viernes, 13 de marzo de 2009

Atado y bien atado... Ibarretxe desatado

Sostiene Ibarretxe que el PNV "seguirá dirigiendo este país ... sea desde donde sea". Leo su declaración y no puedo evitar recordar aquello de "atado y bien atado".
"El único que tiene 30 escaños detrás soy yo", apostilla el lehendakari en funciones. "La Lehendakaritza es mía", podía haber gritado de igual manera.
"No puede ser de nuevo entrar en un escenario de Gobierno débil", advierte admonitorio. Me fijo en ese "de nuevo" y me pregunto a qué estará haciendo referencia Ibarretxe.
Ibarretxe no fue capaz de ser el lehendakari de todos los vascos. Ahora, desatado, empieza a demostrar que no será capaz de ser el líder de la oposición ni siquiera de los suyos.

Tráfico aéreo

Una visión desde el espacio de todos los aviones que se movieron en 24 horas comprimido en 2 minutos. Me lo ha enviado mi amigo Sama, que se queja de que que esto es un rollo de blog. Ya que estamos, y para confirmarle en su queja, podemos fijarnos en cuáles son las zonas de concentración de vuelos y cuáles aquellas otras en las que prácticamente no se producen movimientos. Es una buena imagen de la conexión selectiva que caracteriza a la globalización.



jueves, 12 de marzo de 2009

Lo tuyo es puro teatro


Anoche, en la plaza de Jacinto Benavente, Josune me espeta: "Imanol, tú que estás en Cultura, ¿qué te parece que tantos teatros en Madrid sean propiedad de empresas como Häagen-Dazs?".
Vehementemente Josune contrapone este hecho con las dificultades a las que se enfrentan las personas y los grupos que desean hacer teatro independiente o alternativo para encontrar salas y locales de ensayo o estreno; también considera que este maridaje entre empresas comerciales y teatro puede suponer una merma en la calidad de las obras.
Ciertamente, choca contemplar ese hermoso edificio coronado por los neones de la marca de helados (sabrosísimos, por otra parte). Y cuando entramos en una página pensando que vamos a encontrarnos con la historia del venerable Teatro Calderón (http://es.wikipedia.org/wiki/Teatro_Calderón_(Madrid), con lo que nos encontramos es con una historia... de la marca de helados (http://www.teatrohaagen-dazs.es/historia.html).
Lo que no tengo claro es lo de la merma en la calidad de los espectáculos que allí se ofrezcan; o al menos que esa merma de calidad, en caso de poder objetivarse, tenga que ver con su asociación a una marca comercial.
En todo caso, una conversación muy interesante, culminada con una excelente cena vegetariana en Yerbabuena.
Y por casualidad hoy me encuentro en el último número (nº 7, primavera 2009) de la revista CREA con información precisamente sobre las salas de teatro alternativas, sus dificultades pero también sus posibilidades de futuro gracias a entidades como la Red de Teatros Alternativos, una asociación de 34 espacios escénicos de 12 comunidades autónomas fundada en 1992 (http://www.revistacrea.com/).

Mutantes (II)


Si esta es la situación, ¿qué hacer? Es comprensible que nuestra primera reacción sea de rechazo, de crítica frontal o hasta de miedo:
"Tal vez sea un momento de ésos. Y esos a los que llamamos bárbaros son una nueva especie, que tiene branquias detrás de las orejas y que ha decidido vivir bajo el agua. Es obvio que nosotros, desde fuera, con nuestros pulmoncitos, tenemos la impresión de que se trata de un Apocalipsis inminente. Donde esa gente puede respirar, nosotros nos morimos. Y cuando vemos a nuestros hijos anhelando el agua, tenemos miedo por ellos, y ciegamente nos lanzamos contra lo que únicamente somos capaces de ver, esto es, la sombra de una horda bárbara que se aproxima. Mientras tanto, los susodichos niños, bajo nuestras alas, respiran ya con dificultad, rascándose por detrás de las orejas, como si ahí hubiera algo que necesitara ser liberado".
Pero el hecho es que todas y todos somos ya, de alguna manera, esos mutantes. “No hay fronteras, creedme –advierte Baricco-, no hay civilización de un lado y del otro bárbaros: existe únicamente el borde de la mutación que va avanzando, y que corre por dentro de nosotros”.
Somos mutantes, todos, algunos más evolucionados, otros menos: "hay quien está un poco retrasado, hay quien no se ha dado cuenta de nada, quien todo lo hace por instinto y quien es consciente, quien hace como que no lo sabe y quien nunca lo va a comprender, quien clava los pies en el suelo y quien corre alocadamente hacia delante. Pero ya estamos ahí, todos nosotros, a punto de emigrar hacia el agua".
Como señala Baricco, “no hay mutación que no sea gobernable”. Pero para gobernar la mutación en curso es preciso “abandonar el paradigma del choque de civilizaciones”, ya que “cada vez que alguien se levanta para denunciar la miseria de cada transformación en concreto, dispensándose del deber de comprenderla, la muralla se yergue, y nuestra ceguera se multiplica con la idolatría de una frontera que no existe, pero que nosotros nos jactamos de defender”.
Los mutantes son lo que ya somos o lo que seremos. No han surgido de la nada, sino de nosotros mismos, de lo que hemos hecho pero también de lo que hemos dejado de hacer. Somos nosotros, unos años más jóvenes.
Tomar conciencia de esta continuidad no significa aceptar acríticamente todo lo que está ocurriendo. “Dicho en términos elementales –concreta Baricco-, creo que se trata de ser capaces de decidir qué hay, en el mundo antiguo, que queramos llevarnos hasta el mundo nuevo. Qué queremos que se mantenga intacto incluso en la incertidumbre de un viaje oscuro. Los lazos que no queremos romper, las raíces que no queremos perder, las palabras que queremos seguir pronunciando y las ideas que no queremos dejar de pensar”.


Así pues, animémonos a “mirar esas branquias de cerca”. Como hacen el propio Baricco y Claudio Magris -“Soy más alérgico que tú a los bárbaros…”, confiesa el ensayista triestino, Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2004- en una deliciosa conversación publicada por LETRAS LIBRES:

Mutantes (I)


“Me gustaría mirar esas branquias de cerca. Y estudiar a ese animal que se está alejando de la tierra, y que se está convirtiendo en pez […] Me gustaría estudiar a los mutantes con branquias para ver, reflejada en ellos, el agua con la que sueñan y que están buscando ” [Alessandro Baricco].


El escritor italiano Alessandro Baricco, sobradamente conocido por su maravilloso relato Seda, es también el autor de un provocador ensayo que ha titulado Los bárbaros (Anagrama, 2008) en el que trata de dar cuenta de la mutación que, en su opinión, se está produciendo en nuestras sociedades:
"Si tuviera que resumirlo, diría lo siguiente: todo el mundo percibe, en el ambiente, un incomprensible Apocalipsis inminente; y, por todas partes, esta voz que corre: los bárbaros están llegando. Veo mentes refinadas escrutar la llegada de la invasión con los ojos clavados en el horizonte de la televisión. Profesores competentes, desde sus cátedras, miden en los silencios de sus alumnos las ruinas que ha dejado a su paso una horda que, de hecho, nadie ha logrado, sin embargo, ver. Y alrededor de lo que se escribe o se imagina aletea la mirada perdida de exégetas que, apesadumbrados, hablan de una tierra saqueada por depredadores sin cultura y sin historia".
Estos “depredadores sin cultura y sin historia” sustituyen la cultura de calidad para sustituirla por otra al servicio del consumo y del comercio, una cultura caracterizada por la simplificación, la rapidez, la espectacularidad; habitan en Internet y respiran “con las branquias de Google”; prefieren la velocidad a la profundidad; el Facebook a la relación face to face; acumular experiencias por la vía del multitasking:
"El nombre se lo han dado los americanos: en su acepción más amplia define el fenómeno por el que vuestro hijo, jugando con la Game Boy, come una tortilla, llama por teléfono a su abuela, sigue los dibujos en la televisión, acaricia al perro con un pie y silba la melodía de Vodafone. Unos años más y se transformará en esto: hace los deberes mientras chatea en el ordenador, escucha el iPod, manda sms, busca en Google la dirección de una pizzería y juguetea con una pelotita de goma".
“Habitar cuantas zonas sea posible con una atención bastante baja”, en definitiva. Porque el movimiento mismo se convierte en un valor fundamental. El hábitat de estos desconcertantes mutantes que percibimos como bárbaros es un sistema de paso, es un mundo donde surfear:
"La superficie en vez de la profundidad, la velocidad en vez de la reflexión, las secuencias en vez del análisis, el surf en vez de la profundización, la comunicación en vez de la expresión, el multitasking en vez de la especialización, el placer en vez del esfuerzo. Un desmantelamiento sistemático de todas las herramientas mentales que heredamos de la cultura decimonónica, romántica y burguesa".
Estos son los bárbaros a los que se refiere Baricco. Algo distinto del “normal duelo entre generaciones, los viejos que se resisten a la invasión de los más jóvenes, el poder constituido que defiende sus posiciones acusando de bárbaros a las fuerzas emergentes, y todas esas cosas que siempre han ocurrido y que ya hemos visto mil veces”. Estos nuevos bárbaros no pretenden controlar los puntos estratégicos del mapa, sino cambiar ese mapa. Baricco relaciona la situación a la que hoy nos enfrentamos con otros momentos de nuestra historia: “Debió de suceder esto mismo en aquellos benditos años en que, por ejemplo, nació la Ilustración, o en los días en que el mundo entero se descubrió, de repente, romántico. No se trataba de movimientos de tropas ni tampoco de hijos que asesinaran a sus padres. Eran mutantes que sustituían un paisaje por otro, y que allí fundaban su hábitat”.

“Mutantes que sustituían un paisaje por otro, y que allí fundaban su hábitat”. Es una caracterización que a su elegancia expositiva une una profunda intuición que enlaza con una de las perspectivas analíticas de la sociedad actual más sugerentes: me refiero a la idea de la modernidad líquida propuesta y desarrollada por Zygmunt Bauman: los sólidos conservan su forma y persisten en el tiempo: duran, mientras que los líquidos son informes y se transforman constantemente: fluyen; vivimos en la era del cambio y del movimiento perpetuo.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Pedro Otaduy: apoyo y cercanía

Precisamente en un día como el de hoy, cuando un joven de 24 años, licenciado en Medicina, aparece como supuesto autor de los asesinatos de Ismael Carrasco e Inaxio Uria, os invito a conocer la peripecia de Pedro Otaduy, docente responsable inmerso hoy en una situación kafkiana simplemente por haber hecho algo que le honra como educador: defender la institución educativa como espacio privilegiado para afirmar los valores de la paz y la tolerancia y la cultura de los derechos humanos frente a la barbarie de la violencia.

http://pedrootaduyiturrama.blogspot.com/

Miedo y duda/Angst und Zweifel

Día 11 de marzo, estoy en Madrid. Hace cinco años publicaba este artículo en el diario EL PAÍS:
http://www.elpais.com/articulo/pais/vasco/horror/horror/elpepiesppvs/20040312elpvas_3/Tes

Hoy, 11 de marzo, cinco años después, comparto con todas y todos un poema del austriaco Erich Fried, y recomiendo la lectura de cualquiera de sus libros, especialmente del titulado Cien poemas apátridas (Anagrama, 1978).

Miedo y duda / Angst und Zweifel
No dudes
del que
te diga
que tiene miedo
pero ten miedo
del que
te diga
que no tiene ninguna duda.