martes, 24 de julio de 2012

Antieuropeístas al mando

P. Se acusa al BCE de no hacer más cosas por los Estados. ¿Espera el BCE que los Gobiernos hagan esfuerzos antes de actuar?

R. Esa idea de un regateo entre los Estados y el BCE es un quid pro quo. Nuestro mandato no es resolver los problemas financieros de los Estados, sino garantizar la estabilidad de precios y contribuir al equilibrio del sistema financiero de forma totalmente independiente.
[Entrevista del presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, con Le Monde].

Si el presidente del BCE considera que los problemas de Portugal, de Grecia, de Italia o de España son "problemas de los Estados" queda claro que las más altas instituciones europeas están en manos de antieuropeístas.

Por cierto: ¿por qué todos estos tipos se parecen tanto por dentro y por fuera? ¿dónde los fabrican?




¿Quién es Draghi?

sábado, 21 de julio de 2012

Sinceridad


"Todo personaje que alcanza el poder enseguida declara con firmeza que conoce la realidad de las cosas, que ve sus debilidades y que es capaz de ponerles remedio. Va a tener éxito allí donde los otros han fracasado.
Lo contrario sería impensable, un primer ministro que nos dijese: 'Es un tema que no conozco bien. Francamente, haré lo que pueda, pero a día de hoy no tengo muy claro cómo resolver ese problema'. En otras palabras, un jefe de Estado que nos contase la verdad resultaría inconcebible. Afirma que todo lo sabe y todo lo puede, al estilo (mágico) de los reyes de antaño.
Así nos esconde su debilidad, que es también la nuestra. Por miedo a que nos entre el pánico, disimula sus dudas, calla su fragilidad, su incompetencia parcial, en resumidas cuentas, todo lo que es humano en él. Y, por supuesto, cuando llega la crisis, nos decepciona.
Si queremos que la democracia tenga un futuro próspero, quizá debamos llevarla por el camino de una sinceridad más abierta".
[Jean-Claude Carrière, Fragilidad, Península, Barcelona 2006]



jueves, 19 de julio de 2012

Nuevos y viejos actores de la transformación social

El presente artículo pretende hacer una reflexión en un marco determinado: el que define la preocupación por las perspectivas a las que se enfrenta el sector de la cooperación al desarrollo, con los “actores de la transformación social” como objeto específico de análisis, distinguiendo entre “nuevos” y “viejos” actores. Nos preocupa, por tanto, la intervención social transformadora en el contexto global. ¿Quiénes son esos viejos actores? Desde una perspectiva estrictamente temporal, a) los Estados y las instituciones de agrupación de intereses y proyectos asociadas a su desarrollo (partidos y sindicatos); b) las organizaciones internacionales: sistema de Naciones Unidas e instituciones de gobernanza socioeconómica (BM-FMI, OCDE, OMC); y c) las organizaciones no gubernamentales. Por su parte, los nuevos actores serían: a) las empresas transnacionales; b) los movimientos sociales por la justicia global; y c) todos y cada uno de los individuos, en todas y cada una de sus dimensiones (aparición del ciudadano “glocal”).
Más allá de la perspectiva cronológica inicial –“los de antes” frente a “los de ahora” como sinónimo
de viejos y nuevos actores– con la que se inicia la reflexión, serán actores renovados y renovadores (más allá de su novedad temporal) aquellosque sean capaces de asumir e integrar en sus prácticas los retos de la moralidad y las nuevas coordenadas espacio-temporales para la acción social (“allá y pasado mañana”), movilizando a un nuevo sujeto social a la vez individuado y enredado, que sepa narrarse a sí mismo y narrar a otras personas los motivos de su actuar transformador [...].

Este es el resumen del artículo titulado "Nuevos y viejos actores de la transformación social", incluido en el libro de G. de Castro y M. Casares (eds.) Cambio social y cooperación en el siglo XXI, Fundación Intervida, Barcelona 2012, pp. 22-31.
El libro completo puede encontrarse aquí.

domingo, 15 de julio de 2012

PRO(O)POSICIÓN

Me preocupa muchísimo que Pérez Rubalcaba no conciba otra manera de hacer oposición distinta de la que él está liderando que aquella, tan irresponsable, que realizó el PP contra Jose Luis Rodríguez Zapatero. Por supuesto que aquel estilo de oposición debería desaparecer para siempre del escenario político. Pero no es cierto que la única alternativa sea esta oposición meramente declarativa de Rubalcaba.
¿Buscar grandes acuerdos que permitan afrontar en mejores condiciones la actual situación? Como planteamiento, nada que objetar. Pero lo que a finales del pasado año, cuando asumió el liderazgo del partido socialista, podía ser un ejercicio de responsabilidad, hoy no pasa de ser una expresión de impotencia.

"Lo que es nuevo en el contexto actual es que las clases dominantes se desinteresan del consenso, tal es la confinza que tienen en que no hay alternativa a las ideas y soluciones que defienden. Por esta razón, no se preocupan de la posible vigencia de ideas y proyectos que les son hostiles, ya que están convencidos de su irrelevancia y de lo inevitable de su fracaso. La hegemonía se transformó y pasó a convivir con la alienación social, y en vez de sustentarse en el consenso, lo hace en la resignación. Lo que existe no tiene por qué ser aceptado por ser lo bueno. Bueno o malo, es inevitable, y es desde esta base que tiene que ser aceptado" [B. de S. Santos, Crítica de la razón indolente: contra el desperdicio de la experiencia, vol. I, Desclée de Brouwer, Bilbao 2003]

Cuando Boaventura de Sousa Santos escribe estas líneas en el año 2000 no estaba pensndo, evidentemente, en el PP y en el Gobierno de Rajoy; sin embargo, la tesis que entonces defendía con carácter general puede aplicarse en todos sus términos al aquí y al ahora de huestro país. El PP se ha desentendido del consenso, el acuerdo o el pacto. Totalmente.
En estas circunstancias, lo que necesitamos es una oposición propositiva y proactiva, una pro(o)posición capaz de plantear con claridad un diagnóstico alternativo a la doxa neoliberalizadora dominante y de elaborar un proyecto sociopolítico de intervención para su realización. Un proyecto que necesariamente debe tener desde el principio una dimensión europea.
Se trata de combatir la resignación asociada a la incapacitante ideología de la inevitabilidad. ¿Qué tal si empezamos por cuestionar la idea de que este estilo de oposición, aunque no sea aceptado por bueno, debe ser aceptado por inevitable?

sábado, 14 de julio de 2012

Economía de dos carriles

"Esta economía de dos carriles tiene dos conjuntos de reglas: uno para la clase empresarial y otro para la clase media.
En general, la clase media obedece las leyes y entonces ve cómo desaparecen sus puestos de trabajo. La clase empresarial manipula el sistema y se asegura de que su licencia para quebrantar las reglas esté prevista en las reglas mismas".
Arianna Huffington, Traición al sueño americano: Cómo los políticos han abandonado a la clase media, Taurus, Madrid 2012, p. 73].

jueves, 5 de julio de 2012

Religión en los bajos

El Ayuntamiento de Bilbao prohibirá abrir centros de culto en edificios de viviendas, y proximamente modificará el Plan General para "facilitar la convivencia" de los oratorios con su entorno social [EL CORREO]. Los comentarios al respecto, ya se sabe: "que te lo pongan a ti debajo de tu casa" es lo más razonable que se dice en los foros.
Por eso me parece muy adecuado el comentario que al respecto hace Pablo Martínez Zarracina, en el mismo diario: "Digamos que nada habría que objetar a la propuesta del Ayuntamiento si atendise ésta a motivos que tuviesen que ver solo con los aforos, la seguridad y las molestias. Bienvenidas sean las ideas que garanticen la paz espiritual de las comunidades de propietarios y el buen karma de las asociaciones de vecinos. Lo malo es que resulta fácil maliciarse que los 'problemas de convivencia' de los que habla la municipalidad no tienen que ver tanto con los ruidos y los aforos como con la fobia que provocan en nosotros, por sistema, la apertura de mezquita. Legislar a partir de ese prejuicio inflamable puede ser sin duda previsor y eficaz, pero quiza no resulte todo lo didáctico y ejemplar que sería deseable".

Escribo este comentario en Barcelona, y rebusco en el ordenador hasta dar con una foto que saqué hace ya meses en esta ciudad, en el Raval concretamente.

"Comunidad Cristiana EL CHIRINGUITO DE DIOS", reza el cartel. El local estaba en un bajo. Como dios manda.

lunes, 2 de julio de 2012

Copago




"Finalmente, llegó un tiempo en que todo lo que los hombres habían considerado como inalienable se volvió objeto de intercambio, de tráfico, y podía alienarse. Es el tiempo en que las propias cosas que hasta entonces se comunicaban pero nunca se intercambiabn, se daban pero no se vendían, se adquirían pero nunca se compraban -virtud, amor, opinión, ciencia, conciencia, etcétera-, en que todo finalmente fue objeto de comercio. Es el tiempo de la corrupción general, de la venalidad universal o, por hablar en términos de economía política, el tiempo en que todas las cosas, morales o físicas, se convirtieron en valor venal, se llevaron al mercado".

[Karl Marx, La miseria de la filosofía, 1847]