miércoles, 8 de diciembre de 2010

Camarón, Lennon, Lete

Siempre atenta a denunciar todo lo denunciable y a celebrar todo lo celebrable, María Dolores tiene la amabilidad de recordarnos la muerte de Camarón de la Isla un 5 de diciembre y el asesinato de John Lennon tal día como hoy, hace ya treinta años.
Con su permiso, reproduzco sus palabras:

El pasado día 5, Camaron de la Isla hubiese cumplido 60 años pero se fue, potro de rabia y miel, hace ya casi 20. Hoy hace treinta años que Chapman asesino a John Lennon. Dos leyendas, dos mitos, dos seres libres, con miradas similares y transformadoras sobre el mundo y, por ello, revolucionarios. Camarón, el gitano rubio del que se dijo que nunca cantaría precisamente por eso, el cantaor de la “Leyenda del Tiempo” y Lennon, que puso su genialidad al servicio de un mundo mejor. Yo veo en ambos algo común porque creo que se puede cambiar todo desde todos los espacios, desde cualquier aproximación, aportando granitos de arena diversos, a veces contradictorios. Somos (o son) nosotros (u otros) los que somos incapaces de gestionar eso granitos de arena para hacer de ellos no una torre de babel sino una torre al servicio del “bien común”.
Ambos intentaron luchar contra un ‘establishment’ que no les gustaba, que no era justo –cada uno a su manera– y ambos, quiza por este empeño, se fueron o les fueron.
Por ellos y para ellos, mi recuerdo enamorado.
Para vosotros, un abrazote y ¡feliz día!


Yo me permito incorporar a este cosmos creador de inéditos viables a Xabier Lete, fallecido el pasado día 4. Y os dejo como testimonio una de sus canciones más hermosas, "Xalbadorren heriotzean".




Adiskide bat bazen
orotan bihotz-bera,
poesiaren hegoek
sentimentuzko bertsoek
antzaldatzen zutena.
Plazetako kantari
bakardadez josia,
hiltzen lihoa iruten
bere barnean irauten
oinazez ikasia... ikasia.
Nun hago, zer larretan
Urepeleko artzaina,
mendi hegaletan gora
oroitzapen den gerora
ihesetan joan hintzana.
Hesia urraturik
libratu huen kanta,
lotura guztietatik
gorputzaren mugetatik
aske senditu nahirik.
Azken hatsa huela
bertsorik sakonena,
inoiz esan ezin diren
estalitako egien
oihurik bortitzena... bortitzena.
Nun hago, zer larretan
Urepeleko artzaina,
mendi hegaletan gora
oroitzapen den gerora
ihesetan joan hintzana.


Era un amigo entrañable y sensible, transfigurado por las alas de la poesía, por los versos surgidos de un profundo sentimiento. Un cantor que iba por las plazas aterido de soledad, que había aprendido con dolor a tejer palabras y a expresarse contenidamente desde la insobornable verdad de su ser interior.

Dónde estás, en qué praderas, pastor de Urepel, tú que huiste hacia las altas cumbres, hacia el mañana que perdura en el recuerdo.

Liberaste tu canción demoliendo el cerco, buscando la libertad más allá de las ataduras y los límites de tu cuerpo, convirtiendo tu último aliento en el verso más profundo, en el grito contundente de las verdades ocultas que jamás se pueden expresar.

Dónde estás...

lunes, 6 de diciembre de 2010

De lobos, mercados, manadas, langostas y golpes de Estado

Hoy llovía sin cesar y no hacía demasiado frío, pero en días anteriores ha nevado bastante y, según me cuentan, la temperatura mínima ha rondado los 10 grados bajo cero durante unos cuantos días.
El invierno es muy duro en la alta montaña, y bien pronto se cobra sus víctimas.
Esta mañana he visto a tres lobos devorando el cadáver de un ciervo. Cuando me han detectado se han alejado, no sin renuencia. Era un venado joven, como indicaban sus cuernas. Seguramente lo habían cazado de madrugada.


He esperado un buen rato por ver si los lobos regresaban, pero evidentemente se han cuidado mucho de hacerlo. Por la noche, los lobos más viejos cuentan a los lobeznos historias de miedo en la que los hombres somos monstruos.
Al continuar mi camino he recordado algunas de las noticias que he ido leyendo y recortando de la prensa de estos últimos días.
Como esa según la cual el Banco de España lamentaba la nula racionalidad de los inversores, ciegos y sordos a cualquier información que busque objetivar la salud real de las economías nacionales: "Los analistas se dejan llevar como una manada por el mercado y en vez de analizar los datos -en este caso las pruebas de solvencia-, lo que hacen es seguir la corriente de los inversores sin reflexionar".
"Estamos viendo en los mercados comportamientos propios de una manada de lobos y si no los detenemos destruirán a los países más débiles", advertía por su parte el ministro sueco de Finanzas para justificar el objetivo del fondo de rescate negociado por los ministros europeos.

Los lobos son animales territoriales, es decir, son animales localizados, lo que les obliga a mantener un delicado equilibrio con sus presas, a las que no pueden someter a una presión excesiva so pena de poner en riesgo su propia supervivencia.
Más que como una manada de lobos, los inversores/especuladores globales actúan como una de esas plagas de langostas que desde hace semanas asolan algunas regiones de Australia.
Voraces insectos globales, se posan sobre el terreno sólo para esquilmarlo y después alzan el vuelo hacia otros territorios.
Del mismo modo, "los mercados" globalitarios asolan las economías y las sociedades sin importarles las consecuencias.
Por cierto: la reciente cumbre iberoamericana celebrada en Mar de la Plata ha aprobado una "clausula democrática" con el fin de excluir de la organización a aquellos países en los que se produzca un golpe de Estado.
No sé si incluyen esas plagas.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Wiki Wiki

Shakira puso a bailar a todo el mundo con su Waka Waka.
Julian Assange está ahora haciendo bailar a todo el mundo con su Wiki Wiki.

WikiLeaks es, de alguna manera, un Caiga Quien Caiga global.
Si en CQC un grupo de alocados y desvergonzados periodistas vestidos a lo Blues Brothers se dedicaban a mostrar la desnudez del emperador entre la clase política española, la última y masiva filtración de documentos movilizada por WikiLeaks está sirviendo para sacar los colores al gremio de embajadores y diplomáticos, reducidos a la condición de cotillas tomateros con mando en plaza.

viernes, 26 de noviembre de 2010

El mercado como Dios




"Los mercados castigan a España y Portugal tras la caída de Irlanda". EL PAÍS titulaba así el miércoles su principal noticia de portada. No es la primera vez que utilizan esa expresión: "castigar". Pero los mercados no castigan. Acumulan, explotan, imponen, colonizan, destruyen, expropian, pero no castigan.
El lenguaje del "castigo" es un taimado intento de legitimación religiosa de las maniobras y decisiones económicas. Transmite la falsa idea de que nos ocurre es culpa nuestra y que, por ello, las consecuencias que sufrimos son en realidad un acto de justicia. Recibimos lo que nos merecemos por nuestro mal comportamiento. Hemos desobedecido la ley de los mercados y ahora penamos por nuestra mala cabeza. En el fondo, nos castigan por nuestro bien: con el fin último de que, contritos, volvamos al buen camino.

En 1999 el teólogo Harvey Cox publicó en la revista The Atlantic el artículo titulado "The Market as God", en el que analizaba muy críticamente la transformación del mercado en un auténtico dios. Cox iniciaba el artículo confesando su sorpresa al constatar el tono “religioso” perceptible en el discurso económico dominante:

“Tras las descripciones de las reformas del mercado, la política monetaria y los enmarañamientos del Dow [Jones, el más importante índice de la Bolsa de Nueva York], gradualmente descubrí las piezas de una gran narración en torno al significado profundo de la historia humana, por qué las cosas han ido mal y como pueden enmendarse. Los teólogos lo llamarían mitos del origen, leyendas de la caída y doctrinas sobre el pecado y la redención. Ahí estaban de nuevo, tras un ligero disfraz: crónicas sobre la creación de riqueza, las seductoras tentaciones del estatismo, el cautiverio bajo unos anónimos ciclos económicos y, finalmente, la salvación a través del mercado libre”.



Juan José Millás escribía hoy sobre esto en su columna:

"El Papa representa un poder sobre el que no ejerce ningún control. La Iglesia, ha dicho, carece de capacidad de ordenar a las mujeres (aunque sí de darles órdenes, añadimos nosotros), porque se trata de una decisión del mismísimo Dios que él, aunque no comparta ("no se trata de que no queremos"), debe acatar. Zapatero podría copiar literalmente el discurso de Ratzinger para justificar su política económica. No se trata de que queramos bajar las pensiones, es que el Mercado, a quien servimos, nos obliga. El Papa y Zapatero dependen de instancias superiores cuyos designios son inapelables".

Duro, muy duro. Pero lo cierto es que si alguna laicidad necesitamos con urgencia es la que nos libere (mentalmente) de la servidumbre hacia los mercados.

martes, 23 de noviembre de 2010

Coincidencias varias

Hay días especialmente curiosos, donde se van encadenando coincidencias y casualidades hasta conformar un relato inesperado e irrepetible.
Por la mañana he viajado a Madrid. Comenzaban hoy las comparecencias de altos cargos de los distintos Ministerios ante la Comisión de Presupuestos del Senado con el fin de informar, desde sus respectivos ámbitos de responabilidad, en relación con el Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2011, y a los portavoces de los grupos parlamentarios nos correspondía seguir dichas comparecencias.

Al llegar he cogido el metro en el aeropuerto. Al cambiar de línea en la estación de Nuevos Ministerios he visto que en las pantallas de TV allí instaladas estaban anunciando la jornada de puertas abiertas que el Senado celebrará los próximos días 1, 2 y 3 de diciembre; entre las imágenes que se proyectaban había varias del salón de plenos... y allí estaba yo, sentado en mi escaño. Me ha hecho gracia, la verdad.

Ya por la tarde, de nuevo en el metro pero esta vez haciendo el viaje a la inversa, iba sentado tranquilamente cuando he visto que un tipo que se encontraba a mi lado llevaba consigo, además de una bolsa de la FAES cargada de ejemplares de la revista que edita esa fundación presidida por Aznar, el libro Liberales, de José María Lassalle, portavoz del PP en la Comisión de Cultura del Congreso. Siendo yo portavoz de la Comisión de Cultura en el Senado, son muchas las veces que he tenido que leer y discutir las opiniones de mi contraparte popular en la cámara baja. Esta ha sido la segunda coincidencia del día.

Pero no hay dos sin tres, y el metro de Madrid estaba hoy dispuesto a sorprenderme una vez más. Cuando el tren se ha detenido en la estación de Barajas, la anteúltima antes de la T4, he visto por el cristal -ya es casualidad- a Mikel, profesor de la UPV y amigo, que se dirigía hacia las escaleras mecánicas de salida de la estación. Se me ha ocurrido llamarle a través de la puerta del vagón todavía parado y resulta que también él se dirigía al aeropuerto pero, despistado, se había bajado allí sin darse cuenta. Ha tenido el tiempo justo para volver a subir y ya hemos ido juntos hasta la terminal.

No me diréis que no son casualidades.


Y para terminar el día, ya en casa, escucho en la radio que Diego Fernández Magdaleno ha sido galardonado hoy con el Premio Nacional de la Música 2010, en su modalidad de Interpretación.
Diego es confratriota en la blogosfera y en Tierra de Campos.
Me he llevado una gran alegría.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Herritarren energia-olatuak

Esta mañana, en Vitoria-Gasteiz, el Partido Socialista de Euskadi-Euskadiko Ezkerra ha presentado a sus candidatos a las alcaldías de las tres capitales de la Comunidad Autónoma del País Vasco.


En el transcurso del acto Odón Elorza ha presentado el video con el que Donostia-San Sebastián defiende su candidatura a Capital Europea de la Cultura 2016.


Herritarren energia-olatuak, olas de energía ciudadana.
Es el lema de un proyecto bien pensado y muy trabajado, pleno de cultura, de creatividad, de valor y de valores.

Es tambien el título del video. Un video realmente hermoso, por sus aspectos formales, sí, pero sobre todo por el mensaje que contiene.

La apuesta de Donostia es una apuesta de todos y para todos. Es, desde luego, mi apuesta.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Ya hay demasiada inmundicia en el mundo

Me encantan los periódicos. Y me encanta leerlos en papel.
Llevo varios años comprando cada día varios periódicos; últimamente eran cuatro.
Muchos días apenas si podía hojearlos, y me limitaba a doblar la esquina superior de aquellas páginas en las que aparecía una noticia, una entrevista o un reportaje que me parecía de interés.
Muchas tardes de domingo he pasado largos ratos revisando esos diarios no leídos y recortando y guardando las páginas señaladas, cuyos contenidos me han servido luego para escribir algún artículo, preparar una clase o una conferencia o seguir la pista a alguna información.

Esta mañana he decidido que ya no voy a comprar EL MUNDO.
Lo sentiré, pues en ese diario he encontrado en muchas ocasiones informaciones y referencias de mucho interés. Lo sentiré.
Pero lo último de Sostres ha sido la gota que ha colmado mi particular vaso.
Para mi gusto, ya hay demasiada inmundicia en el mundo.