domingo, 7 de enero de 2018

Algunas lecturas: Haruf, Claudel, Oz, Fromm, Dicker y de Luca

Para no perder la costumbre, algunas lecturas recientes que me han gustado mucho. Aunque para gustos están hechos los libros, obvio los que me han gustado menos.

Kent Haruf, La canción de la llanura, Mondadori-Penguin Random House, 2017 (Traducción de Agustín Vergara)

Por estas mismas fechas, hace un año, comentaba cuánto me había gustado Nosotros en la noche, el primer libro de este autor publicado en España. Este segundo libro es tan bueno como aquel. De nuevo, una historia sencilla, cotidiana, narrada de manera contenida y pausada, llena de emoción y sentimientos. Vidas normales, que se entrecruzan, sacando lo mejor y lo peor de las personas. Pero en el caso de Haruf, se empeña en presentarnos sobre todo la mejor cara de los seres humanos. Sin edulcorar ni exagerar. Los hermanos McPheron son dos seres humanos maravillosos, absolutamente creíbles. Su torpe intento de dar conversación a la adolescente a la que acogen en su granja es un momento fabuloso: "Nos preguntábamos... qué piensas de los precios". Es, además, el primer volumen de una trilogía. Así que podemos esperar disfrutar en breve con más libros de Haruf.

Philippe Claudel, Bajo el árbol de los toraya, Salamandra, 2017 (Traducción de José Antonio Soriano Marco)

Hace unos días ya me referido a este libro. Una hermosa reflexión sobre la vida, la enfermedad, la vejez y la muerte, y su interrelación. Escrito a partir de la enfermedad y fallecimiento del mejor amigo del autor. Con líneas de fuga variadas (alpinismo, relaciones de pareja, cine), pero concurrentes. Somos cuerpo, que empieza como "cuerpo amistoso" para, a lo largo del tiempo, convertirse en "cuerpo hostil", luego "adverso", "sufriente", "enemigo" y, por último, "condenado". Envejecemos, a pesar de "todas las estrategias inútiles que aplicamos a nuestros cuerpos para engañar al tiempo y a nuestros miedos". Y morimos, aunque "nuestro mundo vive de espaldas a la muerte". Así presentado, podría parecer una lectura depresiva: nada más lejos de la verdad. El libro empieza con un niño toraya sepultado en el tronco de un árbol, con el que se elevará poco a poco al cielo; y termina con otra criatura creciendo en el vientre de una mujer joven, destinada a "vivir, amar, reír, maravillarse y crecer hasta el cielo". Un gran libro.


Amos Oz, Tierra de chacales, Siruela, 2017 (Traducción de Raquel García Lozano)

Es el primer libro publicado por el escritor israelí, autor de referencia que ya ha aparecido en este blog. En este caso se trata de un libro de relatos escritos a principios de los años Sesenta. Muy cercano, por tanto, al momento fundacional del Estado de Israel. Con temáticas diversas y personajes muy variados, contiene sin embargo algunas de las claves políticas, culturales y emocionales que desarrollará en su obra posterior:
"¿Qué podían hacer varias decenas de personas cultas, entradas en años, partidarias de una política moderada y sobria, que ya habían visto las consecuencias del éxtasis político en todas sus versiones? Varias decenas de intelectuales no podían contener la embriaguez de las masas ni sus exaltados y frívolos dirigentes, que con gritos de júbilo conducían a todos hacia el abismo".
Podía estar escrito hoy mismo.

Pete Fromm, Indian Creek. Un invierno a solas en la naturaleza salvaje, Errata naturae, 2017 (Traducción de Carmen Torres García).

Fascinado por la lectura de libros sobre exploradores, pioneros y naturaleza salvaje, pero con nula experiencia en esos terrenos, un joven universitario se embarca en la tarea de custodiar un criadero de alevines de salmón, durante siete meses, en una zona salvaje a sesenta kilómetros de la carretera más próxima.La narración que hace Fromm de esta experiencia da como resultado un libro que combina el relato de aventuras y supervivencia con momentos de atenta observación de la vida natural, todo ello aderezado de un humor más que notable. Otro regalo de la editorial Errata naturae, que tantos buenos mementos me está reportando con su colección "Libros salvajes".


Joël Dicker, El libro de los Baltimore, Alfaguara-Penguin Random House, 2016 (Traducción de María Teresa Gallego Urrutia y Amaya García Gallego)

Hace cuatro años escribía en este blog sobre un libro anterior de Dicker, La verdad sobre el caso Harry Quebert, que me encantó y me enganchó como pocos. Mucho de lo que decía entonces puede decirse ahora de este libro, también protagonizado por quien protagonizara y actuara como narrador de aquel otro: el escritor Marcus Goldman. Se trata de una historia característicamente norteamericana (aunque su autor sea suizo), de nuevo con el amor persistente como un componente fundamental y también con toques de tragedia. Pero si La verdad funcionaba como un perfecto aunque original thriller, El libro de los Baltimore es más bien una saga familiar... también muy original. Y una historia de reparación:
"-¿Y con esto, qué está haciendo, Marcus -me preguntó Leo, intrigado.
- Una reparación, Leo. Una reparación".

Erri de Luca, Penúltimas noticias acerca de Yeshua/Jesús, Sígueme, 2016 (Traducción de Luis Rubio Morán).

Esta obra de Erri de Luca se asemeja más a otra ya comentada aquí hace tiempo, Hora prima, que a sus novelas más conocidas. Se trata de una reflexión/meditación sobre la figura de Jesús y las circunstancias de su vida pública. Un Jesús/Yeshua nacido plenamente judío, pero que supera el judaísmo en el que se imbrica su espiritualidad y su mensaje:

Eucaristía es escándalo, alianza fundada en una víctima humana, sin más altar que la cima pelada de un monte, ligada a un madero romano de suplicio. El cristianismo no podía separarse más radicalmente de su madre tierra hebrea. Introduce su cambio en la fiesta principal de Israel, en la ciudad de David. A uno de los doce se le atragantó aquel bocado, al resto del pueblo de Israel le resultó todavía peor, cargando sobre sí la catastrófica acusación de matamesías.
A raíz de aquel pan de Pascua se separan absolutamente judaísmo y cristianismo [...].
La eucaristía es alimento de libertad para la humanidad prisionera. Nace en la Pascua hebrea, pero rompe las fronteras de la festividad de solo un pueblo".

La maestría de Erri de Luca como narrador se conjuga con su profundo conocimiento y aprecio de la Biblia para ofrecernos una obra rica en matices, que puede ser disfrutada por creyentes y no creyentes.

sábado, 6 de enero de 2018

Cuando la calle era nuestra



Luchas obreras, vecinales, estudiantiles, feministas… Todas ellas reflejadas en las fotografías seleccionadas del fondo documental de la Transición en Euskadi del fotógrafo bilbaíno Mikel Alonso, y del Archivo Municipal de Bilbao de la Gaceta del Norte, con textos de Gaizka Fernández, Soldevilla, Antonio Rivera, Santiago Burutxaga y la coordinación de Mikel Toral.

miércoles, 3 de enero de 2018

Encuentro mañanero con un zorro



"Y en ese zorro, en su mirada hay algo más que una súplica. Me está mostrando algo, me está dando algo que aunque no quiera debe entregarme...".
Joseph Smith, El lobo, Debolsillo, 2010 (Traducción de Cruz Rodríguez Juiz).

Me he encontrado con este zorro cuando apenas empezaba a amanecer. Luego, la montaña ha seguido regalándome bellos encuentros...

 
 
 
 

martes, 2 de enero de 2018

Los árboles y los toraya

Cerca de un pueblo toraya situado en un claro, me mostraron un árbol peculiar. Imponente y majestuoso, se alza en una pendiente del bosque, a unos cientos de metros de las casas. Es una sepultura reservada a los niños de muy corta edad, fallecidos durante los primeros meses de vida. En el tronco del árbol se excava un hoyo. En su interior se deposita el pequeño cadáver envuelto en una sábana. El sepulcro leñoso se cierra con un entramado de ramas y tela. Lentamente, con el paso de los años, la madera del árbol vuelve a cerrarse y guarda el cuerpo del niño en su propio y enorme cuerpo, bajo su corteza soldada de nuevo. Comienza entonces el viaje que lo elevará poco a poco al cielo, al pausado ritmo del crecimiento del árbol.
Nosotros enterramos a nuestros muertos. O los quemamos. Nunca se nos habría ocurrido confiárselos a los árboles, aunque no nos falta bosques ni imaginación. Pero nuestras creencias se han vuelto vacías, carentes de eco. Perpetuamos rituales que a la mayoría nos costaría mucho explicar. Nuestro mundo vive de espaldas a la muerte. Los toraya la han convertido en el centro del suyo. ¿Quién tiene razón?

Philippe Claudel, Bajo el árbol de los toraya, Salamandra, 2017 
[Traducción de José Antonio Soriano Marco].

Lo pensaba esta mañana, mientras caminaba bajo la lluvia por el bosque hibernante.