Siempre he sido un caminante empedernido (¿o mejor "empiedernido"?). Caminar es una de las cosas que mejor sé hacer y, desde luego, una de las que más a gusto hago. Pero, gustos personales al margen, pocas imágenes habrá más poderosas que la del camino.
En la Biblia es una imagen contradictoria. La historia humana comienza, en el relato del Génesis, con un camino: el camino del árbol de la vida, guardado por querubines y la llama de espada vibrante, camino de salida del jardín del Edén que Adán y Eva deben tomar para convertirse en padres de todos los vivientes. Ahí está también ese Caín, vagabundo y errante en la tierra protegido por la señal de Dios para que nadie lo mate al encontrarlo. Y Abraham, que sale de su tierra respondiendo a la llamada de Dios. Y todo el Exodo. De ahí la cantidad de oraciones, salmos y proverbios en los que la referencia a caminos, senderos y sendas, se convierte en ocasión para hacer una semblanza del hombre justo. Y luego está la historia de Jesús, nacido en el transcurso de un pesado viaje, él mismo caminante impenitente que en el camino encontró a sus discípulos y cuya propuesta puede resumirse en la invitación a acompañarle en su caminar.
El filósofo y ensayista norteamericano Henry David Thoreau, conocido universalmente por su obra Walden, en la que narra su experiencia de vida austera y autosuficiente durante más de dos años en plena naturaleza, así como por su opúsculo Sobre el deber de la desobediencia civil, que inspiró a Gandhi y que sigue siendo un soplo de aire fresco para la mentalidad insumisa, es autor también de un breve ensayo que lleva por título Walking, que podemos traducir por caminar o pasear. En esta obra, Thoreau utiliza la expresión inglesa saunter, que significa pasear tranquilamente, cuyo origen explica de la siguiente manera: según unos, deriva de las personas que vagabundeaban por Europa en la Edad Media y pedían limosna con el pretexto de dirigirse á la Sainte Terre, a Tierra Santa, por lo que eran conocidos como los Sainte-Terrer ; según otros, deriva de los sans terre, es decir, sin tierra ni hogar. Así pues, el que posee el don de sauntering, el don de deambular, es una persona sin hogar fijo que camina en pos de la Tierra Santa.
¿No es sugerente?
Uno se apoya en la mochila. Porque en el momento en que nos quitamos el peso de nuestros hombros no sabemos enderezarnos enseguida; ¡pues resulta que era el peso lo que antes nos daba seguridad y equilibrio! [George Simmel]
martes, 7 de abril de 2009
domingo, 5 de abril de 2009
¿Otra nación u otro planeta?
"El acuerdo PSE-PP es la prueba de que somos otra nación. ¿En qué otro sitio podría darse ese acuerdo?".
Aintzane Ezenarro, parlamentaria de Aralar en la Cámara vasca (El País, 5/4/09).
Aprecio la tarea que viene desarrollando Aralar y aprecio personalmente a Aintzane Ezenarro. Pero hay declaraciones que me descolocan. El acuerdo PSE-PP es la prueba de que "somos otra nación", dice. ¿Y si fuera justamente lo contrario? La prueba de que no somos "otra nación" sencillamente porque ni siquiera somos una sociedad minimamente cohesionada en torno a unos principios que en otras sociedades y otras naciones están claramente asumidos.
Aintzane Ezenarro, parlamentaria de Aralar en la Cámara vasca (El País, 5/4/09).
Aprecio la tarea que viene desarrollando Aralar y aprecio personalmente a Aintzane Ezenarro. Pero hay declaraciones que me descolocan. El acuerdo PSE-PP es la prueba de que "somos otra nación", dice. ¿Y si fuera justamente lo contrario? La prueba de que no somos "otra nación" sencillamente porque ni siquiera somos una sociedad minimamente cohesionada en torno a unos principios que en otras sociedades y otras naciones están claramente asumidos.
sábado, 4 de abril de 2009
Tipos de conversador
Esta mañana he pasado con mi hija por la librería Cámara [http://www.libreriacamara.com/pub/cam/asp/cam_pub__bus.asp] [http://www.facebook.com/people/Libreria-Camara/1333770724] y no he podido resistirme a comprar, junto a un par de libros de Geronimo Stilton, el último trabajo de Jorge Wagensberg titulado Yo, lo superfluo y el error (Editorial Tusquets, colección Metatemas, abril 2009). Wagensberg, profesor de Física en la Universidad de Barcelona, es una persona que transita con pasmosa facilidad entre los espacios de las ciencias duras y los de la reflexión filosófica, política o artística. De hecho, este último libro nace, como él mismo señala en el prólogo, de la "voluntad de habitar la frontera entre ciencia y literatura". De un libro anterior de Wagensberg (Si la naturaleza es la respuesta, ¿cuál era la pregunta?, Tusquets, 2002, pp. 105-106) reproduzco esta sugerente tipología de conversadores:
El conversador prepotente tiende a usar su turno para decir "¿Y?" (con un leve golpe de hombro y mirada desenfocada.
El conversador ironicoentusiasta tiende a usar su turno para decir "¿Ah sí?" (con un gesto similar a un estornudo y ojos muy abiertos).
El conversador escéptico tiende a usar su turno para decir "No creas, no creas..." (con solemne balanceo de la cabeza y ojos semicerrados).
El conversador incomprendido tiende a retener su turno con historias demasiado largas (con habilidad para superar cualquier intento de interrupción).
El conversador pelmazo tiende a iniciar su turno con "Mira, yo siempre he sido una persona que..." (como si soplara la sopa caliente y sin mirar a los ojos).
El conversador crítico tiende a iniciar su turno con un "Si, pero..." (con una supuesta sonrisa y ladeando la cabeza).
El conversador resabiado tiende a usar su turno con un "estas cosas siempre han sido así..." (mira a su interlocutor con sorpresa, como si éste se acabara de caer de un árbol).
El conversador eco tiende a repetir las últimas cinco palabras de su interlocutor cambiando la afirmación por pregunta, y viceversa (para ganar tiempo).
El conversador ausente tiende a usar su turno para preguntar "¿En qué sentido?" (a veces tarda mucho en ser descubierto).
Que Uds. lo conversen bien.
¿Basagoiti o la Moncloa?
Leído ahora mismo en EL CORREO DIGITAL:
El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, ha lamentado hoy que el PP sea el "único ganador" del acuerdo que ha alcanzado con el PSE-EE y ha reprochado que el presidente de los "populares", Antonio Basagoiti, pueda llegar a convertirse en "el lehendakari en la sombra".
En un encuentro con las juventudes del PNV celebrado hoy en Dima, Urkullu ha manifestado el acuerdo entre PSE-EE y PP, al que se ha referido como el "pacto "ZPR" -en referencia a las siglas de los máximos representantes de estas formaciones-, es "un pacto de Estado entre Rajoy y Zapatero" para que "sea la Moncloa quien dirija Ajuria Enea".
Es todo muy raro. Finalmente, ¿quién va a gobernar Euskadi según el nacionalismo vasco? ¿Basagoiti o la Moncloa, Rajoy o Zapatero, Génova o Ferraz, el PP o el PSOE? A los de EGI seguramente no les importa, no ven contradicción ya que todo es lo mismo: ¡VA A GOBERNARNOS UN ESPAÑOL! Es una forma como cualquier otra de despejar las contradicciones: aplastarlas con el tacón de la bota.
Pero, ¿de verdad no hay nadie ahí que piense que se trata de un discurso desesperadamente pobre?
El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, ha lamentado hoy que el PP sea el "único ganador" del acuerdo que ha alcanzado con el PSE-EE y ha reprochado que el presidente de los "populares", Antonio Basagoiti, pueda llegar a convertirse en "el lehendakari en la sombra".
En un encuentro con las juventudes del PNV celebrado hoy en Dima, Urkullu ha manifestado el acuerdo entre PSE-EE y PP, al que se ha referido como el "pacto "ZPR" -en referencia a las siglas de los máximos representantes de estas formaciones-, es "un pacto de Estado entre Rajoy y Zapatero" para que "sea la Moncloa quien dirija Ajuria Enea".
Es todo muy raro. Finalmente, ¿quién va a gobernar Euskadi según el nacionalismo vasco? ¿Basagoiti o la Moncloa, Rajoy o Zapatero, Génova o Ferraz, el PP o el PSOE? A los de EGI seguramente no les importa, no ven contradicción ya que todo es lo mismo: ¡VA A GOBERNARNOS UN ESPAÑOL! Es una forma como cualquier otra de despejar las contradicciones: aplastarlas con el tacón de la bota.
Pero, ¿de verdad no hay nadie ahí que piense que se trata de un discurso desesperadamente pobre?
jueves, 2 de abril de 2009
Otra forma de verlo
La noticia de que Arantza Quiroga va a ser la próxima presidenta del Parlamento vasco ha sido objeto de multiples críticas: que si sus simpatías por el Opus Dei, que si sus opiniones sobre el presevativo, que si su desconocimiento del euskera... Es una forma de verlo. Hay otras.En el Parlamento vasco ya ha habido antes algún parlamentario que era cercano, incluso muy cercano, a la obra de Balaguer; y a nadie le ha importado.
Con su edad y sus cuatro hijos no hacía falta que dijera lo que dijo sobre el uso del preservativo. Pero lo dijo, y casi se agradece su candidez o su libertad de opinión. También ha dicho: "Que cada cual haga con su vida lo que le parezca oportuno. A mí no me gustan las imposiciones". A esto se le llama laicidad. Siendo así, no me la imagino manifestándose tras determinadas pancartas.
En cuando a lo del euskera. Según parece, por su origen familiar, Quiroga es euskaldun pasiva: entiende suficientemente el euskera pero no lo habla. Ahora se ha comprometido a esforzarse por aprenderlo "por respeto al resto de compañeros". Asumiendo el bilingüismo con cívica normalidad; reconociendo la importancia de que las instituciones vascas acojan y expresen este bilingüismo. ¿No es esta una buena noticia?
miércoles, 1 de abril de 2009
Huelga particular
Hablan de "huelga general" pero en realidad se trata de una huelga particular. Porque es muy particular el momento político en el que se convoca. Porque es muy particular la motivación que la sustenta. Y sobre todo, porque se convoca ignorando expresamente a dos importantes centrales sindicales, Comisiones Obreras y UGT, y a las y los trabajadores que se sienten representados por ellas. Quienes llaman a la huelga son unos particulares. Son muchos, vale; son mayoría, de acuerdo. Pero no representan a la generalidad de los trabajadores vascos y navarros. Pretenden hacer una huelga general contando con sólo una parte. Qué huelga más particular...
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