
Uno se apoya en la mochila. Porque en el momento en que nos quitamos el peso de nuestros hombros no sabemos enderezarnos enseguida; ¡pues resulta que era el peso lo que antes nos daba seguridad y equilibrio! [George Simmel]
domingo, 22 de mayo de 2011
Una cosa de Steinbck...

viernes, 20 de mayo de 2011
Y de medios, ¿qué tal andamos?
Digamos que ya hay programa. O al menos un conjunto suficiente de propuestas como para conformar una plataforma de reivindicaciones que van de lo mínimo a lo máximo. Que habrá que dialogar, conciliar, acordar, jerarquizar..., claro, pero que ya están ahí. Hay, pues, motivos, pero hay también razones. Protesta, pero también propuesta. Sueños, pero también realidades por construir. Patios rechazados (oscuros, húmedos, traseros) pero también vegas feraces y abiertas con las que reemplazarlos.
Hay, también, un escenario social nuevo. "En cada oportunidad -escribe Francesco Alberoni en Las razones del bien y del mal-, el mundo ha sido repensado en términos de solidaridad por aquellos cuyo poder aumentaba o aquellos cuyo poder disminuía, aquellos que pasaban a encontrarse en una nueva encrucijada de relaciones no dichas, no pensadas, no conocidas debido a su condición de nuevas". Una encrucijada nueva, aunque no totalmente.
"No hay más razones que las relativas al ejercicio del poder político para sostener que un estado de cosas debe permanecer inmutable. La razón principal que impide que los problemas económicos se resuelvan en la actualidad en una dinámica de mayor igualdad y más satisfactoria para todos es la gran influencia social acumulada por la minoría satisfecha. Gracias a su inmenso poder de manipulación sobre las conciencias y la formación de las preferencias colectivas, puede conseguir que sus inteerses particulares se confundan con los de toda la población. Por eso, la condición precisa para que se sustituya la lógica de la frustración a que da lugar el proceso económico que he tratado de analizar en este libro por la de la satisfacción colectiva radica en conseguir que se haga realidad el vaticinio de Alfred Sauvy: 'Tarde o temprano, los débiles tendrán su oportunidad'".
No es un texto redactado en estas últimas horas, al calor de la indignación. Son las líneas casi finales del libro Desigualdad y crisis económica: El reparto de la tarta, escrito por Juan Torres López y publicado en 1995 por la editorial Sistema. Un libro excelente, que he leído y releído, subrayado y anotado, citado y recitado; un libro que habría que volver a leer hoy.
Podríamos amontonar las referencias a otras obras publicadas hace 15, 20, 50 o 100 años (de Anisi, Naredo, Palazuelos, Etxezarreta, Fernández Durán, Polanyi, Luxenburg...). Textos que parecen escritos hace un minuto.
Del mismo modo que una determinada manera de hacer (y de no hacer) política democrática acaba en Berlusconi, una manera de hacer (o de no hacer) política económica acaba en la vergüenza de esta crisis y en la mayor vergüenza de su abordaje por parte de los gobiernos.
Lo que ahora nos está pasando no es realmente nuevo; lo nuevo es cómo está pasando. Sin dejarlo pasar, sin pasar de lo que pasa.
La política progresista institucionalizada debe ser capaz de leer correctamente eso que está pasando, conectando con una realidad en status nascendi y aprendiendo, en primer lugar, a escuchar y a dejarse decir. A dejarse decir de todo y durante bastante tiempo. A no responder de inmediato, ni siquiera aunque esa respuesta sea de comprensión o de autocrítica (más o menos).
En estos momentos la gente tiene ganas de decir, no de ser dicha ni de que se le diga.
Pero tendrá que llegar el momento, también, del codecirse. Y la indignación tendrá que convertirse en interlocución. Y para que la interlocución sea posible habrá que visibilizar interlocutores.
Lo que no será posible si ya se ha decidido que "la inmensa mayoría de los políticos, periodistas y tertulianos ... quieren ser los grandes intérpretes de lo que está pasando ... pero se van a equivocar de nuevo" (15-M: Hartos de estafas y de impunidad).
¿Quién puede arrogarse el papel de metainterpretador, repartidor de títulos de corrección e incorrección en la lectura de los acontecimientos?
Tampoco será posible si la protesta se encarna en "la hora del amanecer del Pueblo Verdadero" (así, con dos mayúsculas, en un correo que me llega desde el Colectivo Queda la Palabra) y los adversarios son definidos como los "políticos corruptos y sinvergüenzas".
En los Sesenta el activista comunitario Saul Alinsky decía que es poco inteligente proclamar que el poder está en la boca del fusil cuando es el enemigo el que tiene la mayoría de los fusiles.
Hay programa. Y de medios, ¿cómo andamos?
miércoles, 18 de mayo de 2011
¿Democracia real ya? Yo leo a Ferrajoli
Con esta frase Faemino desmonta la pretensión de Cansado de impedirle fumar en lugares donde no está permitido hacerlo.
Pues bien: siguiendo con enorme interés las movilizaciones y reivindicaciones impulsadas por Democracia real YA, no para desmontarlas sino, al contrario, para reforzarlas, yo me permito proponer la lectura del último libro de Luigi Ferrajoli, Poderes salvajes, del que extraigo dos reflexiones que me parecen sumamente pertinentes.
Las dos son de interés, creo, para quienes se movilizan al grito de ¡democracia real ya!. Las dos...
- "Los partidos son grupos de poder privados cuya organización, también a causa de la falta de garantías de su carácter democrático, está en gran medida sustraída al derecho. Y, sin embargo, separándose cada vez más de sus bases sociales, han acabado por ocupar literalmente las instituciones representativas hasta identificarse con ellas. [...] Se han convertido en instituciones parapúblicas que, de hecho, gestionan de manera informal la distribución y el ejercicio de las funciones públicas. Así pues, no son organizaciones de la sociedad, sino sustancialmente órganos del Estado articulados según la férrea ley de las oligarquías".
- "A esto hay que añadir una forma de indiderentismo en el electorado de izquierdas: la particular primacía del interés y la vanidad personal que se manifiesta en el rechazo a votar por partidos que no reflejen plenamente las propias ideas. El abstencionismo, en homenaja a una propia decantada pureza e indisponibilidad al compromiso, es la forma que asume este indiferentismo narcisista, que, aunque sea por razones opuestas a las del indeferentismo y abstencionismo de derechas, se manifiesta en la idea de que todos los partidos, a derecha e izquierda, son equivalentes, y en la sustancial indiferencia por el interés general, incluso al precio de favorecer derivas antidemocráticas, autoritarias y racistas. Es un indiferentismo en cierto modo más deplorable que el de derechas, porque no está determinado por ignorancia y la desinformación, sino por la irresponsabilidad moral y política".

Graves y rotundas afirmaciones, las dos.
La sociedad civil movilizada estos días exige transformaciones radicales a los políticos. Los políticos (de izquierda) acogen formalmente la crítica pero, así y todo, piden a las personas movilizadas que no dejen de votar.
Complejo toma y daca cuya solución me parece evidente: exígete tanto como exiges a la otra parte; no pidas nada si no vas a ser capaz de dar nada.
Ciudadanía indignada: ¡vota!. Políticos y partidos: ¡cambiad ya!
lunes, 16 de mayo de 2011
Los dos escándalos de Strauss-Kahn
¿Qué pinta un socialista dirigiendo el FMI? ¿Se ha notado en algo su ideología? ¿Su gestión ha sido distinta en algo a la de Rato?

Y ahora esto.
Pobre izquierda europea. Pobre Europa.
miércoles, 11 de mayo de 2011
Lortu dugu!!!!
Se ha esforzado Errandonea en dotar a ese momento de contenido simbólico.
Ha cogido sus pinturas de colores, un buen trozo de papel blanco y con un estilo no sé si conscientemente naïf o directamente torpe ha plasmado la alegría que siente al poder votar a Bildu el próximo día 22.
Un voto por la independencia Y el socialismo. "Y", Soraya, no "ETA".
Da gusto verle. Con qué alegría muestra su trabajo manual, con esas manitas llenando de papeletas electorales una urna.
Comprendo perfectamente su alegría.
Por primera vez en la historia de Euskal Herria, el próximo 22 de mayo será posible votar a una fuerza política que representa los objetivos e ideales de la izquierda abertzale.
Por primera vez.
Evidentemente, cuando Errandonea fue detenido, en mayo de 1986, era imposible votar a ninguna organización política de la izquierda abertzale.
Como todo el mundo sabe, en noviembre de 1986 no tuvieron lugar unas elecciones al Parlamento Vasco en las que una lista electoral de Herri Batasuna, encabezada por Iñaki Esnaola, obtuvo 199.900 votos, el 17,5% de los votos válidos, logrando así 13 de los escaños en juego.
En mayo de 1986, con 23 años de edad, Errandonea hubiese querido plantarse en la calle con un cartelito pidiendo el voto en favor de la independencia y el socialismo. Esa fue siempre su máxima aspiración. Llenar las urnas de votos abertzales. Pero, como es sabido, en aquel tiempo no fue posible. No había una Herri Batasuna a la que votar. ¿Por eso escogió dirigir el comando Irrintzi de ETA?
Ahora sí. Ahora, 25 años de prisión después, Errandonea podrá, por fin, cumplir su sueño y acercarse a una urna para depositar su voto en favor de la independencia y el socialismo.
Objetivo cumplido, Errandonea: tu lucha no ha sido inútil.
lunes, 2 de mayo de 2011
Bildu
1ª. Que no tenemos más remedio que estar a lo que digan los tribunales de Justicia, en este caso ya el Constitucional, nos guste más o menos, o directamente nos disguste. Cualquier otro estar (a impulsos políticos del signo o de la dirección que sean), a opiniones personales (fóbicas o a fílicas), a cálculos estratégicos, sólo puede ser peor que lo que tenemos. Matizo: sólo puede ser infinitamente peor.
2ª. Que la democracia efectiva lleva amenazada en Euskadi desde que ETA inició su andadura terrorista. La democracia ha sido literalmente "sacrificada" -por recurrir a un término utilizado ayer por Matute- cada vez que ETA ha asesinado y amenazado, en particular a un candidato o un militante de UCD, PP y PSE, a un intelectual o a un periodista libre. Como lo ha sido cada vez que decenas de miles de vascas y vascos han considerado estas amenazas y asesinatos, en todo caso, un daño colateral perfectamente soportable, que jamás les ha hecho dudar sobre su voto.
Dicho esto: la anulación con carácter general de las candidaturas de Bildu me parece un despropósito. Es la aplicación hasta el extremo de dos principios que ya mostraron su temible eficacia durante el sumario 18/98: el principio de la "contaminación" y el principio de la "pertenencia inconsciente a ETA". Principios que se han infiltrado en la lógica política y, por lo que parece y es más preocupante, en la lógica judicial.
Es esta lógica perversa e incontrolada la que cuestiona en su últi punto el voto particular contrario a la sentencia firmado por los magistrados Alarcón, Xiol, Moliner, Calvo, Jorge y Gimeno-Bayon:
"Hay una diferencia más entre el caso SORTU y el caso BILDU que, en nuestra opinión, debería haber sido decisiva para que –junto a todas las razones ya expuestas- la mayoría de la Sala se hubiera inclinado por desestimar los recursos planteados contra BILDU. Y es que, ahora, la decisión mayoritaria no se traduce en negar el derecho a concurrir a las próximas elecciones a una nueva formación política, SORTU, sobre la que pudiera parecer razonable albergar ciertas sospechas de continuidad respecto a la ilegalizada BATASUNA, sino que, en este caso, se va a privar de ese derecho a dos partidos políticos de larga trayectoria democrática y siempre opuestos a la violencia de ETA, como son Eusko Alkartasuna y Alternatiba (éste mucho más reciente pero derivado de uno, Ezker Batua, con muchos años de actividad política inequívocamente democrática). Esta consecuencia de la estimación de los recursos presentados contra BILDU es insostenible en términos constitucionales y legales, máxime cuando, como hemos puesto de manifiesto, EA siempre puso como condición sine qua non para la alianza electoral con la Izquierda Abertzale que ésta rechazase la violencia y el terrorismo y, solamente cuando ha comprobado –a su juicio, fehacientemente, y no parece lógico pensar que EA carece de información solvente al respecto- el cumplimento auténtico y no ficticio o fraudulento de esa condición, ha dado luz verde al proyecto BILDU".
Yo digo que el Constitucional no puede respaldar esa sentencia, al menos no en su carácter general. Y que, en todo caso, seguirá triunfando el Estado de Derecho, aunque algunos que ahora lo ensalzan hablarán de traición, y quienes ahora lo cuestionan no reconsiderarán jamás sus críticas.
De su recurso a Salvador Allende y a su último discurso a la nación desde la Moneda asediada no voy a hablar.
La épica nunca ha sido su fuerte. El heroísmo tampoco. El victimismo, sí.
domingo, 1 de mayo de 2011
1º de Mayo: Sabato
Las "5 millones de razones" para manifestarse que se coreaban esta mañana mientras recorríamos la Gran Vía de Bilbao eran, también, 5 millones de ausencias (4.910.200, exactamente).
Cinco millones de fracasos: no personales (como sostiene una perversa concepción de la empleabilidad), tampoco gubernamentales (como afirma un cómodo e irresponsable diagnóstico de oposición), sino sociales. Un fracaso colectivo.
Cinco millones de exclusiones. Somos una sociedad incapaz de proporcionar a sus miembros el principal recurso para acceder a los derechos sociales y económicos que constituyen la base material de la ciudadanía; un empleo decente.
Por eso esta mañana la marcha tenía muy poco de festivo. A pesar de que el tiempo acompañaba y el sol animaba a ocupar la calle.
¿Cuántos de esos 5 millones de parados se habrán manifestado esta mañana? Y si lo han hecho, ¿contra quién?
"La gente teme que por tomar decisiones que hagan más humana su vida pierdan el trabajo, sean expulsados, pasen a pertenecer a esas multitudes que corren acojonadas en busca de un empleo que les impida caer en la miseria, que los salve". Lo escribió Ernesto Sabato en La resistencia.
También escribió, en Antes del fin: "Les propongo entonces, con la gravedad de las palabras finales de la vida, que nos abracemos en un compromiso: salgamos a los espacios abiertos, arriesguémonos por el otro, esperemos, con quien extiende sus brazos, que una nueva ola de la historia nos levante. Quizá ya lo está haciendo, de un modo silencioso y subterráneo, como los brotes que laten bajo las tierras del invierno".
Y así, este domingo, he caminado entre los dos Sabatos: el del acojono y el del compromiso.