viernes, 10 de marzo de 2023

Un país bañado en sangre

Paul Auster y Spencer Ostrander
Un país bañado en sangre
Traducción de Benito Gómez Ibáñez
Seix Barral, 2023


"Miedo unido a violencia, con las balas como recurso principal. Es una combinación que recorre todos los capítulos de nuestra historia y hoy sigue siendo un hecho esencial de la vida de Estados Unidos".


A partir de un acontecimiento familiar traumático -su abuela paterna asesinó a su ex-marido, su abuelo, con una pistola en 1919- Auster profundiza en una de las realidades más específica y característicamente estadounidenses: los periódicos tiroteos que provocan cada año la muerte de miles de personas. Como plantea el autor, "los norteamericanos tienen veinticinco veces más posibilidades de recibir un balazo que los ciudadanos de otros países ricos", hecho del que se deriva una pregunta más que lógica: "¿Por qué es tan diferente Estados Unidos, y qué nos convierte en el país más violento del mundo occidental?".

Para responder a esta cuestión Auster recopila una cifras abrumadoras (393 millones de armas de fuego, más de una por cada habitante de Estados Unidos; 40.000 víctimas por disparos cada año; millón y medio de muertes desde 1968) que enmarca en una historia de exterminio de las poblaciones indias, de esclavismo (con las patrullas ciudadanas funcionando "como una especie de Gestapo del Sur"), en la mitología de las milicias armadas como antídoto frente a la tendencia del Gobierno a la tiranía, pero que también es consecuencia inesperada  de las protestas en 1967 de los Black Panther contra el control de armas (en nombre de la autodefensa  de la población negra) y manifestación extrema de esas "muertes por desesperación" de las que ya hemos hablado aquí, con hombres (siempre son hombres) que "optan por destruirse a sí mismos destruyendo a otros". En el fondo, dirá Auster, las matanzas por armas de fuego no se entienden sin tomar en consideración que los Estados Unidos de América son una nación erigida sobre los principios del capitalismo más salvajemente puro, sobre una visión del mundo "en la que el individuo tiene prioridad sobre el grupo y el egoísmo triunfa sobre la cooperación".

El caso es que la cuestión de las armas se ha convertido en una de las líneas divisorias más consistentes en los Estados Unidos de hoy: aunque ha disminuido considerablemente el número de hogares que poseen armas de fuego, el número total de armas en poder de los ciudadanos estadounidenses es mayor que nunca, de manera que, aunque quienes tienen armas son menos, acumulan más armas que nunca antes y son militantemente activos en contra de cualquier forma de control de armas. Paradójicamente, incluso en la época del "salvaje Oeste" se prohibía portar armas en las ciudades (hay montones de películas en las que lo hemos visto), de manera que podría sostenerse que el viejo Oeste de los westerns era "un lugar mucho más civilizado, pacífico y seguro que la sociedad norteamericana de hoy en día".

El texto de Auster se acompaña con las austeras fotografías en blanco y negro de Spencer Ostrander. Son imágenes de emplazamientos en los que tuvieron lugar una treintena de tiroteos masivos, "fotografías del silencio" en las que nada sugiere que en esos lugares (institutos, supermercados, aparcamientos, lavaderos de coches, bares, clubs nocturnos...) hayan sido el escenario de horribles matanzas. 





miércoles, 8 de marzo de 2023

Vagina obscura

Rachel E. Gross
Vagina obscura. Un viaje anatómico
Traducción de Noelia González Barrancos
Ilustraciones de Armando Veve
Ediciones de Pasado & Presente, 2023

"Tu vagina es otro planeta. Si te pudieras encoger hasta tener el tamaño de un grano de arena y meterte entre las piernas, te encontrarías con un reino de las maravillas de húmedas junglas, frescas cuevas y pozos viscosos de mucosidad creados por tu nutrido ecosistema de vida microscópica. [...] Su paisaje está poblado de clústeres de microorganismos finos y largos con forma de vara y hordas de microorganismos semejantes a diminutas pelotas que se aferran a los contornos. Estos microbios viven juntos en un equilibrio delicado y lanzan ácido para detener a colonizadores en potencia procedentes de mundos lejanos (tampones, juguetes, penes) o próximos (el ano)".


Lo que estos microorganismos no han conseguido detener es la colonización del cuerpo de la mujer por parte de una ciencia médica androcéntrica y de una concepción social de la sexualidad femenina esencialmente reproductivista. Rachel E. Cross lo explica perfectamente en la introducción de este libro:

"Me embarqué en la escritura de un libro sobre la ciencia que rodea la vagina. Sería un libro divertido y desenfadado y estaría repleto de maravillas [...]. No obstante, no tardé en percatarme de que tenía un problema: existen enormes lagunas en nuestro entendimiento del cuerpo femenino. La mayor parte de la comprensión científica sobre el tema a nuestro alcance se ha erigido a partir del estudio del cuerpo masculino. No fue hasta 1993, y como consecuencia del Women’s Health Movement (Movimiento por la Salud de las Mujeres o WHM), cuando se dictó una orden judicial federal que obligaba a los investigadores a incluir a mujeres y minorías en la investigación clínica. La doctora Janine Austin Clayton, directora asociada de investigación relacionada con la salud de la mujer en el National Institutes of Health (Institutos Nacionales de Salud o NIH, por sus siglas en inglés), lo expresó de la siguiente forma en 2014: «En comparación, sabemos menos sobre los aspectos de la biología femenina que sobre los de la biología masculina».
Hasta hace poco, la investigación médica sobre la mujer que se llevaba a cabo en este país se centraba en la fertilidad. Como me dijo una persona experta en endometriosis: «A nadie en el Congreso le importa en realidad el útero si no hay un bebé dentro». El NIH no inauguró una rama de ginecología centrada de manera específica en la salud de las vulvas, las vaginas, los ovarios y los úteros hasta el año 2014. Esa fue prácticamente la primera vez que una rama de investigación de ámbito federal reconocía que dichos órganos son una parte integral de la salud de las mujeres, tengan estas o no la intención de quedarse embarazadas"
.

La primera consecuencia científica de estos sesgos androcéntrico y reproductivista ha sido que, aún en la actualidad, hay partes del cuerpo femenino "que son menos conocidas que el fondo del océano o la superficie de Marte". De la que se derivan otras muchas consecuencias: invisibilización de dolencias, malos diagnósticos y peores tratamientos, imaginarios y discursos sociales de suciedad, vergüenza y culpabilización. 

Afortunadamente, libros como este contribuyen a combatir esos imaginarios dominantes, reivindicando un conocimiento (científico y social) que esté a la altura de la lucha de las mujeres por el control de su propio cuerpo, descolonizándolo... ¡literalmente!: liberándolo de dominaciones patriarcales y de prácticas extractivistas. Porque, como dice Rebecca Solnit en Recuerdos de mi inexistencia,

"Cabe imaginar nuestras batallas como luchas territoriales para defender un territorio o anexionarlo, y es posible entender que nuestras diferencias tienen que ver, entre otros aspectos, con el espacio que se nos otorga o se nos niega para hablar, participar, deambular, crear, describir o vencer.
Una de las batallas en que me enfrasqué de joven tenía que ver con si el territorio de mi cuerpo se hallaba bajo mi jurisdicción o bajo la de otra persona, de cualquiera, de todas las demás, si estaba expuesto a invasiones hostiles, si yo controlaba sus fronteras, si mandaba en mí misma"
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Pues eso, que el libro de Rachel E. Gross es una aportación relevante a esa batalla por la recuperación de la jurisdicción de las mujeres sobre su propio cuerpo.

No puedo terminar este comentario sin reconocer que me he acercado a este libro gracias a la curiosidad, la preocupación y los conocimientos previos adquiridos al colaborar en la elaboración del trabajo de fin de grado en Sociología titulado La enseñanza del ciclo menstrual en el grado de medicina de la UPV/EHU. Agradezco a su autora, Amaia González Llama, que confiara en mí para tutorizarlo. 


Ilustraciones de Armando Veve


martes, 7 de marzo de 2023

Naturaleza sagrada

Karen Armstrong
Naturaleza sagrada. Como podemos recuperar nuestro vínculo con el mundo natural
Traducción de Tomás Fernández Aúz
Crítica, 2022

"Si queremos redimir el mundo natural, también nosotros debemos aprender a linearnos emocionalmente con él y comprender la afinidad y la total dependencia que nos une a sus realidades. Hemos de hacer el deliberado esfuerzo de observar bajo la superficie de la naturaleza y vivir su sacralidad en primera persona, tal como vienen haciendo, desde hace siglos, los cabalistas, los musulmanes, los cristianos, los confucianos, los taoístas, los hindúes. Y no lo han conseguido por medio del estudio científico, sino a través de la creatividad y el arte: con rituales, poemas, música y gestos corporales que tienen un profundo efecto en la vida mental. También nosotros hemos de cultivar una manera de ser que nos permita ver más íntimamente el mundo natural -algo que requiere imaginación".


Este es un libro extraordinariamente parcial, un libro que busca justificar una convicción, un libro de parte. Monja católica durante siete años, especialista en el estudio de las religiones, Armstrong es impulsora de la denominada Carta por la Compasión (Charter for Compassion), cuyo texto dice así:

"El principio de compasión permanece en el corazón de todas las tradiciones religiosas, éticas y espirituales, y siempre nos pide tratar a los otros como nos gustaría ser tratados. La compasión nos impulsa a trabajar sin cansancio para aliviar el sufrimiento de nuestros semejantes; nos motiva a dejar de lado el egoísmo y aprender a compartir y nos pide honrar la inviolable santidad de cada ser humano, tratando a todos, sin excepción, con absoluta justicia, equidad y respecto.
Es además necesario en la vida pública y en la privada abstenerse de causar dolor de manera sistemática y categórica, actuar o hablar de manera violenta, obrar con mala intención, manejarse priorizando el interés personal, explotar o denegar los derechos básicos e incitar al odio denigrando a los otros – aunque sean enemigos - actuar de manera contraria, implica negar nuestra humanidad. Reconocemos haber fallado en vivir con compasión y sabemos que alguien ha incluso incrementado la miseria humana en nombre de la religión.
Por eso pedimos a hombres y mujeres ~ restaurar la compasión al centro de la moralidad y de la religión ~ volver al antiguo principio que afirma que cualquier interpretación de la escritura que incite a la violencia, el odio o al desprecio, es ilegítima ~ garantizar a los jóvenes una información positiva y respetuosa sobre otras tradiciones, religiones y culturas ~ estimular a una positiva apreciación de la diversidad cultural y religiosa ~ cultivar una empatía consecuente con el sufrimiento de los seres humanos, hasta con aquellos que consideramos enemigos.
En nuestro mundo polarizado hay una necesidad urgente de transformar la compasión en una fuerza clara luminosa y dinámica. Arraigada en la determinación de trascender el egoísmo, la compasión puede romper las fronteras políticas, dogmáticas, ideológicas y religiosas. Nacida de nuestra profunda interdependencia, la compasión es esencial para las relaciones humanas y para la realización de la humanidad. Es el camino hacia la claridad, indispensable para la creación de una economía justa y de una comunidad global y pacifica"
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En este libro, Armstrong prologa el principio de la compasión más allá de las relaciones entre las personas y las sociedades para extenderlo a nuestra relación con la naturaleza, convencida de que debemos "concebir de otra manera el mundo natural", recuperando "el sentimiento de veneración que siempre nos ha inspirado la naturaleza y que durante miles de años hemos cultivado con mimo los seres humanos". De no hacerlo así, la autora sostiene que "nuestra preocupación por el entorno natural no pasará nunca de ser una emoción superficial". Es importante enfatizar este distanciamiento buscado con una emocionalidad superficial tan característica de nuestros tiempos -una emocionalidad individualista e individualizante, autocentrada, epidérmica, solipsista- apostando por una emocionalidad robusta, compartida, efectiva; una emocionalidad que, como advierte Armstrong, lejos de servir como bálsamo se convierte en acicate para asumir compromisos incluso en contra de nuestros propios intereses, una senda emocional que "implica realizar sacrificios" ya que, sin estos, será imposible salvar(nos con) el planeta.

No es fácil evitar la deriva individualista de la espiritualidad y la emocionalidad, poner distancia frente al mindfulness, el coaching o el pensamiento positivo en sus expresiones más neoliberalizantes, esas que, como advierte Ronald E. Purser en McMindfulness. Cómo el mindfulness se convirtió en la nueva espiritualidad capitalista (Alianza editorial 2021; traducción de Marta Nicolás Heredia), no es más que una “forma banal de espiritualidad que pone trabas a las transformación social y política, y refuerza el statu quo neoliberal”. No es sencillo y la propia Armstrong roza en más de una ocasión este fangoso terreno. Pero, teniendo clara su verdadera intención, su libro se alinea con las obras de otras grandes autoras como Mary Oliver, Rachel Carson o Annie Dillard

lunes, 6 de marzo de 2023

María la Jabalina

Cristina Durán y Miguel Ángel Giner Bou
María la Jabalina
Astiberri, 2023


Confieso que el cómic no es lo mío: me he quedado en/con Astérix, Tintín, Calvin y Hobbes y los Peanuts (Carlitos y Snoopy). Pero reconozco el valor de esta particular forma de expresión literaria y me he sentido muy tocado por algunas obras, como Persépolis o Maus. Por eso, habitualmente me dejo caer por la librería Joker, auténtico templo del cómic book, el manga, la novela gráfica y, en general, los libros ilustrados; ahí paso un buen rato admirando la enorme diversidad de obras que se aprietan en sus expositores. Ahí es donde me encontré con esta emocionante historia, ejemplar ejercicio de recuperación de la memoria histórica y merecido homenaje a una de esas mujeres fuertes que hay que rescatar del olvido. Una de esas olvidadas a las que canta Pedro Pastor, cuya letra, precisamente, abre el libro.

Su nombre era María Pérez Lacruz (1917-1942) y desde muy chica fue conocida como "la Jabalina" porque su familia, que emigró desde Teruel hasta la localidad valenciana de Sagunto para ganarse la vida en la industria siderúrgica, procedía de la localidad de Jabaloyas, en la sierra de Albarracín. Militante de la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias, enfermera de guerra, herida de bala en el frente de Teruel, trabajadora en la siderurgia, fue detenida en abril de 1939 y fusilada el 8 de agosto de 1942 en el llamado "paredón de España" en Paterna, donde fueron asesinadas 2.238 personas procedentes de 191 pueblos de la Comunitat Valenciana y de otros 60 municipios españoles.

Un libro hermoso, conmovedor, necesario. Ojalá tenga mucha vida.





domingo, 5 de marzo de 2023

Genekogorta, otra vez

Frío esta mañana, el termómetro cercano a cero, escarcha en la hierba y las plantas pero un cielo de un azul esplendoroso. De nuevo (y es que siempre es algo nuevo) subo al Ganekogorta, esta vez continuando hasta Arrabatxo y descendiendo por Biderdi. Muchisima gente. Es un regalo tener estas montañas a un paso (literal) de Bilbao, Sodupe, Alonsotegi, Llodio, Arrigorriaga...


 
Ganekogorta.
Arrabatxo y Pagero, desde el Ganeko.

Ganekogorta desde Arrabatxo.
Biderdi desde Ganeko.
Ganekogorta desde Biderdi.