Uno se apoya en la mochila. Porque en el momento en que nos quitamos el peso de nuestros hombros no sabemos enderezarnos enseguida; ¡pues resulta que era el peso lo que antes nos daba seguridad y equilibrio! [George Simmel]
miércoles, 1 de diciembre de 2010
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viernes, 26 de noviembre de 2010
El mercado como Dios

"Los mercados castigan a España y Portugal tras la caída de Irlanda". EL PAÍS titulaba así el miércoles su principal noticia de portada. No es la primera vez que utilizan esa expresión: "castigar". Pero los mercados no castigan. Acumulan, explotan, imponen, colonizan, destruyen, expropian, pero no castigan.
El lenguaje del "castigo" es un taimado intento de legitimación religiosa de las maniobras y decisiones económicas. Transmite la falsa idea de que nos ocurre es culpa nuestra y que, por ello, las consecuencias que sufrimos son en realidad un acto de justicia. Recibimos lo que nos merecemos por nuestro mal comportamiento. Hemos desobedecido la ley de los mercados y ahora penamos por nuestra mala cabeza. En el fondo, nos castigan por nuestro bien: con el fin último de que, contritos, volvamos al buen camino.
En 1999 el teólogo Harvey Cox publicó en la revista The Atlantic el artículo titulado "The Market as God", en el que analizaba muy críticamente la transformación del mercado en un auténtico dios. Cox iniciaba el artículo confesando su sorpresa al constatar el tono “religioso” perceptible en el discurso económico dominante:
“Tras las descripciones de las reformas del mercado, la política monetaria y los enmarañamientos del Dow [Jones, el más importante índice de la Bolsa de Nueva York], gradualmente descubrí las piezas de una gran narración en torno al significado profundo de la historia humana, por qué las cosas han ido mal y como pueden enmendarse. Los teólogos lo llamarían mitos del origen, leyendas de la caída y doctrinas sobre el pecado y la redención. Ahí estaban de nuevo, tras un ligero disfraz: crónicas sobre la creación de riqueza, las seductoras tentaciones del estatismo, el cautiverio bajo unos anónimos ciclos económicos y, finalmente, la salvación a través del mercado libre”.

Juan José Millás escribía hoy sobre esto en su columna:
"El Papa representa un poder sobre el que no ejerce ningún control. La Iglesia, ha dicho, carece de capacidad de ordenar a las mujeres (aunque sí de darles órdenes, añadimos nosotros), porque se trata de una decisión del mismísimo Dios que él, aunque no comparta ("no se trata de que no queremos"), debe acatar. Zapatero podría copiar literalmente el discurso de Ratzinger para justificar su política económica. No se trata de que queramos bajar las pensiones, es que el Mercado, a quien servimos, nos obliga. El Papa y Zapatero dependen de instancias superiores cuyos designios son inapelables".
Duro, muy duro. Pero lo cierto es que si alguna laicidad necesitamos con urgencia es la que nos libere (mentalmente) de la servidumbre hacia los mercados.
martes, 23 de noviembre de 2010
Coincidencias varias

sábado, 20 de noviembre de 2010
Herritarren energia-olatuak
En el transcurso del acto Odón Elorza ha presentado el video con el que Donostia-San Sebastián defiende su candidatura a Capital Europea de la Cultura 2016.

Herritarren energia-olatuak, olas de energía ciudadana.
Es el lema de un proyecto bien pensado y muy trabajado, pleno de cultura, de creatividad, de valor y de valores.
Es tambien el título del video. Un video realmente hermoso, por sus aspectos formales, sí, pero sobre todo por el mensaje que contiene.
La apuesta de Donostia es una apuesta de todos y para todos. Es, desde luego, mi apuesta.
viernes, 19 de noviembre de 2010
Ya hay demasiada inmundicia en el mundo
Me encantan los periódicos. Y me encanta leerlos en papel.jueves, 18 de noviembre de 2010
De extraños a vecinos


En 1940 Erskine Caldwell publica la novela Tumulto en julio. En ella se contiene el siguiente diálogo:
Hace setenta años. Parece que fue ayer.
martes, 16 de noviembre de 2010
No dejes que la verdad te estropee un mitin
Duran no mintió en la segunda parte de su discurso, pero intentó hacer de la parte el todo. Y es que sí es cierto que en esas poblaciones la tasa de hijos de madre inmigrante es muy superior a la media catalana y está por encima del 50%. Pero Cataluña tiene 940 municipios. Las tres primeras localidades que citó son eminentemente turísticas y cuentan con un gran volumen de europeos comunitarios residentes durante todo el año. La cuarta localidad, Salt, es uno de los municipios con mayor porcentaje de población extranjera de Cataluña (43%), sobre todo africana y latinoamericana.
