martes, 13 de julio de 2021

Socialismo, anticapitalismo

Thomas Piketty
¡Viva el socialismo! Crónicas 2016-2020
Traducción de Daniel Fuentes 
Ediciones Deusto, 2021

"Si me hubieran dicho en 1990 que en 2020 iba a publicar una colección de crónicas titulada ¡Viva el socialismo! habría pensado que se trataba de un mal chiste. A mis dieciocho años acababa de pasarme el otoño de 1989 siguiendo por la radio el colapso de las dictaduras comunistas y del 'socialismo real' en la Europa del Este. [...]
Nacido en 1971, pertenezco a una generación que no tuvo tiempo de dejarse seducir por el comunismo y que se hizo adulta constatando el fracaso absoluto del sovietismo. Como muchos, en la década de 1990 fui más liberal que socialista, orgulloso como un pavo real de mis observaciones juiciosa, desconfiaba de mis mayores y de los nostálgicos, y no soportaba a los que se negaban decididamente a ver que la economía de mercado y la propiedad privada eran parte de la solución.
Hete aquí que, treinta años después, en 2020, el hipercapitalismo ha ido demasiado lejos. Ahora estoy convencido de que hay que pensar en la superación del capitalismo, en una nueva forma de socialismo, participativo y descentralizado, federal y democrático, ecológico, mestizo y feminista.
La historia decidirá si la palabra 'socialismo' está definitivamente muerta y debe ser reemplazada. En mi opinión, puede salvarse, y de hecho sigue siendo el término más apropiado para designar la idea de un sistema económico alternativo al capitalismo".


Una excelente oportunidad para aproximarnos a las ideas de Piketty, tanto a algunos de los temas de su best seller de 2013 El capital en el siglo XXI (la deriva desigualitaria desde el segundo tercio del siglo XX, sus fundamentos esencialmente político-ideológicos, la creciente concentración de riqueza en manos privadas, la relevancia de la fiscalidad...) como en otros abordados en el más reciente Capital e ideología (la eclosión de los populismos, el riesgo del social-nativismo, la democratización de la Unión Europea, la emergencia climática...).

Un texto escrito con su característica claridad, acompañado de gráficos ilustrativos, un ejercicio perfecto de economía política o de sociología económica. Su propuesta de socialismo participativo, federal, democrático, feminista, mestizo y universalista dibuja un marco, un terreno de juego muy interesante para repensar las luchas sociales, políticas y económicas contra el capitalismo.

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Erik Olin Wright
Cómo ser anticapitalista en el siglo XXI
Traducción de Cristina Piña Aldao
Akal, 2020

"En el libro defiendo el socialismo democrático de mercado, entendido como una forma radical de democracia económica. El libro podría, por lo tanto, titularse Cómo ser socialista democrático en el siglo XXI. Decidí usar el término más amplio de 'anticapitalista' porque buena parte de los argumentos aquí recogidos son pertinentes para quienes se oponen al capitalismo pero mantienen una actitud escéptica respeto al socialismo. Espero que mis razones convenzan, al menos a algunos, de que una radical democracia económica socialista es la mejor forma de pensar en un destino realizable y factible más allá del capitalismo [...]".


Erik Olin Wright falleció el 23 de enero de 2019, pocos meses después de ser diagnosticado de leucemia mieloide aguda (diagnóstico del que EOW habla con serenidad en el prólogo, fechado en agosto de 2018: "La única estrategia es someterse a un trasplante de células madre de médula ósea. Si funciona, me curaré; si no, moriré"). Su pérdida nos priva de uno de los pensadores críticos más importantes de los últimos años, referencia indudable en los análisis de clase, defensor insobornable de un "marxismo sin disparates" (como lo denomina en el epílogo Michael Burawoy), sin saltos lógicos ni trampas en el solitario. 

Pero junto al rigor científico, EOW se ha caracterizado por su énfasis en el fundamento moral de la lucha contra el capitalismo (en un hermoso obituario, que cierra el libro, Vivek Chibber lo califica de "brújula moral de la izquierda"), tanto en lo que se refiere a las motivaciones de esta lucha ("la realidad es que las personas están motivadas en su mayoría, al menos parcialmente, por preocupaciones morales, no sólo por intereses económicos prácticos") como en relación a las alternativas a ese capitalismo contra el que se lucha, que deben ser deseables por sí mismas, no en comparación con el sistema que se pretende superar:

"[...] la claridad respecto de los valores es esencial para pensar cuán deseables son las posibles alternativas al capitalismo. Necesitamos una forma de evaluar no sólo qué está mal en el capitalismo, sino qué hay de deseable en las alternativas. Y, si llegara a pasar que construyamos de hecho una alternativa, necesitamos criterios sólidos para evaluar en qué medida la alternativa está haciendo realidad esos valores".

De ahí nace su propuesta estratégica de erosionar el capitalismo, que EOW presenta como una combinación de "la visión socialdemócrata progresista y socialista democrática de cambiar, desde arriba, las reglas del juego dentro de las que opera el capitalismo en aras de neutralizar sus peores daños y crear alternativas basadas en el Estado, con visiones más anarquistas de crear, desde abajo, nuevas relaciones económicas que encarnan aspiraciones emancipadoras"

Tristemente desaparecido EOW, habrá que seguir trabajando, intelectual y políticamente, desde el punto y en la dirección que él señaló: en la construcción de utopías reales"trozos del destino emancipador que supera el capitalismo, pero dentro de una sociedad todavía dominada por el capitalismo".

lunes, 12 de julio de 2021

Poder y resistencia

Ilija Trojanow
Poder y resistencia
Traducción de Roberto Bravo de la Varga
Acantilado, 2020

"Debo recordarlo. No tengo derecho a olvidar lo  que ocurrió, da igual cuánto duela. Lo prometimos. Uno, porque le confiscaron sus cuadernos de notas. Otro, porque sólo le mantuvo con vida la voluntad de ser testigo de lo que presenció. Aprendimos de memoria nuestros propios recuerdos, cada frase, cada palabra, cada letra".


Los protagonistas / antagonistas de esta novela, Konstantín Milev Sheitanov y Metodi Popov, son la cara (alzada) y la cruz (torturante) de una misma historia.
 
De inspiración anarquista, mordazmente crítico con el "Poder Popular", sometido a vigilancia constante desde el bachillerato, Konstantín ha pasado veinte años de cárcel por poner una bomba en una estatua de Stalin ("...esperé hasta que la cabeza de Stalin cayó rodando por el suelo. Dios se había hundido en el barro. El TNT nos había echo iguales") en un parque de Sofía. Es uno de los pocos que se niega dejar en paz el pasado o, lo que es lo mismo, a aceptar la derrota: "Luchamos por algo en lo que creíamos. Estábamos dispuestos a sacrificarnos por un ideal que valía más que nuestra propia vida. Esto fue un regalo del destino. No me habría gustado vivir en ninguna otra época"

Su antagonista es Metodi, un alto cargo de la seguridad del Estado, que desde las juventudes comunistas fue escalando en la jerarquía del poder totalitario búlgaro combatiendo implacablemente  cualquier oposición al régimen. Secretario del comité de alumnos, desde muy pronto fue alimentando el dossier de Konstantín con sus delaciones.

Ahora estamos en 1999. El Muro ha caído, la Europa del Este ha dicho "good bye, Lenin!" y Bulgaria se ha convertido en una democracia parlamentaria. Pero los mismos que, como Metodi, ostentaban el poder y gozaban de todos los privilegios durante el régimen comunista, continuan gobernando, enriqueciéndose, lo que provoca la amargura de Konstantin: 

"Los responsables no han sido llevados ante los tribunales. Siguen ocupando cargos en las instituciones, son ciudadanos respetables, hombres de negocios que han alcanzado el éxito, gozan de una tranquila jubilación o han sido enterrados con todos los honores. Lo más sangrante del caso es que no han tenido que rendir cuentas ante nadie. Ni uno solo se ha enfrentado a los hechos, los han ocultado bajo el manto de la autojustificación. En los últimos diez años, he tenido que enterrar muchas de mis esperanzas y gran parte de mis expectativas se han visto frustradas".

Por su parte, Metodi se ve obligado a recordar y justificar su historia como consecuencia de la inesperada irrupción del pasado encarnado en la joven Nezabravka:

"-Así que todo estaba justificado. ¿Es eso lo que quiere usted decir?
-Sí, muchacha, así es. Has dado en el clavo: tuvimos que hacer lo que hicimos. Así de sencillo: quien no se siente parte del pueblo no puede extrañarse de que se le sacrifique por el bien del pueblo".

La resistencia de Konstantín contra el poder de Metodi. Un pulso prolongado durante décadas que nos ofrece joyas como las tres leyes de la "inmunología socialista" (Orwell no las hubiera descrito mejor) o la discusión de Konstantín, en su séptimo año de prisión, con el profesor Velikov, catedrático de Materialismo Dialéctico DIAMAT y Materialismo Histórico HISTOMAT de la Facultad de Medicina, supuestamente interesado en comprender su empecinado anticomunismo: "Profesor Velikov, no puedo ser enemigo del comunismo porque no se puede ser enemigo de algo que no existe".
 
El autor advierte de que "esta novela se basa en los testimonios orales y escritos de antiguos presos políticos, así como de algunos oficiales retirados que sirvieron en la Seguridad del Estado de la República Popular de Bulgaria". Lo que convierte a esta historia en un testimonio conmovedor, en homenaje a las personas capaces de mantener con firmeza la capacidad de decir NO a los poderes totalitarios de ayer y de hoy.
 
"Mi hermano piensa que los hechos le dan la razón. Insiste una y otra vez, como si estuviera en su mano convencerme de lo bien que se vive cuando todo teresulta indiferente. Si le digo que no estoy dispuesto a participar de la amnesia general, me reprocha mi orgullo, mi soberbia: 'Estás ávido de venganza', 'Tú y tu cabezonería. ¿No te das cuenta de que sólo te ha traído problemas?', 'Después de todo, ¿qué has conseguido?', '¿Has logrado cambiar algo?'. Sólo tengo una respuesta para todos sus reproches, objeciones y excusas: la rectitud y la coherencia no se miden por sus resultados".

Amén.

domingo, 11 de julio de 2021

14 buzones

Haciendo la media de sus alturas ni siquiera alcanzan los 800 metros (se quedan en 715,85) pero son 14, y esa en montañismo es una cifra mágica.
Llevaba tiempo con ganas de recorrerlas. Hoy ha sido el día. He salido de casa a las 8:00 h. y he vuelto a las 14:15 h., con dos brevísimas paradas para beber agua y comer un plátano.
Una travesía circular razonablemente exigente, con salida y llegada en Alonsotegi, que nos permite recorrer unos paisajes diversos y hermosos.
 
 
1. Zamaia (9:16 h.)
 
2. Gongeda  (9:24 h.)
3. Gallarraga (10:43 h.)
4. Pagero (11:19 h.)
5. Arrabatxo (11:31 h.)

6. Ganekogorta (11:37 h.)
7. Biderdi (11:59 h.)
8. Ganekondo (12:21 h.)
9. Lapurzulogana (12:42 h.)
10. Pagasarri (12:50 h.)
11. Ganeta (13:01 h.).
12. Erreztaleku (13:21 h.)
13. Aranzuri (13:27 h.)
14. Parada (13:47 h.)
... y fonda (14:15).