martes, 19 de junio de 2012

Grecia



Leer ayer la prensa se me ha atragantado, más de lo normal.
"Grecia da un respiro a Europa", coincidían las portadas de El País y El Correo.
¿Así que el problema de Europa es el ejercicio de la democracia?
Hay límites que un medio de comunicación serio no puede permitirse traspasar, so pena de intereconomizarse.
Hoy he decidido que no voy a comprar ningún diario.
Y mañana... ya veremos.

domingo, 17 de junio de 2012

Otro sistema bancario es posible



Como no entiendo nada, vuelvo a leer un libro de 2010: La mordaza: Las verdaderas razones de la crisis mundial, de la economista Loretta Napoleoni, especializada en el análisis de las dinámicas del capitalismo global. Me limito a reproducir, acompañados de alguna glosa personal, diversos párrafos de su epílogo.
"En la raíz de la crisis del crédito está la compraventa del riesgo, bancario o financiero, como si se tratara de un bien, y la producción de riqueza ligada a este comercio". El problema con los rescates a los bancos es que, tal como se están haciendo, no son más que una forma de "transferencia del riesgo de los bancos al Estado. [...] En vez de reducir el riesgo a cero, de extirparlo como un cáncer de la economía globalizada, el Estado lo está desplazando de un sector a otro: del privado al público, y así empeora la situación". En lugar de poner los medios para superar un sistema donde la creación y comercialización del riesgo se ha convertido en la principal fuente de enriquecimiento privado, los gobiernos están ofreciendo el bienestar de sus poblaciones como garantes de los rescates que inyectan miles de millones de euros en unas entidades irresponsables. "Si las altas finanzas se divertían con los juegos de azar, que paguen las consecuencias de esa locura en vez de consumir el dinero necesario para la recuperación económica", sostiene Napoleoni; a mí me parece muy razonable. Pero no: se absuelve toda irresponsabilidad pasada, blanqueada con un dinero que debería ser empleado en mejores fines. "En los seis meses posteriores al derrumbe de Lehman Brothers el mundo perdió el 5% del PIB, unos 3 billones de dólares. Durante el mismo período, 2 billones de dólares fueron inyectados a los bancos a través de planes de rescate, dinero que ha sido engullido por los balances en números rojos de las mismas entidades de crédito". He aquí una clave esencial: en lugar de circular y convertirse en crédito facilitado a particulares y empresas, todo ese dinero queda embalsado en las entidades rescatadas.
"Lo que hace falta es un Estado fuerte, que no tenga miedo de dictar las nuevas reglas del juego, ni que tenga miedo de los fantasmas socialistas", un Estado "que proteja a sus ciudadanos y no a las instituciones que les han robado". Esto es lo que propone Napoleoni:
"Si los bancos rescatados ya no prestan dinero, si las inyecciones de liquidez que están agotando las finanzas del Estado se detienen en los balances, entonces el stado debe potenciar los bancos cooperativos y los locales, depositar en sus arcas esas grandes cantidades de dinero que hasta hoy se han perdido en los rescates de los grandes bancos". Frente a estas grandes entidades irresponsables, adictas al riesgo y organizadas como timbas para el enriquecimiento personal de sus gestores, se trata de apoyar a aquellas "entidades de crédito que se apoyan en un código ético sólido y que han mantenido el papel social de los bancos: recoger y distribuir la riqueza y, así, promover el crecimiento económico". Y si esto no funciona o resulta insuficiente, "entonces que el Estado cree una red bancaria paralela, utilizando las oficinas de correos, que las transforme en filiales".
La recomendación de Napoleoni no puede ser más clara: "El apoyo indiscriminado a todos los bancos, sin una política de nacionalización razonada, sólo consume riqueza. Y la confirmación es que ningún banco estadounidense salvado, ni, sin duda, ninguno europeo, está hoy en condiciones de pagar dividendos a los accionistas preferenciales, como Obama esperaba que sucediera. Al contrario, todos se encuentran en dificultades económicas y piden más dinero. Querer salvar a toda costa un sistema averiado y anacrónico nos llevará a la ruina. Países como Italia, golpeada por la recesión pero aún alejada del crac de los bancos, deben tener presente esta lección. Seguir los pasos de los estadounidenses y de los ingleses sería desastroso".
En fin, cosas como estas se escribían hace dos años. No parece que nada de ello haya servido para el caso de Italia. Tampoco para España. Pero nadie, por estos lares, se plantea en serio el debate político sobre ese otro sistema bancario posible.

martes, 12 de junio de 2012

Dos miradas sobre el poder

Los fines de semana me sirven, entre otras cosas, para terminar la lectura de esos libros que, por no tener que ver con trabajos en curso (artículos, clases o proyectos de investigación) van siendo leídos un poco a trompicones, sin la continuidad que exigen esas otras obras de cuya lectura se espera obtener algún retorno más o menos inmediato. Suelen ser libros que escapan de los ámbitos temáticos más habituales; libros que adquiero de manera muchas veces impulsiva, atrapado por su título o por un párrafo leído al azar. Obras cuya lectura se prolonga en el tiempo, en ocasiones durante mucho tiempo, interrumpida por otros textos más pegados a las exigencias del día a día, más instrumentales, más finalistas.
Este pasado fin de semana he terminado dos de esos libros-guadiana. Y casualidad, a pesar de tratarse de libros muy diferentes, tanto por su género como por su estilo, contienen sendas miradas sobre el poder.

El primero está firmado por Ermanno Vitale, profesor de Ciencia Política en la italiana Universidad del Valle d'Aosta, y lleva por título Defenderse del poder: Por una resistencia constitucional (Trotta, 2012).
El resistente constitucional actúa a partir de la convicción de que, si se toman en serio, las democracias constitucionales posteriores a la Segunda Guerra Mundial constituyen el mejor de los regímenes políticos practicables. Se trata de "resistir con el fin de que se tome en serio el 'juramento pactado entre hombres libres'". La propuesta de Vitale no puede ser más apropiada en los tiempos que corren. Según este autor, "el fin de la resistencia constitucional es, no tanto o no solo cambiar esta o aquella decisión o norma, sino exorcizar la posibilidad de que convivan en el ordenamiento una legalidad constitucional no efectiva y una legalidad efectiva pero inconstitucional". Resistir, por tanto, a un sistema global de dominación económico e ideológico que está provocando una quiebra sin precedentes de la democracia. Y en esta tarea, "a lo primero que hay que resistir es a la colonización de nuestro imaginario personal, doblegado y limitado ahora a representar la vida y sus elecciones exclusivamente en términos economicistas".
Vitale finaliza su ensayo con una alternativa que la socialdemocracia con vocación de gobernar debería tomarse muy en serio: "O las instituciones de la democracia constitucional se toman en serio el diálogo con quienes resisten mediante métodos no violentos, reactivando de esta  forma el perfeccionamiento de lo que Bobbio llamó el tiempo de los derechos, que comienza con la tentación de reprimir con la violencia a quien resiste pacíficamente, o bien los regímenes democráticos muestran su naturaleza meramente ideológica, de 'derivación', que ofrece cobertura a la realidad del dominio de una restringida elite dispuesta a usar incluso medios violentos con tal de sofocar una resistencia no violenta pero intransigente sobre los exigentes principios fundadores del pacto social".

El segundo libro, titulado Juego de tronos: Un libro afilado como el acero valyrio (Errata Naturae, 2012), recoge una decena de artículos de otros tantos autores, la mitad de los cuales enseñan e investigan en distintas universidades norteamericanas, en los que analizan desde perspectivas distintas la monumental saga nacida de la imaginación de George R.R. Martin. Maquiavelo y Foucault, Nagel y Kant, sirven como referencias para desentrañar las claves de un mundo hobbesiano, violento, duro y cruel, organizado en torno a una lucha despiadada por el poder: "Cuando se juega al juego de tronos sólo se puede ganar o morir. No hay puntos intermedios" (Cersei Lannister). Un poder absoluto, autónomo y autoreferencial, poder para poder más, para tener más poder. Un poder innoble, destructivo, cuya realidad reduce a añicos los sueños románticos de un mundo de caballeros artúricos que utilizan su poder para hacer el bien:

—Dime, pajarito, ¿qué clase de dioses hacen a un monstruo como el Gnomo, o a una retrasada como la hija de Lady Tanda? Si hay dioses, hicieron a las ovejas para que los lobos pudieran comer carne, y también hicieron a los débiles para que los fuertes jugaran con ellos.
—Los verdaderos caballeros protegen a los débiles.
—No hay verdaderos caballeros —soltó el Perro con un bufido—, igual que no hay dioses. Si no puedes protegerte a ti misma, muérete y aparta del camino de los que sí pueden. Este mundo lo rige el acero afilado y los brazos fuertes, no creas a quien te diga lo contrario. (Sandor Clegane "El perro", en conversación con la joven Sansa Stark).
Un mundo en el que el pueblo llano es el que más sufre las consecuencias de ese brutal juego de tronos, peones prescindibles, víctimas colaterales de un juego que no es el suyo:
—El pueblo llano, cuando reza, pide lluvia, hijos sanos y un verano que no acabe jamás —replicó Ser Jorah—. No les importa que los grandes señores jueguen a su juego de tronos, mientras a ellos los dejen en paz. —Se encogió de hombros—. Pero nunca los dejan en paz.
Y aún así... Hay algo profundamente esperanzador en el relato de Martin, y tiene que ver con el hecho de que algunos de los personajes en principio más "inmorales" -como el citado "Perro", aparentemente poco más que una máquina de matar a las órdenes del rey- son los que, a lo largo de la historia, se muestran más capaces de mostrar comprensión y compasión. En esta contradicción reside la fuerza de uno de los personajes más logrados, el enano Tyrion Lannister, empeñado en conciliar el ejercicio pragmático del poder con su modulación a través de la inteligencia y de la compasión, aunque siempre oculte con la ironía este empeño: "Me lo pidió tu hermano Jon —respondió con una sonrisa Tyrion Lannister llevándose una mano al pecho—. Y mi punto débil son los tullidos, los bastardos y las cosas rotas".

domingo, 10 de junio de 2012

Mañana de monte

Escribe Erri de Luca que "mucha escritura sagrada es alpinista". Recordaba estas palabras esta mañana, mientras celebrábamos la tradicional Fiesta de Finalistas con la que el Grupo Alpino Goiko Mendi de Alonsotegi premia a las socias y socios que en el año precedente han completado alguno de los diversos concursos de montaña propuestos por el club. Desde su fundación en 1966, el Goiko Mendi ha hecho de esta fiesta uno de los momentos más queridos y entrañables, ocasión para volver a recorrer un rincón natural que, a pesar de su escasa altitud, permite encadenar recorridos muy hermosos (y aquí).
Como siempre, la jornada ha incluido una breve eucaristía, en la que se recuerda a todas las personas socias del club fallecidas. El cura que amablemente nos ha acompañado (y casi es uno distinto cada año, por lo que su presencia resulta muy de agradecer) ha escogido como lectura aquel fragmento del Evangelio de Juan en el que Jesús recuerda a sus seguidores que su mandamiento más caractrerístico es el de amar a los demás "como yo os he amado", contrastando este mandamiento con la actual situación del mundo (desigualdad creciente, especulación desatada, violentación de las personas más débiles, ruptura de la solidaridad...).

La lluvia nos ha empujado hacia abajo y la fiesta de finalistas propiamente dicha ha tenido lugar en el barrio de Zamundi, al abrigo de un árbol y de la ermita dedicada a Santa Quiteria. Este año el premio ha sido una gorra bien chula. Sí, yo también me he llevado una.


De regreso a casa releo el libro de Erri de Luca, cuando recuerda el hecho de que también el más celebre serón de Jesús, el de las bienaventuranzas, se pronunció en una montaña. El napolitano finaliza así su reflexión:
"Allí arriba las precedencias, los récords, los alborozos están al revés. El alpinismo ha renovado en los últimos años una intimidad con las cumbres. Muchos practicantes declaran realizar así un acto de vecindad espiritual también. Subir a la montaña no me produce ese efecto. No es un acercamiento, es un alejamiento de todo lugar, subo para dar la espalda. No es un lugar de encuentro con los cielos abiertos, sino de marcada separación del suelo, profundizo una soledad. Pero comprendo que el más subversivo discurso sobre los últimos que serán los primeros debía pronunciarse sobre un monte, un lugar inhabitable, del que siempre es necesario descender. Ese discurso cristiano se ha quedado en las alturas, no ha bajado al valle, los últimos se han quedado en su sitio" [Erri de Luca, Tras la huella de Nives, Siruela 2006]. 
Los últimos: los desempleados, los precarizados, los desahuciados... los irrescatados.

viernes, 8 de junio de 2012

New York, ¿New York?



Podría pasar por New York. Pero la bandera con barras sin estrellas nos situa en Bilbao y en su Ría.
Merece la pena recorrer la arteria fluvial de la villa y descubrir, en cada recodo, cómo se entremezclan pasado y futuro, tradición y modernidad.

martes, 29 de mayo de 2012

Algo podemos hacer

Algo podemos hacer, ¿no?
Por ejemplo, enviar una petición exigiendo la dimisión de Carlos Dívar.
O apoyar la campaña 15MpaRato con el fin de intentar evitar la impunidad de quienes han alimentado esta  monumental estafa que llamamos crisis.
Y más cosas, ¿no?

domingo, 27 de mayo de 2012

Ríos vivos

Fin de semana de rafting en Murillo de Gállego. Se trata de una actividad que invita a compartir y socializar. De todo: temores y confianzas, errores y aciertos, ayuda y necesidades, a compartir la aventura y la experiencia. Perfectamente tutelados por Markel y sus colegas de River Guru.
Tanto en Murillo como en otros pueblos de la zona, como Riglos o Aguero, hasta en Loarre, una reivindicación generalizada: la defensa del río Gállego y su protección ante el proyecto de construcción del pantano de Biscarrués.



A la vuelta, recuerdo una cita de J.G. Ballard en su libro La sequía:
"Junto con la muerte del río desaparecerían todos los contactos entre quienes habían encallado en el cauce reseco. Por el momento, la necesidad de encontrar una nueva medida para esas relaciones se subordinaría al problema más inmediato de la supervivencia física. Ramson creía, sin embargo, que la ausencia de este gran moderador, que creía servía de puente entre todos los objetos, tanto animados como inanimados, tendría una extrema importancia. Pronto cada uno de ellos sería literalmente una isla en un archipiélago donde el tiempo se había secado".

Ríos vivos.