sábado, 11 de mayo de 2013

Un aliento que al padecer infunda virtud

Escucho en la SER que mañana se conmemora el Día Europeo de la Ópera. Interpretada en directo, en el Arenal de Bilbao suena ¡cómo no! el Va pensiero de Verdi: "O t'ispiri il Signore un concento / che ne infonda al patire virtú". Que te inspire el Señor un aliento que al padecer infunda virtud.

Ciertamente, vivimos tiempos de padecimiento. Ayer fallecía la mujer que se prendió fuego en una sucursal bancaria de Castellón. Miles de familias han perdido sus viviendas, millones de personas se encuentras sin empleo, los servicios públicos más esenciales -sanidad y educación- se enfrentan a una demolición perfectamente controlada para que al final, donde antes se elevaban hospitales y escuelas, sólo quede mercado.
Pero la virtud, desgraciadamente, brilla por su ausencia: sobresueldos para quienes ya tienen sueldos más que elevados que de ninguna manera se ganan, desimputaciones que no anulan la convicción de que la justicia no es igual para todos, escamoteo fiscal de las empresas que más beneficios tienen...

Subamos al máximo el volumen de nuestra indignación y busquemos la manera de poder infundir, en esta sociedad que tanto está padeciendo, la imprescindible virtud.



Va, pensiero, sull'ali dorate;
va, ti posa sui clivi, sui colli,
ove olezzano tepide e molli
l'aure dolci del suolo natal!
Del Giordano le rive saluta,
di Sionne le torri atterrate...
Oh mia patria sì bella e perduta!
Oh membranza sì cara e fatal!
Arpa d'or dei fatidici vati,
perché muta dal salice pendi?
Le memorie nel petto raccendi,
ci favella del tempo che fu!
O simile di Solima ai fati
traggi un suono di crudo lamento,
o t'ispiri il Signore un concento
che ne infonda al patire virtù.
che ne infonda al patire virtù
che ne infonda al patire virtù
al patire virtù!.

¡Ve, pensamiento, con alas doradas,
pósate en las praderas y en las cimas
donde exhala su suave fragancia
el dulce aire de la tierra natal!
¡Saluda las orillas del Jordán
y las destruidas torres de Sion!
¡Oh, mi patria, tan bella y perdida!
¡Oh recuerdo tan caro y fatal!
Arpa de oro de fatídicos vates,
¿por qué cuelgas muda del sauce?
Revive en nuestros pechos el recuerdo,
¡Que hable del tiempo que fue!
Al igual que el destino de Sólima
Canta un aire de crudo lamento
que te inspire el Señor un aliento,
que al padecer infunda virtud,
que al padecer infunda virtud,
que al padecer infunda virtud,
al padecer, la virtud!.

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