lunes, 31 de agosto de 2009

Mañana empieza la Segunda Guerra Mundial

El 1 de septiembre de 1939 el ejército alemán iniciaba la invasión de Polonia. Para el 27 de septiembre Varsovia había caído y el 6 de octubre se rendía la última unidad de combate del ejército polaco que aún continuaba activa.
Era la Blitzkrieg, la guerra relámpago. En realidad, sería el primer relámpago de una feroz tormenta que en los próximos años asolará el mundo.

Ernst Lubitsch recreará paródicamente este acontecimiento histórico en su magistral película Ser o no ser (1942).
Aquí está el comienzo de la película, con un supuesto Hitler paseando por las calles de Varsovia antes de que se haya producido ningún movimiento de tropas. Pero, como dice la voz en off del narrador: "Él es vegetariano. Y sin embargo no siempre se atiene a su dieta. A veces se traga países enteros".

Y aquí una de las escenas finales, con un emocionado discurso shakesperiano, antítesis del etnicismo nazi y de todos los etnicismos.

domingo, 30 de agosto de 2009

Cadáveres

Leo en XL Semanal, el suplemento dominical de los diarios del Grupo Vocento, un reportaje sobre la disección en la historia de la medicina. Habla de la escasez de cadáveres durante el siglo XIX para las clases de medicina. Ello hizo que abundasen los robos de cadáveres y su compra-venta. Las fotos que lo acompañan combinan el interés científico y el exhibicionismo.


El exhibicionismo con cadáver incluido no es, por lo visto, un invento del llamado Doctor Muerte, cuya última polémica ha sido su pretensión de exhibir cadáveres copulando, eso sí convenientemente plastinados.

¡Qué lejos de la hermosa dignidad transmitida por La lección de anatomía!

Al leer el artículo de XL Semanal y sus referencias a los conseguidores de cadáveres he recordado uno de los libros que he leído este verano. Se trata de El viaje de Víctor Frankenstein, del escocés George Rosie (Seix-Barral, 2003).

La novela imagina la niñez y juventud del protagonista del clásico de Mary Shelley en una Europa a caballo entre los siglos XVIII y XIX, cuando la ciencia y la técnica se enseñorean de un mundo que empieza adquirir las características de las sociedades industriales y modernas. Su obsesión por vencer a la muerte le llevará a enrolarse como cirujano en el ejército de Napoleón, donde espera encontrar cadáveres abundantes con los que experimentar sus técnicas de resucitación mediante la electricidad.

El libro termina practicamente donde empieza la conocida historia de Shelley: en el momento en el que la criatura vuelve a la vida: "Bajo el brillo de la escasa luz, vi abrirse el ojo amarillento y apagado de la Criatura. El enorme pecho se alzó y cayó. Respiró con fuerza y un movimiento convulsivo agitó sus miembros".

sábado, 29 de agosto de 2009

No hay vacuna contra la violencia machista


Esta tarde ha sido hallado el cuerpo sin vida de Laura Alonso.

21 fallecimientos por el virus H1N1 nos tiene literalmente en vilo, en un ejercicio colectivo de alarmismo que poco o nada tiene que ver con la necesaria prudencia ante una enfermedad sólo relativamente desconocida.
Cada día los diarios dedican varias páginas informar sobre la gripe, sobre los métodos para su prevención, sobre las posibilidades de la vacuna (¿es Tamiflu o es Timoflu?).


Mientras tanto, hasta hoy ya eran -si no me engaño con los datos- 39 las mujeres asesinadas por violencia machista en España durante este año.

Parece que no nos preocupa tanto.

Y eso que no hay vacuna.

viernes, 28 de agosto de 2009

Los Kennedy: un signo de los tiempos políticos

"Los Kennedy seguirán siendo influyentes. Pero aunque siguen involucrados en el debate público, sus días en la política parecen haber pasado para siempre. Las nuevas generaciones de la familia parecen más interesadas en el medio ambiente y en la filantropía que en el cuerpo a cuerpo legislativo en Washington".

Es sólo un párrafo perdido entre las columnas de información sobre el fallecimiento de Ted Kennedy en EL MUNDO de hoy. Pero la evolución política de la histórica saga parece reflejar las transformaciones de lo político sobre las que que tantos estudios y análisis académicos llevan tiempo reflexionando.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Mileuristas, milloneuristas

"Lo que pasa es que, por lo visto, en la infraestructura hubo cuanto mangante hubo, y del total de mangancia que hubo, una parte supongo que tiene la justificación de que es el coste". Quien así habla es uno de los imputados en el caso Palma Arena. El sobrecoste , que la mangancia explica en gran parte, se elevó a los 70 millones de euros, desviados a bolsillos privados en forma de facturas hinchadas y comisiones: 13.920 eurosen gafas de sol, 5.000 euros en refrescos y agua, 104.000 euros por un video sobre la construccoón del edificio, 27.000 euros de desplazamientos... Una vergüenza.
Y eso el mismo día en que sabemos por el sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda que seis de cada diez trabajadores en España son mileuristas.
Trabajadores mileuristas; mangantes milloneuristas. Dos vergüenzas.

martes, 25 de agosto de 2009

Patriotas de una época

"Estamos viviendo en una época, no en un lugar".
Aprovechando un día especialmente largo recupero lecturas que he ido relegando, desplazadas por diversas novedades. Una de esas lecturas recuperadas es el libro de Furio Colombo Privacidad (Seix Barral, 2002), del que extraigo la cita que abre este comentario. El autor repite esa idea unas páginas más adelante: "El hecho es que nosotros no vivimos en un lugar, sino que estamos viviendo en una época".
Vivir en una época, no tanto en un lugar. Me parece muy sugerente.

En enero de 1939 el austríaco Joseph Roth publicó un artículo titulado Nuestra patria, nuestra época, recogido junto con otros excelentes artículos en el libro La filial del infierno en la tierra (El Acantilado, 2004). "Ninguna patria da a sus hijos tantos rasgos específicos y comunes como una época a los suyos", escribe. Y continua: "Una época tiene sus propias fronteras, y no se preocupa por las de los distintos Estados, reinos o países".

Hace cinco años, con motivo de la muerte de Imanol Larzabal, publiqué un artículo titulado Patriotas de una época, en el que jugaba con esta reflexión de Roth.

Joseph Roth finaliza así su escrito:
"Nuestra época es nuestra patria. Y nuestro deber, nuestra ley, nuestro futuro no es otro que actuar, establecernos por tanto, en aquellos sectores en los que sabemos que el bien tiene su morada y desde los que escuchamos su llamada. Incluso nuestra época tiene uno de esos sectores. Ésa sería nuestra patria, la verdadera. ¿Tener una patria? No se trata de eso. Sólo se tiene una patria cuando se la encuentra, es decir, cuando se ha escuchado la llamada del bien".
Este es el único patriotismo que realmente merece la pena; el que nos impulsa a establecernos en aquellos sectores en los que el bien tiene su morada.
El único patriotismo que nunca podrá ser -Samuel Johnson dixit- el último refugio de los canallas.

lunes, 24 de agosto de 2009

Golondrinas del Este


Hoy ha vuelto ha casa Nastia, nuestra golondrina de Ucrania.
Con ella lo han hecho los tres centenares de niñas y niños de Chernobil que han pasado dos meses del verano con casi otras tantas familias vascas.
Como las golondrinas, llegan a finales de junio y vuelan de regreso cuando está a punto de finalizar agosto. Sin ellas y ellos los veranos no serían lo mismo.

Es admirable el trabajo que desde 1996 viene realizando la Asociación Chernobil Elkartea para que estas estancias sean posibles.

En dos palabras: solidaridad internacional.