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jueves, 29 de febrero de 2024

El Faro de La Abadía: Imanol Zubero y María Goiricelaya

 


Con ocasión del estreno de 'Altsasu' en el Teatro de La Abadía, el pasado 9 de enero tuvo lugar otro encuentro en el ciclo El Faro de La Abadía entre su autora y directora, María Goiricelaya, y el  sociólogo y profesor universitario Imanol Zubero, con el título “Memoria y justicia”.

jueves, 18 de octubre de 2018

Ecotonos y barrios diversos

Leyendo el maravilloso Sueños árticos, de Barry López (Capitán Swing, 2017), descubro el concepto de ecotonos. Observando la vida natural que se desarrolla en los bordes helados del mar glacial, escribe:

"Esta es una particular zona de encuentro, como la frontera de un bosque junto a un claro, o el área de confluencia de las aguas dulces de un estuario con las corrientes salinas del mar, o la margen de un río. La coexistencia de animales pertenecientes a ecosistemas diversos confiere a estas zonas limítrofes un fuerte potencial evolutivo. Aquí, en la rada del Almirantazgo, las criaturas voladoras caminan sobre el hielo. Rompen la superficie del agua al zambullirse para alimentarse. Y los mamíferos marinos la cruzan en sentido contrario cuando salen a respirar. [...] En biología, estas zonas de transición entre dos comunidades distintas reciben el nombre de ecotonos".

Tras la conversación del martes en la Escuela de la Diversidad de Barakaldo, me planteo que los barrios con alta diversidad pueden estar funcionando como una suerte de "sociotonos": imprescindibles zonas de transición entre comunidades humanas diferentes, que se entrecruzan en unos mismos espacios sociales. Hábitats urbanos tan delicados y amenazados como el Ártico, y tan necesitados de reconocimiento y protección como este.
Puede consultarse AQUÍ la presentación que he utilizado.


viernes, 15 de julio de 2016

Releyendo a Bauman el día después de la matanza de Niza (y escuchando a Zaz)

Un muñeco junto a una de las víctimas.http://elpais.com/elpais/2016/07/15/album/1468534971_972179.html#1468534971_972179_1468538645


¡Qué seguro, confortable, cálido y amigable sería el mundo si fueran los monstruos y sólo los monstruos quienes perpetraran actos monstruosos!
Daños colaterales, Fondo de Cultura Económica, 2011, p. 182.

Europa fue capaz de vivir y aprendió el arte de vivir con los demás. En Europa, como en ningún otro lugar, "el Otro" es el vecino de la puerta de al lado o al otro lado del pasillo, y los europeos, tanto si les gusta como si no, deben negociar los términos de su vecindad a pesar de las diferencias y la alteridad que los separa.
Ceguera moral (con L. Donskis), Paidós, 2015, p. 238.


Y en esta tensión debemos seguir viviendo. Entre la posibilidad de que el monstruo sea la persona que vive en la puerta de al lado y la necesidad ineludible de reconocer y construir la vecindad a pesar de la alteridad. No dejándonos ganar por el miedo que tantas veces nos lleva a convertirnos en el mismo monstruo al que queremos combatir. No renunciando a mejorar en el arte, tan trabajosamente aprendido, de vivir con los demás, y no sólo con los nuestros.


lunes, 16 de mayo de 2016

Seis días: una excelente novela sobre los disturbios de 1992 en Los Ángeles



Ryan Gattis. Seis días. Seix Barral, Planeta 2016.

Esta novela nos sumerge en los seis días de disturbios que sacudieron a la ciudad de Los Ángeles en 1992, cuando un jurado absolvió a los cuatro agentes de policía que aparecieron en unas grabaciones tomadas por el videoaficionado George Holliday, mientras propinaban una brutal paliza al taxista negro Rodney King.
Un libro excelente. Escrito con el pulso narrativo de los mejores thrillers, la manera en que a lo largo de la obra se entrecruzan las vidas de sus 17 personajes, protagonista cada uno de ellos de un capítulo, es magistral.
Y como escenario Los Ángeles, ciudad icónica, biótopo de replicantes y blade runners, ciudad de cuarzo, sueño y pesadilla americana.

Y luego Los Ángeles tiene otra cosa. Es gigantesco, pero todo el mundo se queda en su pequeña parcela. Hay manzanas enteras donde la gente solamente habla español o etíope, o lo que sea.
Es como si cada raza fuera un boxeador, y cuando pasa eso, cuando uno adopta esa mentalidad, es fácil ver a todos los demás como oponentes, como alguien a quien derrotar, porque, si no, no te llevas la parte que te corresponde. No obtienes tu premio, ¿sabéis?
Y quizá ésa sea la clave, en pocas palabras, como dice la gente.
Agarras a un puñado de personas de todas partes del mundo, las colocas a cada cual en su parcela sin dejarles que se mezclen ni que se comuniquen, y todos se pondrán a competir, porque, joder, en Los Ángeles todo el mundo anda siempre metido en chanchullos.

domingo, 11 de enero de 2015

Defender el hogar del mundo entero


En 1949 el periodista y escritor Elwyn Brooks White publicó en la revista Holiday un ensayo titulado "Here is New York", publicado en castellano en 2003 por la editorial Minúscula. En las páginas finales, White escribe lo siguiente:

“El cambio más sutil que ha experimentado Nueva York es algo de lo que la gente no habla demasiado pero que está en la imaginación de todos. La ciudad, por vez primera en su larga historia, se ha vuelto vulnerable. Una escuadrilla de aviones poco mayor que una bandada de gansos podría poner fin rápidamente a esta isla de fantasía y quemar las torres, derribar los puentes, convertir los túneles del metro en recintos mortales e incinerar a millones. La intimidad con la muerte forma parte ahora de Nueva York: está en el sonido de los reactores en el cielo y en los negros titulares de la última edición. 
Todos los habitantes de las ciudades deben convivir con la testaruda evidencia de la aniquilación; en Nueva York dicha evidencia se concentra aún más, debido a la propia concentración de la ciudad y porque, de entre todos los blancos, Nueva York tiene una prioridad firme y clara. Nueva York debe de ejercer un atractivo irresistible sobre la imaginación de cualquier soñador perturbado que desee desatar la tormenta [...].. 

Esta carrera -la carrera entre los aviones destructores y el batallador Parlamento del Hombre está en la imaginación de todos. La ciudad por fin ilustra a la perfección tanto el dilema universal como la solución general; esta paradoja de acero y piedra es al mismo tiempo el blanco perfecto y la perfecta demostración de la no violencia y la hermandad racial; este blanco airoso que rasca los cielos y se encuentra a mitad de camino con los aviones destructores, hogar del mundo entero y de todas las naciones, capital de todo, alberga las deliberaciones que detendrán a los aviones e impedirán su vuelo...”

Con esa referencia al "batallador Parlamento del Hombre" el autor se está refiriendo al edificio de las Naciones Unidas que se estaba construyendo por entonces en la ciudad.

United Nations during constructionin 1949.

Fotografía: Daily News 

Publicado, recordémoslo, en 1949, estas páginas fueron muy citadas tras los atentados contra las Torres Gemelas del 11 de septiembre de 2001. Las razones son obvias.
Pero a mi me interesa más hoy fijarme en lo que el texto de White tiene de reivindicación de la ciudad diversa, cosmopolita y, sin embargo, convivencial. Como escribe en otro momento:

"La colisión y la mezcla de tantos millones de personas nacidas en el extranjero y que representan tantas razas y credos diferentes convierten Nueva York en un ejemplo permanente del fenómeno de un mundo único. Los ciudadanos de Nueva York son tolerantes no sólo por inclinación sino por necesidad. La ciudad ha de ser tolerante o estallaría en una nube radiactiva de odio y rencor y fanatismo".



Esa misma experiencia de convivencia en la diversidad se refleja también en la novela del nigeriano-americano Teju Cole Ciudad abierta, publicada por Acantilado. Ubicada igualmente en Nueva York, en un momento de la novela el protagonista, un joven psiquiatra de origen nigeriano que trabaja en un hospital de la ciudad, conversa con Faruk, responsable de un concurrido locutorio:

"[...] Entró una clienta. Faruk la saludó con un Ça va? La mujer respondió: Alhamdulillah. Esto está muy concurrido, ya ves. No sólo de gente que envía saludos de Año Nuevo, muchos llaman a su casa por el Eid. Hizo un gesto hacia la pantalla que tenía detrás, con el registro de las llamadas de las doce cabinas en aquel momento: Colombia, Egipto, Senegal, Brasil, Francia, Alemania. Parecía de novela que un grupo de gente tan pequeño pudiera llamar a un espectro de países tan amplio. Viene siendo así desde  hace dos días, dijo Faruk, y es una de las cosas que me gustan de trabajar aquí. Es una prueba de lo que creo: la gente puede vivir junta sin dejar de mantener intactos sus propios valores. Ver tal cantidad de individuos de sitios diferentes me toca la fibra humana y la intelectual. 
[...] Creo a rajatabla en eso, que la gente puede vivir junta, y quiero entender cómo hacerlo posible. Pasa aquí, en esta tienda, a pequeña escala, y lo que quiero es entender cómo puede pasar a una escala mayor".

White fue uno de los más destacados y representativos colaboradores de la revista The New Yorker. Precisamente, esta publicación ha querido homenajear a los mártires de Charlie Hebdo en su último número con una hermosa portada de la ilustradora española Ana Juan..De Nueva York a París: defender la vida en común, hacer de cada ciudad el hogar del mundo entero.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Ciudad abierta



Ciudad abierta contiene una(s) hermosa(s) historia(s) en el marco de una gran urbe como es Nueva York.
Su autor, nacido en Michigan de padres nigerianos, criado en Nigeria, retornado a Estados Unidos en su juventud, mira a la ciudad a veces con distancia, otras con cercanía, pero sin olvidar nunca que la ciudad es fundamentalmente un ecosistema relacional, lo que las personas que la habitan hacen en y con la ciudad.
Hay momentos en los que parece referirse a asuntos como algunos de los que hemos planteado recientemente.

Como esta reflexión:
"Me preguntaba si yo no era ya uno de esos que interpretaban de más. En parte, porque sospechaba que cierto humor social impulsaba cada vez a más personas al juicio instantáneo y la opinión apresurada, a un espíritu anticientífico, y me parecía que al viejo problema de la incompetencia matemática masiva se estaba sumando una incapacidad más general para evaluar pruebas. Era una oportunidad de negocios rápidos para los especialistas en prometer soluciones inmediatas: políticos o sacerdotes de diversas religiones. En particular, muy rentable para los que desearan aglutinar a gente en torno a una causa. Cuál fuese la causa daba casi lo mismo. Lo único que importaba era la militancia".

O como esta otra:
"Esto está muy concurrido, ya ves. No sólo de gente que envía saludos de Año Nuevo, muchos llaman a sus casa por el Eid. Hizo un gesto hacia la pantalla que tenía detrás, con el registros de las llamadas de las doce cabinas en aquel momento: Colombia, Egipto, Senegal, Brasil, Francia, Alemania. Parecía de novela que un grupo de gente tan pequeño pudiera llamar a un espectro de países tan amplio. Viene siendo así desde hace dos días, dijo Faruk, y es una de las cosas que me gustan de trabajar aquí. Es una prueba de lo que creo: la gente puede vivir junta si dejar de mantener intactos sus propios valores. Ver tal cantidad de individuos de sitios diferentes me toca la fibra humana y la intelectual.
[...] Creo a rajatabla en eso, que la gente puede vivir junta, y quiero entender cómo hacerlo posible. Pasa aquí, en esta tienda, a pequeña escala, y lo que quiero es entender cómo puede pasar a una escala mayor".

Una excelente lectura.




martes, 15 de mayo de 2012

Pacto Social por la Inmigración



Sí, ya lo sé:
- Es demasiado bonito como para ser verdad.
- La mujer no es la que más se parece a las mujeres inmigrantes con las que nos encontramos por la calle.
- Aunque el varón autóctono tampoco es que sea el más habitual.
Lo que sí es absolutamente real es el comportamiento de la niña y del niño.
- ¿No desearíamos animar y proteger este comportamiento con el fin de extenderlo más allá de la infancia?
- ¿No preferiríamos que las mujeres y los hombres de Euskadi, todas y todos, autóctonas o inmigrantes, se parecieran más (en todo) a los protagonistas del video?
- ¿No sería mejor nuestra sociedad si el comportamiento cooperativo, la ayuda mutua, el reconocimiento y la convivencia vencieran al prejuicio y a la incomunicación?

De eso trata este Pacto: de imaginar la Euskadi que deseamos y de hacer lo posible por construirla.

viernes, 27 de marzo de 2009

Sabernos deudores

Lo mío, lo nuestro, lo propio, la caridad bien entendida empieza por uno mismo, lo de aquí, los de aquí, nosotros primero, primero los nuestros, y de lo mío qué... Vienen tiempos del yo-mi-nosotros-nuestro-mio. Siempre que hay crisis, siempre que hay cambio, ocurre los mismo. Para evitar la bancarrota moral y política necesitamos sabermos más deudores que acreedores.

"Y tal vez sería mejor que no nos consideráramos sólo acreedores, sino también deudores respecto a la vida. La conciencia de los derechos propios, y la resolución de defenderlos incluso recurriendo a la fuerza cuando se nos abrogan o se nos niegan con violencia, no excluye un sentido de gratitud y de deuda por una sonrisa, un color del mar, una música. Si todos se convierten en acreedores de todo, lo único que queda es la bancarrota".


[Claudio Magris, La historia no ha terminado, Anagrama 2008]