lunes, 10 de junio de 2013

Plazara



La Kasba en Túnez, Tahrir en El Cairo, Sol en Madrid, Syntagma en Atenas, Zuccotti Park en Nueva York… Ahora es la plaza Taksim en Estambul la que toma el testigo de la revuelta cívica que, desde hace más de dos años, no deja de impugnar la falacia de “la única política posible” proclamada por todos los poderes institucionalizados, la del “se hace lo único que se puede y se debe” enarbolada por los tecnócratas cortesanos al servicio del capital. Más allá de sus diversos detonantes, en todos los casos la razón de fondo de las protestas es la misma: la lucha por la dignidad, la defensa de relaciones sociales alternativas frente al fundamentalismo que pretende reducir la complejidad de la vida social a una sola norma. Si en Turquía el simplificador y recortador de alternativas es el fundamentalismo religioso, en Europa quien cumple esa función es el fundamentalismo de mercado.



Publicado en el espacio Think Bask de eldiario.es (10/06/2013).

miércoles, 5 de junio de 2013

Ada

Acaban de comunicármelo: hace unas pocas horas ha fallecido Ada.
Esta mañana, en la tertulia de Radio Popular-Herri Irratia, Koldo mostraba su incomodidad por el hecho de que tras la brutal agresión sufrida por Ada, su rostro había aparecido profusamente en todos los medios de comunicación, contraviniendo cualquier principio de confidencialidad, anonimato o respeto a la intimidad. Entiendo su perspectiva y la valoro sobremanera, especialmente porque es la perspectiva de un profesional de la comunicación capaz de mirar críticamente a su profesión.
Pero yo decía esta mañana que la exhibición pública de la imagen de Ada -exhibición realizada por sus propias compañeras y compañeros, compatriotas o no, pero personas cercanas a ella- podía interpretarse, y así lo hacía yo, como un acto de reivindicación de la humanidad de Ada, de su personalidad completa, en absoluto reducible a la condición de inmigrante, mucho menos de prostituta, ni siquiera de víctima.
La foto más conocida de Ada, esa en la que aparece con una pose perfectamente estudiada, tan hermosa con su cuidado peinado, elegantemente vestida, es la imagen de una mujer joven plena de vida, con todo un futuro por delante, dispuesta a afrontarlo, con todo el derecho a vivirlo en plenitud,como cualquiera de nosotras, como cualquiera de nosotros.
Pero Ada se ha visto obligada a vivir en la vulnerabilidad más radical, en esa tierra de nadie que es la patria de quienes se ven privadas de sus derechos fundamentales por los nacionalismos de Estado y su discriminación entre ciudadanos y habitantes. Antes de ser asesinada ya había sido privada de su derecho a la salud, de su derecho al trabajo, de sus derechos políticos.
Sólo la cercanía de compañeras y amigos y la preocupación atenta y constante de organizaciones como Askabide han mantenido en pie esos mínimos de socialidad y empatía que nos vinculan como seres humanos.
Invisibilizada por ser prostituta, por ser negra, por ser mujer, por ser inmigrante, la exhibición pública de su imagen es, en mi opinón, un acto de afirmación de su auténtica condición: la de un ser humano cuyo derecho a tener derechos (Hannah Arendt) no debería haber sido violado de ninguna manera, ni con su asesinato -por supuesto- ni con su exclusión de la comunidad sociopolítica que conforma la ciudadanía bilbaína, vasca o española.



Como señala Étiene Balibar, Arendt desarrolla sus concepción de unos derechos humanos universales desligados de la siempre restrictiva ciudadanía nacional en el último capítulo de la segunda parte de los Orígenes del Totalitarismo, en el que aborda la "decadencia de la nación estado y el final de los derechos del hombre". En su reflexión,
Arendt desarrolla una tesis provocadora, aunque firmemente fundada en la observación de las trágicas consecuencias de las guerras imperialistas que conllevaron la aparición de masas de refugiados «sin Estado» y de seres humanos « superfluos». Todos esos seres humanos que -de alguna manera- parecen estar «de sobras», pero quienes siguen estando físicamente presentes en el espacio mundial, comparten el hecho de encontrarse tendencialmente privados de toda protección personal a causa de la destrucción o disolución de las comunidades políticas de las que formaban parte; más allá de los esfuerzos de los organismos internacionales -creados precisamente como tentativa de «repuesta» a esta situación sin precedente- y los cuales no dejan de estar permanentemente amenazados de eliminación.[Balibar]
¿Ya somos conscientes del riesgo terrible que se agazapa tras la mirada discriminatoria, esa que milita en la distinción "nosotros-ellos", esa que se apunta alegremente al "primero los de casa", esa mirada presta a alimentar el grito de "aquí no cabemos todos"? El riesgo de la exclusión radical, de la vulnerabilidad radical, el de la total desprotección, el de la eliminación física o social.

No era una inmigrante nigeriana, ni una prostituta, ni una mujer negra. Se llamaba Maureen Ada Otuya. Ada.
Y hoy deberíamos decir, como hemos dicho cuando era otro terrorismo el que asesinaba, que Ada era, es y será una de las nuestras. Y empezar a actuar en consecuencia.

lunes, 3 de junio de 2013

Gesto por la Paz

Acabo de comprar en Cámara los dos libros en los que Gesto por la Paz resume su historia.
No voy a leerlos aún. Por ahora disfruto de su tacto, de su cuidada aunque sencilla edición.
Hojearlos me hace revivir recuerdos que tienen más de 25 años.
Y hoy me inclino a pensar que Emily Dickinson tenía razón...



Temo a la persona de pocas palabras.
Temo a la persona silenciosa.
Al sermoneador, lo puedo aguantar;
al charlatán, lo puedo entretener.

Pero con quien cavila
mientras el resto no deja de parlotear, 
con esta persona soy cautelosa.
Temo que sea una gran persona.

jueves, 30 de mayo de 2013

Los problemas de ser rico

No me refiero a la vergonzosa auto-remuneración de Alicia Sánchez Camacho, que no se explica ni por su carga de trabajo, ni por su productividad, ni por su cualificación, ni por su valía, ni por su creatividad, sino exclusivamente por su capacidad de decidir cuánto se paga a sí misma y a los suyos. Sin criterio mínimamente objetivable ni contraste externo, de manera absolutamente arbitraria. ¿Igual que los consejos de administración de las empresas privadas? Sí: también ellos deciden su propia remuneración. La diferencia es que las y los Sánchez Camacho de turno deciden cuánto van a pagarse a sí mismas, pero con dinero público.

Me refiero a otra vergüenza: la publicidad de Loterías del Estado, en concreto de la Primitiva. Sí, esa que se refiere a los problemas de ser rico. Dónde se cruzarán mi jet privado y el de mi novia, qué diamante poner en el collar de Fifí... Ni ingenio ni humor, sólo un derroche de insensibilidad, irresponsabilidad e inmoralidad.
Esta campaña ha sido finalista de los Premios Sombra a la peor publicidad, que cada año impulsa Ecologistas en Acción. No me extraña.

Pero lo que de verdad me gustaría es que, al menos por una vez, el próximo día en que se celebre el sorteo de marras, y como expresión de protesta ciudadana, todos los boletos se quedaran sin vender. Y que se los coman con patatas el ministerio de Hacienda, el perrito Fifí y los cretinos que han creado el anuncio.

lunes, 27 de mayo de 2013

Distorsiones de la democracia

El pasado 22 de mayo, en el marco de la Asamblea General de la Confederación empresarial de Bizkaia, Cebek, se celebró en Bilbao un encuentro empresarial con el título “¿Es posible reindustrializar Euskadi? ¿Cómo lo hacemos?”, en el que participaron como ponentes Juan José Toribio, presidente de la Escuela de Negocios de la Universidad de Navarra (IESE) y Josu Jon Imaz, presidente de Petronor. He leído con atención e interés todas las noticias sobre este acto, pero no he logrado enterarme de si los participantes en dicho encuentro, un auditorio formado por destacados empresarios, prácticamente todos varones, dieron respuesta a la pregunta que los reunía. Lo que sí ha quedado de esa jornada es una afirmación de Toribio: “Lo que los sociólogos llaman conquistas sociales y lo que los juristas llaman derechos laborales, nosotros lo llamamos distorsiones del mercado de trabajo. Eso es lo que son en lenguaje económico”. ¿Suscribe el empresariado bizkaíno esta idea? Aunque en economía teoría y práctica caminan de la mano, no me refiero tanto a la perspectiva teórica de los market failures, característica del pensamiento económico dominante al igual que la teoría de las expectativas racionales, el enfoque de los mercados eficientes o la idea de las externalidades, cuanto a la convicción práctica de que, realmente, los derechos sociolaborales no son más que obstáculos para el funcionamiento del mercado [...]

Hoy he iniciado mi colaboración con El Diario Norte, la edición para Euskadi de El Diario de Ignacio Escolar. Encuentro aquí a viejos compañeros de calle, reivindicación y lucha, intentando sacar adelante un proyecto de comunicación profesional, abierto, plural y útil para entender lo que nos pasa y por qué nos pasa. Cada quince días intentaré aportar mi grano de arena. Espero que la cosa funcione: lo mío, pero sobre todo lo suyo, el diario, pues esto es lo más importante.


sábado, 25 de mayo de 2013

Violencia contra la mujer: no caben bromas

Ayer, viernes 24 abrimos la tertulia de Radio Popular-Bilbo Herri Irratia, en la que participo desde hace muchos años, reflexionando sobre la persistencia de la violencia machista. El día anterior había sido especialmente trágico: una mujer de 26 años asesinada en Orozko por su pareja; otra de 25 años, educadora en un piso de acogida de Bilbao, brutalmente agredida y violada por uno de los residentes.
Sin duda, en todo acto de violencia hay una responsabilidad individual del victimario, intransferible e irreductible. Por supuesto. Pero el contexto social influye, y mucho, sobre las posibilidades de gestionar los comportamientos individuales. Y la cultura dominante hoy en día, sigue siendo profundamente machista.
En el marco de esta cultura, cada día la cotidianeidad banaliza la desigualdad entre hombres y mujeres, cosificando a estas en una posición de inferioridad naturalizada. Cada día, todos los días, una tupida trama de aparentes banalidades formada de chistes, miradas, sonrisas, gestos, sobreentendidos, representaciones estéticas, imágenes publicitarias, tradiciones, convenciones sociales, mantiene inalterable una estructura sociocultural machista que ni las reformas legales ni las luchas protagonizadas por las propias mujeres consiguen desmontar.
Un ejemplo.También ayer, en EL CORREO entrevistaban a Argi Gastaka, expulsada de Gran Hermano por bromear sobre ETA. En el transcurso de la conversación la entrevistadora se refiere a "los gemelos" que, por lo que compruebo, son dos  característicos concursantes de Gran Hermano (con la testosterona y las neuronas inversamente relacionadas) y pregunta a Argi: "¿Son tan violentos?", a lo que esta responde: "Se ha exagerado un poco. Son unos bestias pero no agresivos". Los mismos gemelos que, según parece, han hecho otra "broma" referida a la trágica historia de Marta del Castillo.Son bestias, sí, "tíos" al fin y al cabo, ya se sabe; pero agresivos no, qué va
Por cierto, la última pregunta de la entrevista no tiene desperdicio: "¿Le han ofrecido Interviú?".
Todo muy normal.
Eso sí, ni un chiste con ETA, faltaría más.
Hay ataques de responsabilidad de las empresas de comunicación que, simplemente, dan asco.

jueves, 23 de mayo de 2013

Sólo ha cambiado el contenedor...

Víctor Urrutia, querido amigo, colega sociólogo y vecino de despacho pareado, me pasa este recorte de prensa. El año es 1988. Pero la lectura del texto que acompaña la fotografía resulta de lo más actual.


Eso sí: de entonces a ahora han cambiado los contenedores.