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viernes, 3 de abril de 2020

Docencia no presencial

Recibo mail de mi Decano y del compañero responsable de coordinar la docencia de 1º de Sociología y Ciencia Política, relativos a la adaptación a la docencia no presencial, "dado que cada vez es más previsible que el cuatrimestre termine en esta modalidad".

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Yo, que siempre he sido un firme creyente en y practicante de la presencialidad docente a lo Pennac...

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de la erótica de la hora de clase a lo Recalcati...


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Seguiremos intentando mantener abierta la relación bidireccional que constituye la esencia de la situación docente/discente. Sabiendo que hacemos de la necesidad virtud, pero sin creérnoslo. Un abrazo fuerte a mis alumnas y alumnos de la UPV/EHU.



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martes, 10 de diciembre de 2019

Mi posición ante la charla de hoy de un ex preso de ETA en la UPV/EHU

José Ramón López de Abetxuko fue condenado en 1999 por la Audiencia Nacional a 30 años de prisión por su participación como autor por cooperación necesaria en el asesinato del jefe de la Policía Municipal de Vitoria Eugenio Lázaro Valle, ocurrida el 13 de abril de 1980. López de Abetxuko fue el informador, el chivato, que facilito la información necesaria para cometer el crimen. También pudo participar en el asesinato del jefe de Miñones Jesús Velasco, el 10 de enero del mismo año.

Tras permanecer 29 años en prisión, López de Abetxuko cumplió su pena y fue puesto en libertad el 5 de julio de 2018. Desde esta fecha, es un ciudadano español con todos sus derechos y libertades en vigor. Como señala el artículo 130.2 del Código penal, “La responsabilidad criminal se extingue por el cumplimiento de la condena”. Otra cosa es la responsabilidad moral. Pero, en términos legales, López de Abetxuko es un ciudadano como cualquier otro.

Hoy, en un acto organizado por Sare, López de Abetxuko participará en una charla sobre la situación de los presos de ETA enfermos. Celebrándose este acto un 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos, es de suponer que la charla gire en torno a las reivindicaciones históricas de Sare: libertad para los presos enfermos y el acercamiento a cárceles vascas de todos los condenados por pertenecer a ETA actualmente en prisión, por considerarlas cuestión de derechos humanos.

Comprendo y comparto la indignación de las víctimas de ETA ante este acto. Es razonable y es legítima. Pero no comparto en absoluto la reclamación de suspensión del acto por parte del delegado del Gobierno en el País Vasco, de la Asociación Esteban de Garibay y del PP del País Vasco.

Como expresión de rechazo ante este acto caben distintas posibilidades. La primera, ignorarlo y no asistir. La segunda, organizar un acto en el que víctimas del terrorismo relaten su experiencia y reivindiquen su memoria. La tercera, asistir al acto y debatir, argumentadamente, con los organizadores del mismo.

Lo que no cabe en una universidad pública es prohibir un acto como este. Un campus universitario no es la calle, sin más; es un espacio consagrado a la reflexión crítica y al debate de ideas. Desgraciadamente, en la UPV/EHU y en otras universidades españolas hemos asistido en demasiadas ocasiones a acciones de protesta contra la presencia en las mismas de personas cuyas ideas no eran del gusto de algunas y algunos; acciones cuyo único objetivo era impedir o reventar la celebración de un acto.

sábado, 30 de junio de 2018

El retorno a la comunidad

El lunes participo en el curso "Salud en los barrios. Empoderamiento y participación comunitaria", en el marco de los Cursos de Verano de la UPV/EHU en Donostia-San Sebastián. Comparto aquí la presentación que he preparado.

























































miércoles, 29 de octubre de 2014

VII Informe sobre exclusiòn y desarrollo social en España

Ya está disponible, en acceso abierto, el VII Informe sobre exclución y desarrollo social en España, impulsado por la Fundación Foessa.

















El capítulo 6 ha sido elaborado, entre otras y otros, por Xabier Aierdi, Patricia Campelo, Marian Ispizua, Amaia Izaola y Cristina Lavía, compañeras y compañeros de la UPV/EHU, y por María Silvestre, de la Universidad de Deusto.

martes, 20 de mayo de 2014

Trabajar y morir en la Universidad del País Vasco

En una de sus novelas menos conocidas, titulada El hombre del sótano, el escritor Walter Mosley plantea una desasosegante pregunta: “¿Usted cree que puede tener esa vida fácil de televisión y gasolina sin que nadie sufra o muera en ningún sitio?”
El trabajo es un hecho social que, a pesar de su aparente omnipresencia, tiene una enorme capacidad de camuflaje. Empezando por la bien conocida reducción normativa de todo el trabajo socialmente necesario al empleo mercantilizado, lo que en la práctica significa la expulsión del espacio del “trabajo” de las actividades de cuidado, domésticas, voluntarias, cívicas, etc.; continuando con la tendencia a dar por supuesto que determinados bienes y servicios, particularmente aquellos relacionados con los aspectos más físicos, biológicos o materiales de nuestra existencia (lo que tiene que ver con el la energía, los alimentos o los residuos), dado que vivimos de espaldas a su ciclo de producción, no provienen del trabajo sino, en todo caso, del comercio; finalizando con la ideología del fin del trabajo (físico o material), como si todas y todos habitáramos en un Silicon Valley plenamente terciarizado, tecnológico y creativo (y como si en Silicon Valley nadie tuviera que recoger la basura o elaborar y repartir las pizzas). Nos lo recuerda Delphine Moreau:

“En las oficinas, la limpieza se hace a menudo a horas tardías o pronto por la mañana. Los que trabajan durante el día en esas oficinas pueden no ver jamás a quienes trabajan en la frontera de la noche, vacían sus basuras y limpian sus espacios de trabajo. De esta manera, pueden desconocer sus condiciones de trabajo y literalmente no tener que preocuparse por ello”
Esta lejanía espacial, temporal, física y, sobre todo, psicológica, del trabajo “duro y sucio” es la que permite el surgimiento de lo que Joan C. Tronto ha denominado la “irresponsabilidad de los privilegiados” o, también, la “ignorancia indiferente”.

Fallece un trabajador en la UPV en Leioa al caerse del tejado de la biblioteca central

Hoy ha muerto un trabajador en el Campus de Leioa de la Universidad del País Vasco. Ha muerto en el que es, seguramente, el espacio menos físico y más intelectual del campus: en el edificio donde se ubica la Biblioteca Central. Un lugar consagrado a la lectura, al conocimiento, al pensamiento, a la reflexión.
Su trágica muerte nos debe recordar a todas y a todos los que nos dedicamos al llamado "trabajo intelectual" (¡cómo si cualquier trabajo, por más físico que sea, no precisara del ejercicio de la inteligencia y la razón!) que el mundo sigue siendo un lugar sostenido sobre el trabajo duro, físico, material, de tantas y tantas mujeres y hombres que siembran, cortan, limpian, acarrean, recogen, mueven, arman, sostienen, golpean, mezclan....
Este es el trabajo que sigue sosteniendo el mundo (cuánto simbolismo encierra ese cuerpo roto junto a esa bola del mundo que preside el hall de la Biblioteca) y que no desaparece, por más que una cierta mala mitología sobre el "fin del trabajo" afirme lo contrario. No lo olvidemos. Recordémoslo cada vez que nos crucemos con ellas y con ellos en los pasillos de nuestra universidad.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

-I -D -i


"¡Qué inventen ellos!". No entro en los muchos matices que, según parece, pueden relacionarse con la conocida frase de Unamuno. Pero, por desgracia, el desprecio del impulso público a la investigación es algo muy español, o cuanto menos muy de la derecha española, que hay derechas europeas perfectamente conscientes de la importancia de la inversión pública en investigación y conocimiento.
Lo denuncia con claridad y rigor la Carta abierta por la ciencia en España, iniciativa que reúne a sociedades y organizaciones científicas, investigadoras e investigadores, sindicatos y representantes de las universidades. Apoyada por 26.000 investigadores de más de 80 países y casi un centenar de sociedades científicas, la Carta denuncia una reducción progresiva de financiación pública a I+D+i del 40% en los últimos cuatro años, lo que sitúa la inversión en este campo muy por debajo de los objetivos de la Unión Europea.

"Cuando uno examina la escena actual, resulta cristalino que los países que están sorteando con éxito la crisis son también los que más han invertido en ciencia. España, Portugal, Italia, Irlanda, por no decir Grecia, han puesto su dinero en otras cosas y ahora están en aprietos. Se puede alegar que los países ricos son los que pueden darse el gusto de la ciencia, y de este modo entraríamos en una discusión sobre si es primero el huevo o la gallina, pero la lógica nos dice que esta pregunta es absurda: se precisa riqueza para tener buenas universidades y se requieren buenas universidades para que el país genere riqueza. Que este círculo virtuoso se complete depende de decisiones gubernamentales" [A. Aguilar, "La investigación, ¿un lujo en tiempos de crisis?"]. Así es. Pero nos gobierna un atajo de irresponsables que está poniendo en peligro el futuro de todos.

Jóvenes investigadores hacen las maletas y se marchan de España. Instituciones tan importantes como el CSIC se asoman al abismo por la falta de financiación [¡hablamos de unos miserables 100 millones, poco más de lo que va a cobrar Messi hasta 2018!]. “Reducir becas o movilidad deja en paro a la mejor savia de un país. Si no investigas, ¿volvemos otra vez al ladrillo?” [Ana Crespo, Academia de Ciencias]. Tal parece que sea el diseño de futuro del PP.


En España la tan cacareada I+D+i se ha convertido en -I-D-i. Por eso hoy la ciencia y la investigación están protestando en la calle. Aquí en Euskadi no, y no entiendo por qué no. Espero que no nos hayamos creído lo del "oasis vasco sin recortes". Yo, desde aquí, me sumo a la protesta.

martes, 27 de marzo de 2012

En Sevilla

Día intenso el de hoy, en Sevilla. Llegué ayer noche para participar con una ponencia inaugural en el XXIII Simposio Internacional de Didáctica de las Ciencias Sociales. Alegría de reencontrarme con Nico y con Paco, y de conocer una Asociación Universitaria de Didáctica de las Ciencias Sociales pujante y activa.
El tema central en torno al cual se ha organizado el trabajo este año es la educación para la participación ciudadana. Precioso tema.
Creo que mi intervención ha conectado con las y los participantes. Más que una conferencia, tenga la impresión de que ha sido una auténtica conversación. Con ida, vuelta y revuelta.
Ahora, mientras espero en el aeropuerto a que me llamen a embarcar para regresar a casa, pienso en la suerte que tenemos -sí, en el Simposio había una potente presencia de docentes de Euskadi- de que las profesoras y los profesores de nuestras hijas e hijos tengan la oportunidad de formarse en universidades donde van a encontrarse con docentes animosos y comprometidos como las personas que hoy se juntaban en Sevilla, donde seguirán trabajando hasta el jueves. Sin dejar de acompañar, ese día, la protesta cívica que recorrerá las calles de nuestras ciudades.
Se estaba bien en Sevilla. Parecía que el domingo se prolongaba...

martes, 24 de mayo de 2011

De Sol a Ópera, pasando por Bolonia

Ayer me pase un buen rato empapándome del ambiente de Sol; o la Plaza Solución, como ha sido rebautizada.





Mucha gente: conversando, informandose, paseando, mirando, montando una proyección de video, tocando música, preparando exámenes... viviendo, en fin, con toda normalidad su condición de ciudadanas y ciudadanos en la calle común.





Mucha gente. Tanta que la estatua ecuestre de Carlos III parecía galopar sobre las cabezas de las personas concentradas. Sobre ellas y gracias a ellas: Indignado I, ¡a galopar, a galopar!...


En Sol la creatividad se palpa. Paulo Freire descubriría aquí uno de esos inéditos viables a cuya identificación, cuidado y desarrollo dedicó toda su vida. Hay indignación, pero hay también compromiso, respeto, cuidado. Una energía ciudadana que se expresa en los cientos de eslogans que han florecido por doquier en esta primavera española, después de un invierno de descontento.





Se trata de una energía que se expresa más en palabras que en acciones. Circular por Sol, ayer al menos, me transmitía una impresión de contención, como de espera.
Paseando por Sol recordaba cosas que yo mismo escribí en 1996 en un librito que se tituló Movimientos sociales y alternativas de sociedad:

La tarea de construcción de nuevos marcos culturales para la protesta lleva a los movimientos sociales a constituirse en retos simbólicos. Los movimientos sociales contemporáneos actúan como signos, en el sentido de que traducen sus acciones en retos simbólicos a los códigos dominantes. En las sociedades desarrolladas, sociedades que pueden ser caracterizadas como "sistemas de alta densidad de información", los conflictos no se expresan principalmente a través de una acción dirigida a obtener resultados inmediatos en el sistema político, sino que representan un desafío a los lenguajes y códigos culturales que permiten organizar la información
Desde esta perspectiva, Melucci considera que las formas de poder que están surgiendo en las sociedades contemporáneas se fundan en la capacidad de "informar" (dar forma), de construir realidad mediante significados. La acción de los movimientos sociales viene a ocupar el mismo terreno siendo en sí misma un mensaje que se difunde por la sociedad impugnando el que los aparatos tecno-burocráticos intentan imponer a los acontecimientos individuales y colectivos.
En esta tarea es fundamental la capacidad de los movimientos sociales de imaginar futuros posibles, de proponer "imaginarios colectivos" que contraataquen con sus propias seducciones, relativizando el poder de las imágenes dominantes. "Imaginar una alternativa para el presente es el elemento utópico que está presente en todos los movimientos sociales. Estos se convierten en instancias que promueven o rechazan cambios de carácter general antes que individual. El movimiento genera una situación en la que se elige entre lo que hasta el momento se ha aceptado o impuesto y lo que ahora se concibe como inaceptable. Lo que puede haber sido impensable, ahora es pensable y posible" (Gusfield, 1994). De esta manera, rompen la apariencia de normalidad/naturalidad del orden social y proponen otra forma de mirar/concebir ese orden social, explicitando sus contradicciones, sus riesgos, sus debilidades. Son la mirada que permite descubrir y explicitar la desnudez del Emperador.
Se trata de reivindicar eso que Paulo Freire llama en su libro Pedagogía del oprimido el "inédito viable". Se trata de descubrir posibilidades de transformación viables, pero cuya viabilidad no era percibida. Esto no tiene nada que ver con operaciones de ilusionismo o con miradas de color de rosa hacia la realidad; la capacidad de descubrir el inédito viable de la realidad es todo lo contrario del simple voluntarismo, por más bienintencionado que este sea.
O, si la referencia a Freire parece poco “académica”, de lo que se trata es de comprender el efecto de teoría que cumplen los movimientos sociales contemporáneos, efecto propiamente político que consiste, en palabras de Bourdieu, en mostrar una “realidad” que no existe completamente mientras no se la conozca y reconozca (Bourdieu, 1997).

Pero esa contención acoge una enorme potencia: el descubrimiento, acaso sorprendido, de la capacidad de influencia sobre la realidad que contiene la acción colectiva. Pienso que muchas de las personas que estos días se movilizan en Sol, y en tantas plazas de toda España, están descubriendo el mensaje contenido ese cuento de Andersen que, seguramente, habrán escuchado en más de una ocasión sin reparar en su significado: me refiero al cuento titulado El traje nuevo del emperador:




-¡Pero si no lleva nada! -exclamó de pronto un niño.
-¡Dios bendito, escuchen la voz de la inocencia! -dijo su padre; y todo el mundo se fue repitiendo al oído lo que acababa de decir el pequeño.
-¡No lleva nada; es un chiquillo el que dice que no lleva nada!
-¡Pero si no lleva nada! -gritó, al fin, el pueblo entero.
Aquello inquietó al Emperador, pues barruntaba que el pueblo tenía razón; mas pensó: «Hay que aguantar hasta el fin». Y siguió más altivo que antes; y los ayudas de cámara continuaron sosteniendo la inexistente cola.




Regresando hacia el hotel me detuve en Ópera. En esta plaza se estaba desarrollando una asamblea que discutía un documento sobre la universidad española, la ANECA, Bolonia y la Estrategia Universidad 2015. Se discutía con orden, pero también con desconcierto. Me llamó, en todo caso, la atención el respeto con el que se escuchaban todo tipo de propuestas e intervenciones, incluso aquellas que reclamaban la presencia de personas "que supieran más del tema" que quienes allí discutían. Ya me gustaría a mí ver en las discusiones del Senado un poquito, sólo un poquito de ese respeto.



Y ahí fue cuando mi tarde de antropólogo inocente, empapándome en silencio de lo que veía y escuchaba, se acabó. Pedí la palabra, esperé mi turno, cogí el megáfono y hablé. ¿Por qué?



Circula desde hace un tiempo por la red un documento sin firma titulado Estrategia Universidad 2015 que se ha convertido en una de las principales herramientas de combate contra los planes de reforma de la universidad española impulsados desde el Ministerio de Educación. Es un documento cuya lectura, ciertamente, pone los pelos de punta. Los redactores del texto se basan en dos trabajos, uno de los cuales es el titulado El debate sobre las competencias, editado por la ANECA en 2009. En relación a este trabajo, el documento crítico al que vengo refiriéndome señala lo siguiente:



Ya no estamos ante ese lenguaje comedido, ambiguo, y equívoco que había que leer entre líneas, que trataba de ocultar intenciones: los textos de la EU2015 son directos y explícitos, dicen sin escrúpulos todo lo que los otros difuminaban en retórica y formulismos, han radicalizado su discurso. Por esta razón, este artículo consistirá sobre todo en citas directas de los proyectos de ley del Ministerio y de las publicaciones de ANECA. El gobierno considera que puede permitirse que sus reflexiones alcancen este tono...



¿Y cuál es ese tono? Pues ni más ni menos que este:



La universidad contemporánea está forzada –igual como lo estuvo en períodos anteriores del capitalismo– a tener en cuenta, vitalmente, su entorno, incluidas no sólo las nuevas circunstancias del mundo del trabajo sino, igualmente, los efectos que traen consigo los procesos de globalización, (…) la mayor centralidad de los mercados en la coordinación de los sistemas de educación superior, el estrechamiento del rol de los estados en su sostenimiento y la presión que sobre las instituciones ejerce la universalización de la educación terciaria. (…) Las instituciones deben competir y diversificar sus fuentes de ingreso; surgen nuevos proveedores (instituciones privadas, universidades corporativas, a distancia, vía Internet); los estudiantes pagan aranceles y pasan a ser clientes; los profesores son contratados y dejan de ser funcionarios; las funciones institucionales se convierten en desempeños y sujetan a minuciosas mediciones; se enfatiza la eficiencia y el value for money; los modelos de negocio sustituyen en la práctica a los planes estratégicos; la gestión se racionaliza y adopta un estilo empresarial; el gobierno colegiado se transforma en corporativo al independizarse de los académicos e integrarse con representantes de los stakeholders externos; los investigadores son estimulados a patentar y los docentes a vender docencia ‘empaquetada’ a las empresas; los incentivos vinculados a la productividad académica reemplazan las escalas salariales asociadas al cargo; los currículos son revisados y sancionados en función de su pertinencia laboral y evaluados por agencias externas en relación a su calidad; las culturas distintivas de las instituciones y sus ‘tribus académicas’ empiezan a ser tratadas como asunto de clima organizacional; las universidades son comparadas por medio de rankings locales y clasificadas geopolíticamente a nivel global; se crea un mercado global para servicios de educación superior y su regulación se resuelve en las rondas del GATS (el Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios), no en sede académica. En fin, la universidad ya no es más un lugar tranquilo para enseñar, realizar trabajo académico a un ritmo pausado y contemplar el universo como ocurría en siglos pasados. Ahora es un potente negocio, complejo, demandante y competitivo que requiere inversiones continuas y de gran escala.



Aterrador, ¿no es cierto?



Este fue, justamente, el fragmento que ayer leyó ante la asamblea de Ópera una joven que se mostraba frontalmente crítica con cualquier propuesta de reformar la ANECA o de reconocer nada positivo al proceso de Bolonia. Y claro, cuando las y los presentes escucharon eso, se quedaron mudos de pasmo. "¿Cómo puede ser que el Ministerio de Educación de Gabilondo suscriba algo así?", pensarían algunos. "Lógico, procediendo de un Gobierno del PPSOE", pensarían otros.
Y ahí fue cuando solicité intervenir, para decir sólo una cosa: que puede discutirse mucho sobre la Estrategia Universidad 2015, pero que hay que hacerlo con algo de rigor. Un rigor que no existe en el documento crítico que utilizó en la asamblea esa joven indignada.



El documento de ANECA al que se refería es un texto de 178 páginas cuyo título completo es: El debate sobre las competencias. Una investigación cualitativa en torno a la educación superior y el mercado de trabajo en España, y que puede descargarse aquí. Es, por tento, una INVESTIGACIÓN sobre los distintos discursos que sobre la universidad y sus funciones articulan los titulados universitarios, los empleadores y los responsables institucionales de las políticas universitarias. Una investigación dirigida, por cierto, por Luis Enrique Alonso -¡un abrazo muy fuerte!-, que ha dedicado buena parte de su inmenso saber y querer a analizar, pero también a denunciar, la crisis de la ciudadanía que viene aparejada por las políticas neoliberales que precarizan empleo y vidas. Pensar que Luis Enrique pudiera perpetrar un documento como el que se le atribuye es equivocarse mucho: de enemigos, pero también de aliados.



El texto que se maneja como soporte crítico, uno de cuyos fragmentos es el citado anteriormente, procede de este documento, sí, pero es sólo parte del prólogo escrito por José Joaquín Brunner, director del Centro de Pólíticas Comparadas de Educación de la Universidad Diego Portales de Chile. Prólogo en el que presenta el contexto -ciertamente, dominado por corrientes privatizadoras y mercantilistas- en el que la universidad está afrontando su reforma. El documento crítico, por tanto, confunde lo que es una descripción (también crítica) de ese contexto con una aceptación rendida a los principios neoliberales de educación superior.



Como no era el caso entablar un debate allí mismo, me ofrecí a facilitar a las peronas interesadas el trabajo original. Y eso es lo que hago aprovechando este comentario.



En fin, que fue una tarde interesante. Y lo más interesante de todo, ver a todas esas personas a las que la experiencia de estos días ya ha transformado. Ahora falta que se transformen los partidos.




No se me pasa que el domingo hubo elecciones, ni el resultado de las mismas. A lo largo de la semana haré algún comentario al respecto, pero primero quiero hacer llegar mi reflexión a los ámbitos de dirección del PSE.


No, la causa fundamental del hundimiento no ha sido la crisis.





miércoles, 29 de julio de 2009

Educación, educación

Tan enfáticamente reclamada, tan poco valorada en realidad.
Nos acogemos a ella como solución de todos los problemas sociales, sobrecargándola de demandas.
Recurrimos a ella, a su falta o a su "mal funcionamiento", como explicación de esos mismos problemas.
La reducimos a lo que haga el sistema educativo, como si sólo la escuela pudiera y debiera educar, como si no pudiera y debiera hacerlo también la familia, la televisión, el deporte, el mercado o la política.
Aunque en plenas vacaciones, no me resisto a presentar aquí algunos estudios e informes de interés sobre la educación.

Empezamos con el informe Las cifras de la Educación en España. Estadísticas e indicadores, del Ministerio de Educación (febrero 2009). La información está referida al curso 2006-2007 y permite conocer las características de la educación en cada comunidad autónoma.

Y de las cifras a la lectura de esos y otros datos. Es lo que hace el Consejo Económico y Social de España en su informe Sistema educativo y capital humano (marzo 2009), en el que se analiza la calidad de la educación en sus diferentes niveles, el alto índice de fracaso escolar y en el abandono prematuro 0 el bajo nivel de titulados en enseñanzas medias en España, en particular en Formación Profesional.

Por su parte, la Fundación Conocimiento y Desarrollo, en su Informe CYD 2008. La contribución de las universidades españolas al desarrollo, se centra en el análisis de la importancia que tienen las universidades en la economía y la sociedad españolas.

Y como educar es mucho más que formar, y como educar es algo demasiado importante como para dejarlo exclusivamente en manos del sistema educativo, para terminar me permito presentar un cuarto trabajo de investigación, el titulado La transmisión de valores en la escuela como estrategia de inclusión y cohesión social, impulsado por la Fundación Fernando Buesa Blanco.

Lectura para vacaciones.