión de Educación del Senado) y José Manuel López (buen amigo, siempre comprometido con las mejores causas). ¿Por qué no es posible votar a los tres?
Seguimos con el libro de Jón Gnarr De cómo me convertí en alcalde y cambié el mundo (Capitán Swing, 2015). Hablando de elecciones, municipales por más señas, este libro nos ofrece el relato en primera persona de una ocurrencia provocadora transformada en realidad: la constitución desde la nada de un partido político -el "Partido Mejor"- y su transformación en el partido más votado en la capital de Islandia en las elecciones de 2010, con el 35% de los votos. "Hemos descuidado la democracia", advierte Gnarr. Bueno sería enmendar ese descuido, también por estos lares.
Y termino con La granja urbana, de Novella Carpenter (Capitán Swing, 2015). la autora, bióloga, periodista y, sobre todo, activista, narra con amor y con humos su experiencia como granjera urbana en uno de los barrios más conflictivos y degradados de la ciudad de Oakland, en California. "Plantar en las grietas de la ciudad", para transformarla. Una historia preciosa, excelentemente bien contada.
sábado, 1 de julio de 2023
Cuatro viejos conocidos: Camilleri, Abercrombie, Offutt y Connolly
domingo, 6 de julio de 2014
La ira de los ángeles
Ha vuelto el atormentado detective Charlie Parker para deleite de quienes, como es mi caso, hemos quedado atrapados por sus tramas gótico-policíacas. Porque lo cierto es que con John Connolly y con su personaje, Charlie "Bird" Parker, no hay términos medios: o te engancha y ya no te suelta o simplemente no consigues avanzar en su lectura.
Yo he disfrutado un montón con su última historia, La ira de los ángeles. Un ejemplo del mejor Connolly, con una trama compleja, unos personajes profundos y ocasionales guiños a la realidad actual, como este de la página 141:
- Davis Tate -dijo.
- De ése sí sé algo -declaré.
- Un preconizador de la intolerancia y la calumnia -afirmó Epstein-. Fomenta el odio, pero como la mayoría de los de su calaña carece de coherencia interna y temple. Es un antiislámico furibundo, pero también desconfía de los judíos. Odia al presidente de Estados Unidos por ser negro, pero no tiene valor para presentarse como racista, así que codifica su racismo. Se considera cristiano, pero Cristo lo repudiaría. Habría que procesarlos a él y a los de su especie por incitación al odio, pero los poderes fácticos se exaltan más porque una mujer enseña un pezón en la Superbowl. El miedo y el odio son una buena moneda de cambio, señor Parker. Sirven para comprar votos en las elecciones.
Para quienes no lo hayan leído nunca, mejor empezar por la primera novela de la serie, Todo lo que muere, publicada en castellano hace ya 10 años. Diez años con Charlie Parker: hay relaciones que duran mucho menos.
A esperar a la próxima.
domingo, 19 de marzo de 2017
Novelas de ficción llenas de historia
Aunque las cosas sigan igual, me obligo esta tarde a retomar conversaciones. Vuelvo a lo más fácil, algunas recomendaciones de lectura. Aunque también hay quien me las demanda.
[1] Leía hoy en EL PAÍS sobre el caso de Michael Karkoc, ucranio encuadrado en las SS durante la Segunda Guerra Mundial, acusado de crímenes de guerra, que desde 1949 vivía en Minneapolis. También hay nazis refugiados en Estados Unidos en la última novela de John Connolly, La canción de las sombras (Tusquets). En sus páginas nos reencontramos con un Charlie Parker física y mentalmente herido, convaleciente tras su último caso. Una historia más sobria y "realista" que otras anteriores, con menos presencia de los sobrenatural, también con menos presencia de sus habituales compañeros Angel y Louis. Pero igualmente bien escrita, sensible y adictiva.

[2] Cualquier otro día (RBA, 2010), de Dennis Lehane es una novela escrita con el telón de fondo del Boston de los años posteriores a la Primera Guerra Mundial. Un tiempo de huelgas obreras, de lucha sindical, de auge del anarquismo, de conflictos raciales. A ratos me recordaba la magistral novela de E.L. Doctorow Ragtime, sobre la que se basó la película homónima dirigida en 1981 por Milos Forman.
Pero Lehane tiene un lenguaje propio, de gran narrador, como demostró en su impresionante Mystic River. Un fragmento de la novela: unas frases puestas en boca del que con el tiempo sería primer director del FBI, el siniestro John Edgar Hoover:
¿Quiere que le diga qué nos ha demostrado la guerra? Que el enemigo no está sólo en Alemania. El enemigo vino en barcos y se benefició de nuestra política de inmigración laxa y montó aquí el tenderete. Adoctrina a los mineros y a los obreros de las fábricas y se hace pasar por amigo del trabajador y el oprimido. Pero ¿qué es en realidad? En realidad es un embustero, un engatusador, una plaga extranjera, un hombre decidido a destruir nuestra democracia. Debe ser reducido a polvo.
Hay cosas que no cambian.
Por cierto, Cualquier otro día es el primer libro de una trilogía que continuó con Vivir de noche (RBA, 2012) y acaba de finalizar con Ese mundo desaparecido (Salamandra, 2017).
[3] También he leído Falcó (Alfaguara, 2016), de Arturo Pérez Reverte. Agente de inteligencia al servicio del ejército franquista en plena Guerra Civil, el protagonista de la novela no es precisamente un personaje con el que resulte fácil identificarse. Seguramente, tampoco con el autor. Pero qué le voy a hacer, he disfrutado mucho con algunos libros de Pérez Reverte (Territorio comanche, La sombra del águila, El pintor de batallas, Hombres buenos) y, sobre todo, con Alatriste. Pérez Reverte construye personajes creíbles, moralmente ambiguos, los sitúa en escenarios muy realistas y siempre incorpora su particular toque de distanciamiento cínico:
Ginés no se daba por vencido. Tragó saliva.
- Lo de la otra noche, con... Bueno, ya sabes. Lo de Juan Portela... Eso nos ha unido un poco, ¿no te parece?
Falcó lo miró con dureza.
- ¿De verdad crees que matar a alguien une a quienes lo matan?
- Hay ciertas cosa...
- No me jodas -Falcó encendió un cigarrillo. Sé buen chico, anda. Haz tu guerra, salva a José Antonio y salva a España de la horda marxista, si puedes. Pero no me jodas.

[4] Padre e hijo (Dirty Works, 2016), de Larry Brown, es una novela dura y seca como el Mississippi de 1968 en el que tiene lugar la historia que nos cuenta. Una mezcla de Faulkner, Ellroy y Bukowski. A ratos he sufrido leyéndola. Pero es un novelón que te atrapa y te zarandea esperando un final que, afortunadamente, no es tan terrible como parecía. Aunque terrible, es..

[5] Enterrad a los muertos (Salamandra, 2016) es la segunda novela de Louise Penny publicada en castellano, con el inspector jefe Gamache de protagonista. En un Quebec cubierto por la nieve, la aparición del cadáver de un conocido investigador y activista nacionalista en el sótano de la Sociedad Literaria e Histórica, uno de los escasos centros de referencia de la minoritaria comunidad inglesa en la ciudad amenaza con revolver tensiones larvadas entre las comunidades francófona y anglófona. Penny escribe extraordinariamente bien, y las 475 páginas del libro se hacen cortas. Gamache es un personaje de lo más atractivo y el telón de fondo del conflicto québécois añade interés a una investigación criminal ya de por sí interesante:
Aunque lo más desconcertante del asunto era la estupefacción que mostraban las publicaciones francófonas. Tan sorprendente como el descubrimiento del cadáver de Augustin Renaud era el hallazgo de tantas personas vivas, gente angloparlante, que llevaba tanto tiempo entre ellos.
La ciudad de Quebec parecía estar dándose cuenta en esos momentos de que los ingleses seguían allí.
- ¿Cómo es posible que no supiesen que estábamos aquí? -se lamentó Winnie, mientras leía la página por encima del hombro de Elizabeth.
Esta también había sentido una punzada. Una cosa era ser vilipendiados, tratados como sospechosos o como amenazas. Incluso como el enemigo. Para todo eso estaba preparada. Pero no para no tener ni pizca de visibilidad.
¿Desde cuándo pasaba eso? ¿Cuándo habían desaparecido y se habían vuelto fantasmas en su propia ciudad natal? Elizabeth miró al señor Blake, que también había bajado el periódico y tenía la mirada perdida.

[6] El último libro de Andrea Camilleri con el comisario Montalbano de protagonista se titula Muerte en mar abierto (Salamandra, 2016) y contiene ocho historias en las que el autor siciliano vuelve a demostrarnos su humanidad y su ironía.. También su militante rechazo a que determinadas "prácticas habituales" acaben por hacer imposible la justicia y la decencia, particularmente cuando los perpetradores son personas poderosas:
El fiscal Gaetano Mistretta se había puesto rojo como un tomate al oír las primeras identificaciones. Se secó el sudor de la frente y dijo:
- Deje aquí los vídeos y ni una palabra a nadie. Usted ya no va a encargarse de este caso. Y el dottor Gianquinto tampoco. Lo llevarán los de la Brigada de Homicidios. Es una orden tajante.
Montalbano se puso en pie y se marchó sin despedirse.
No protestó. Era inútil, sabía cómo acabaría la cosa.
Según la práctica habitual, el dottor Gaetano Mistretta archivó la nota y las cintas de vídeo y las puso en un expediente que rotuló, según la práctica habitual (además de la prudencia), "sospechosos sin identificar",
Antes de abandonar su despacho al término de su jornada laboral, el dottor Gaetano Mistretta cogió el expediente de los sospechosos sin identificar y , según la práctica habitual, lo metió en un cajón de su escritorio, que cerró con llave.
Y, una vez más, según la práctica habitual, esa misma noche entraron en el despacho del dottor Gaetano Mistretta dos ladrones que iban sobre seguro e hicieron desaparecer sólo aquel expediente.
No obstante, y en previsión de lo que sucedería según la práctica habitual, también el dottor Salvo Montalbano había actuado de acuerdo a la forma prevista. Así, antes de entregarle la carta de Guarnotta y los tres vídeos al fiscal, le había pedido a Catarella que hiciera copias de todo.
Las tenía bien escondidas, con la esperanza de que llegaran tiempos mejores.











