
Uno se apoya en la mochila. Porque en el momento en que nos quitamos el peso de nuestros hombros no sabemos enderezarnos enseguida; ¡pues resulta que era el peso lo que antes nos daba seguridad y equilibrio! [George Simmel]
jueves, 4 de marzo de 2010
Elogio (fúnebre) del trabajo barato

lunes, 1 de marzo de 2010
Ni-Nis, Con-Cons... lo mismo da
La crónica del diario dibuja un perfil de estos terroristas ciertamente alejado del que en los últimos tiempos veníamos conociendo:
En su último comunicado, fechado el 31 de diciembre de 2009, ETA afirmaba: «La lucha es amarga, pero bella». Esa fascinación por la violencia de una forma no sólo práctica sino también estética permitió atribuirle el comunicado al ahora detenido Ibon Gogeaskoetxea, 'Emil', ex periodista de Egin y ex guionista de televisión. Un jefe etarra en el que la obsesión por cometer atentados y reorganizar de forma más eficaz a la banda terrorista se mezclaba con la afición a la literatura, la filosofía, los discos de Leonard Cohen y Nick Cave, además películas como 'El Club de los Poetas Muertos'.
Las fuerzas de seguridad han reconstruido la personalidad del hasta ahora máximo responsable de ETA a partir de cartas personales incautadas al que fuera jefe político de la banda y responsable del aparato de falsificación, Ekaitz Sirvent. Este último, detenido en abril de 2009 en la estación parisina de Montparnasse, viajaba con cientos de documentos digitalizados y guardados en varios discos duros. Las fuerzas de seguridad han tenido acceso de ese modo misivas personales dirigidas a 'Emil' en las que Sirvent mezcla la discusión filosófica con cuestiones gastronómicas.
En una de estas cartas, los dos dirigentes de ETA hablan de un mal momento vital, sin aclarar si se trata de una cuestión personal o derivada de la situación operativa de la banda terrorista. Sirvent aconseja a 'Emil' una serie de iconos literarios, tras recordarle que muchos están inspirados por él: «La búsqueda de los impulsos para tirar para adelante en los momentos de convocatoria (Badiou). La importancia de ser constante (Oscar Wilde). Creer en las nuevas fuerzas que se están acercando (Kafka). Y, aunque ignoremos cómo está hecho el final», continúa Sirvent, «siempre ir sonriendo, con una gran y trágica falta de seriedad».
En opinión de las fuerzas de seguridad, Gogeaskoetxea es bastante diferente a otros líderes de la banda que habían pasado de la 'kale borroka' a los 'comandos' y de éstos a la dirección etarra, sin apenas formación ni preparación. 'Emil', -algo parecido pasaba con el ahora encarcelado Mikel Antza- cuenta con una preparación teórica y con un fondo ideológico del que carecían otros dirigentes etarras.
[...] Sirvent recuerda una comida preparada por 'Emil' consistente en «chuletas de cerca con paprika, ajo picado y miel» y explica sus paseos por un pueblo francés, en el que se sienta en las terrazas a leer libros del premio Nobel turco Orhan Pamuk y a fumar en pipa «con apariencia de burgués».
Si hace unos días la detención en Portbou del facebookero Rosales fue interpretada como la prueba de una ETA formada por Ni-Nis, esta última detención nos muestra una ETA de Con-Cons: con estudios y con lecturas.
Pero es lo mismo.
Como es lo mismo, la misma, la ETA que en los 80 asesinaba a presuntos traficantes y la actual relacionada por Saviano con el narcotráfico.
domingo, 28 de febrero de 2010
Soberanismos

jueves, 25 de febrero de 2010
Orlando Zapata
Luego fue siendo más cosas, no todas luminosas, muchas trístemente oscuras.
Ahora es, también, Orlando Zapata. Y su madre, Reina.
Para esa madre cubana la Madre de Silvio. Con su permiso.
miércoles, 24 de febrero de 2010
La conciencia y la ley
Precisamente anoche leía en el libro de Amy Gutmann La identidad en democracia una reflexión que me parece de interés.
Gutman recuerda con acierto la imposibilidad de fundar sobre la conciencia el funcionamiento de las sociedades complejas y diversas:
"Los gobiernos democráticos muestran respeto por la personalidad ética cuando intentan proteger la libertad de conciencia dentro de los límites de la protección de la igualdad civil y de otras libertades y oportunidades básicas para todos los individuos. El respeto por la conciencia es un bien moral porque refleja respeto por la identidad ética de las personas, respeto que los gobiernos democráticos no pueden rechazar regularmente. Pero el respeto por la conciencia no puede ser un valor absoluto para los gobiernos democráticos, ya que podría entrar en conflicto con otros principios democráticos básicos, como la igualdad de libertades. Por lo tanto, el acatamiento a la conciencia por sí mismo no ofrece garantía alguna de producir una mayor justicia en cualquier caso dado (ni siquiera durante un período dado). la conciencia es éticamente falible; en consecuencia, el respeto por la conciencia puede pasar a segundo plano cuando claramente originaría una injusticia mayor".
Sin embargo, esta advertencia no contra, sino hacia la conciencia, no debe llevarnos a desconocer los riesgos que también supone una política democrática sin conciencia. Lejos de tratarse de dimensiones o perspectivas opuestas y confrontadas, conciencia y ley democrática son mutuamente necesarias:
"Al reconocer la falibilidad de la conciencia, los partidarios de la democracia no pueden darse el lujo de pasar por alto la falibilidad que también tiene la toma de decisiones democrática. Al igual que el respeto por la conciencia, el respeto por la aprobación democrática de las leyes también es parte de lo que representa tratar a las personas con igualdad civil. Por un lado, el respeto por la conciencia no sustituye al respeto a los gobiernos democráticamente constituidos que sancionan leyes respaldadas por una constitución democrática (escrita o no escrita). Por otro lado, un gobierno democráticamente constituido no reemplaza al respeto por las convicciones de conciencia de los ciudadanos. Ambos son necesarios; ninguno es suficiente para la búsqueda de la justicia democrática.
Sin embargo, creo interpretar bien a Gutman en este complejo tema si afirmo que, en términos generales, la autora considera en general a la conciencia como un "complemento valioso y distintivo" de las leyes aprobadas democráticamente, pero son estas, las leyes, cuya falibilidad cierta es compensada con su perpetua revisabilidad, las únicas que "estatuyen la justicia democrática para todos los individuos".
martes, 23 de febrero de 2010
Amigos, más o menos

Según Dunbar, nuestro cerebro no tiene capacidad para gestionar más de 150 amistades. En esto seguimos siendo básicamente primates. Es lo que se conoce como "Dunbar’s Number". El periodista de EL PAÍS lo expone así:
Dunbar sostiene que el tamaño de nuestro cerebro, tras analizar lo que sucede en especies como los simios, no nos permite administrar emocionalmente más de 150 amistades. Por amigo, sostiene, se entiende aquella persona que si le pides dinero, y lo tiene, te lo presta. Son aquellas personas a las que se les envía una tarjeta, no digital, de felicitación navideña. El número de Dunbar parece delimitar una frontera entre aquellas personas con quienes puedes tener relaciones de confianza, reciprocidad y obligación. Más allá se encuentran las muchas personas que se reconocen a simple vista, pero que no se cuenta con ellas en caso de apuro. "Somos capaces de recordar los nombres y rostros de muchos de estos extraños, pero no tenemos importantes historias pasadas con ellos". Para Dunbar incluso la cifra de 150 exige matices. En el círculo sagrado de la amistad apenas cabrían unos cinco, los íntimos. El resto se ubican en otros círculos cada vez más lejos de la intimidad.
Hay quienes cuestionan esta cifra máxima. Particularmente, en la era de internet, donde lo normal es que los Facebook-friends superen con mucho esos 150, alcanzando en ocasiones el millar de "amistades".
Si así fuera, parece que los vascos -y las vascas- fastidiamos la media. El EUSTAT (Instituto Vasco de Estadística) ha hecho pública su Encuesta de Capital Social, según la cual la población vasca cuenta con una media de 22,5 personas a su alrededor entre familiares y amigos, de los cuales una docena formarían el núcleo más próximo.
¿O será que tanto Dunbar como el EUSTAT tienen una idea, digamos que un poquito más rigurosa que Facebook, de lo que es la amistad?domingo, 21 de febrero de 2010
La felicidad del asesino
En páginas interiores, bajo el título de "La sonrisa del asesino" y junto a la misma foto que aparecía en portada, el periódico publica el comentario siguiente:
La felicidad. Tras la huelga de hambre en España, su casi vuelta a prisión por enaltecimiento del terrorismo y unos difíciles comienzos en Irlanda del Norte, la pareja Iñaki De Juana Chaos/ Irati Aranzábal ha encontrado la felicidad en Belfast, acunados con cariño por el entorno de ex terroristas del IRA. Ella ha encontrado trabajo en la misma compañía de taxis en la que el ex etarra no podrá emplearse por ocultar su pasado terrorista. Ambos tienen casa, coche y amigos.El «posado» de la pareja. Esta foto pertenece al único posado que se conoce de la singular pareja. Fue una serie de instantáneas concedidas a la agencia Pacemaker Press en el despacho de su abogado, en marzo de 2009. De Juana tenía que posar, solo, para unas fotos que aparecieron en el Irish Times. Ella se coló inesperadamente en la escena y el fotógrafo tomó varias imágenes de la pareja que permanecían sin ser publicadas.
¿Cuál es la intención del diario al publicar este reportaje? Supongo que remover las vísceras de sus lectores. Provocar su indignación al contemplar a un de Juana con 25 asesinatos a sus espaldas sonriente.
Titular y fotografía transmiten la idea de que el de Juana feliz y el de Juana asesino son exactamente la misma persona; más aún, que felicidad y asesinato coinciden en el tiempo. Que es un asesino feliz de serlo.
Me parece un reportaje lamentable.
El 26 de enero de 2007 publiqué en EL CORREO un artículo titulado "¿Qué de Juana juzgamos?" y que finalizaba así:
De Juana Chaos es, hoy por hoy, un ex terrorista que ha cumplido la condena que le fue impuesta por sus crímenes. ¿Que no hay comparación posible entre la enormidad de estos crímenes y la exigüidad de la pena cumplida? Sin duda, y además no hay pena que pueda compensar el crimen de los crímenes, el asesinato: ni siquiera el ojo por ojo de la pena capital. Por eso resulta inmoral apelar a las víctimas del terrorismo para acallar las discrepancias que puedan formularse frente a actuaciones como estas. Discrepancias que nunca se producirían si estuviéramos juzgando un asesinato, pero que no dejan de aflorar cuando se pretende pasar sin transición ni mediación ninguna del ámbito del reproche moral o la crítica política al terreno de la condena penal.
Hoy vuelvo a repetirlo.
