El juez Baltasar Garzón ha sido condenado a 11 años de inhabilitación por las escuchas en prisión a los acusados de la trama Gürtel y a sus abogados, lo que en la práctica implica su expulsión de la carrera judicial.
Según leo en EL PAÍS, el tribunal dice que no se podía grabar “sin disponer de ningún dato que pudiera indicar mínimamente, en una valoración razonable, que la condición de letrado y el ejercicio del derecho de defensa se estaban utilizando como coartada para facilitar la comisión de nuevos delitos”, de manera que no se trataría “de una interpretación errónea de la ley, sino de un acto arbitrario, por carente de razón, que desmantela la configuración constitucional del proceso penal como un proceso justo”.
El Supremo sostiene que “la injusticia” de Garzón consistió en realizar una interpretación de la ley según la cual podía intervenir las comunicaciones entre el imputado preso y su letrado defensor basándose solamente en la existencia de indicios respecto a la actividad criminal del primero, sin considerar necesario que tales indicios afectaran a los letrados. “Lo cual”, añaden, “resulta inasumible desde cualquier interpretación razonable del Derecho”.
Sin embargo, leo la sentencia del Tribunal Supremo y en el apartado de hechos probados se recoge lo siguiente:
Resulta probado y así se declara:
En el mes de febrero de 2009, el acusado BALTASAR GARZON REAL, Juez con categoría profesional de Magistrado, desempeñaba el cargo de Magistrado Juez del Juzgado Central de Instrucción nº 5 de la Audiencia Nacional. En ese juzgado tramitaba las Diligencias Previas nº275/2008 en las que se investigaban hechos que podrían ser constitutivos de delitos de blanqueo de capitales, de defraudación fiscal, de falsedad, de cohecho, de asociación ilícita y de tráfico de influencias, que se atribuían a varias personas ya imputadas en la causa, a los que se consideraba integrados en una organización en cuyo marco se ejecutaban las acciones delictivas. La complejidad de los hechos investigados generaban una actividad intensa en los encargados y responsables de la tramitación, asícomo del acusado y de las fiscales que intervenían en el asunto en representación del Ministerio Público, produciéndose frecuentes informaciones verbales por parte de los funcionarios de policía que desarrollaban las investigaciones, en las que, en ocasiones en presencia de las fiscales, ponían en conocimiento de aquel el estado de las mismas, los avances y las novedades que se producían.
A juicio policial, trasladado al acusado, los datos que manejaban hacían suponer que, a pesar de que se encontraban en prisión provisional acordada por el acusado, los que consideraban los máximos responsables de la organización continuaban con su actividad delictiva organizada procediendo a nuevas acciones de blanqueo de capitales y a otras actividades que podían implicar la ocultación de importantes cantidades de dinero ilícitamente obtenidas. Según entendían los funcionarios de policía, y así lo comunicaron verbalmente, en esas actividades pudieran estar interviniendo algunos abogados integrados en un despacho profesional cuyos miembros eran conocidos y estaban identificados, llegando a ser imputados en la causa.
Indicios había. Lo decían los funcionarios de policía que llevaban a cabo las investigaciones. Pero salto a las conclusiones del Tribunal y en todo momento se insiste en la ausencia de indicios que justificaran la decisiòn de Garzón. Ya nos los explicará alguienque entienda mañana, si es que tiene explicación.
Uno se apoya en la mochila. Porque en el momento en que nos quitamos el peso de nuestros hombros no sabemos enderezarnos enseguida; ¡pues resulta que era el peso lo que antes nos daba seguridad y equilibrio! [George Simmel]
jueves, 9 de febrero de 2012
lunes, 6 de febrero de 2012
Gesto por la Paz
“Me sentía tan seguro de mi germanidad, de mi europeidad, de mi humanidad, de mi siglo XX. ¿La sangre? ¿El odio racial? Hoy no, aquí no..., ¡en pleno centro de Europa!”
Victor Klemperer, LTI. La lengua del Tercer Reich. Barcelona: Minúscula, 2001, p. 296.

La Coordinadora Gesto por la Paz de Euskal Herria hunde sus raíces en un complejo y desarticulado caldo de cultivo sociocultural que, en relación a la violencia denominada política, se va desarrollando en el País Vasco y en Navarra desde principios de la década de los Ochenta. Una violencia protagonizada fundamentalmente, aunque no exclusivamente, por ETA.
En aquellos años, la sociedad vasca se estaba movilizando de formas muy diversas en contra de esa violencia. Recordemos la gran manifestación del 28 de octubre de 1978 que bajo el lema "Euskadi libre y en paz" fue convocada por el Partido Nacionalista Vasco y apoyada por distintas fuerzas políticas y sindicales. O el documento publicado en mayo de 1980 por un grupo de intelectuales vascos denunciando "la violencia que nace y anida entre nosotros, porque es la única que puede convertirnos, de verdad, en verdugos desalmados, en cómplices cobardes o en encubridores serviles". O el llamamiento a la paz y la concordia realizado el 14 de noviembre de 1980 por todos los partidos a excepción de HB. O la resolución del ayuntamiento de Bermeo, ese mismo año, condenando el secuestro de un empresario conservero. O la gran manifestación exigiendo la libertad del ingeniero José Mª Ryan el 5 de febrero de 1981. O la celebración en la Basílica de Begoña, los días 4 y 5 de junio, de unas jornadas por la paz, convocadas por los Obispos de Bilbao, la segunda de las cuales fue reventada por grupos radicales. O las concentraciones silenciosas semanales que entre 1982 y 1987 promoviera en todas las capitales vascas el colectivo Artesanos de la Paz. O la concentración en San Sebastián de más de 15.000 personas, el 16 de enero de 1983, pidiendo la libertad de un joven secuestrado por ETA para extorsionar a su familia. O la manifestación en Bilbao, el 7 de febrero de ese mismo año, condenando el atentado realizado días antes contra el Banco de Vizcaya, que produjo 3 muertos. O la concentración silenciosa durante 15 minutos, en octubre, de cerca de 1.500 estudiantes de la Universidad de Deusto en protesta por el asesinato del capitán de farmacia Alberto Martín Barrios tras permanecer varios días secuestrado. O la manifestación en Bilbao, el 22 de octubre de 1983, encabezada por el Gobierno Vasco. O las primeras movilizaciones contra la violencia en el Casco Viejo de Bilbao, también durante el año 1983, que dejaron de realizarse por las presiones de los intolerantes de entonces. O el surgimiento a partir de 1985 de concentraciones silenciosas en distintos lugares de Vizcaya. O el homenaje a Yoyes en Ordizia, en octubre de 1986 y la impactante campaña "Contra el silencio" que, a raíz de su asesinato, fue impulsada por distintas organizaciones ciudadanas. O la manifestación en Vitoria, ese mismo mes, exigiendo la liberación del industrial Lucio Aguinagalde, secuestrado por ETA.
En este contexto, Gesto surge y se desarrolla a partir de una orientación prepolítica, con un análisis de situación y unas propuestas de intervención de fuerte contenido normativo. Desarrolla estrategias de acción marcadamente expresivas, configurándose como instrumento para una movilización ciudadana que exige un fuerte compromiso personal.
Gesto por la Paz nunca redujo la vida a mera existencia biológica. Nunca dijo, pongamos por caso: «No hay que preocuparse por Ortega Lara: sólo está secuestrado. Está privado de libertad, violentado, humillado y amenazado, sí, pero está vivo. Otra cosa será si ETA lo mata. Entonces sí, entonces nos movilizaremos». Gesto por la Paz nunca predicó la necesidad de soportar toda clase de atropellos a condición de seguir vivos.
Tampoco ha igualado todas las vidas o todas las muertes. Así y todo, siempre convocó el "gesto" tras cualquiera de las muchas muertes violentas relacionadas con lo que, de manera harto inexacta pero suficientemente inteligible, se ha denominado el problema vasco. También cuando los muertos eran miembros de ETA. ¿Por qué? Porque las gentes que empezaron la historia de Gesto por la Paz se enfrentaban a una sociedad que reaccionaba de muy distintas maneras ante la noticia de todas esas muertes: unas estaban bien, otras regular, otras mal, otras muy mal y otras ni fu ni fa. Y así, según los casos -etarra, guardia civil, supuesto traficante, empresario, niño, ertzaina, militar...- el gesto de una misma localidad podía convocar a ocho o a ochenta personas. Y esto era algo que, con mejor o peor fundamento teórico, nos revolvía el estómago.
Gesto por la Paz nunca rechazó "todo tipo de violencia". En concreto, nunca condenó el ejercicio de la violencia legítima por parte del Estado democrático, advirtiendo, eso sí, de que esta violencia no es legítima por el hecho de que la ejerza el Estado, sino porque la ejerza legal y proporcionadamente. Nunca se habrá visto una acción de Gesto en contra de la detención, juicio y, en su caso, encarcelamiento de miembros de ETA. Sí en contra de muchos casos de malos tratos y torturas a detenidos (aun a riesgo de equivocarse en la valoración de estos hechos). También, desde princpios de los años 90, en cobrra de la dispersión.
Por no rechazar, ni tan siquiera se planteó desde Gesto por la Paz el rechazo de la violencia en contextos de dictadura. Uno de los primeros grandes debates que tuvieron lugar en el seno de la Coordinadora fue, precisamente, el de su caracterización o no como organización no-violenta, en el sentido más profundo del término no-violencia. Frente a quienes defendían tal caracterización, la mayoría pensamos que la misma no era adecuada a la naturaleza de una organización como Gesto y al contexto en el que desarrollaba su acción.
Gesto por la Paz nunca ha defendido una paz a cualquier precio, aunque fuera una paz injusta. La paz de Gesto ha sido siempre una paz con contenidos muy concretos: exclusión de ETA de cualquier decisión política, realismo histórico, respeto a los derechos humanos, justicia y reconocimiento para las víctimas...
Gesto por la Paz ha sido esa porción de la ciudadanía vasca que, sin estar directamente afectada por la violencia -Gesto no es una asociación de víctimas-, ha asumido como propia la amenaza y la violencia dirigidas contra sus conciudadanos. Por cierto, durante muchos años una muy escasa porción.
Ahora, con la misma dignidad con la que ha desarrollado toda su actividad a lo largo de cinco lustros, prepara su mutis por el foro. El próximo sábado, en Bilbao, volveremos a encontrarnos.
viernes, 3 de febrero de 2012
Chacón
“Somos un partido no un movimiento social; un partido reconocible con políticas pensadas para gobernar”. Lo dijo Alfredo Pérez Rubalcaba en su discurso de oficialización de su candidatura a la secretaría general del PSOE. En principio, parecería una afirmación fuera de lugar: es evidente que el PSOE es un partido y no un movimiento social, y no creo que nadie de quienes hoy se reunen en Sevilla pretenda su conversión en MSOE.
Por eso, la afirmación de Rubalcaba no es una simple boutade. Es toda una declaración de principios. Y una declaración que, en mi opinión, expresa una voluntad -legítima, pero creo que equivocada- de pasar de puntillas sobre una cuestión esencial.
Es la manera de ser partido la que está en crisis. No hay sustituto funcional de la organización partidaria para hacer política institucional en sociedades complejas; sin embargo, la forma en que los partidos políticos se conciben, se constituyen y actuan se ha convertido en un problema democrático de primer orden:
"Los partidos son grupos de poder privados cuya organización, también a causa de la falta de garantías de su carácter democrático, está en gran medida sustraída al derecho. Y, sin embargo, separándose cada vez más de sus bases sociales, han acabado por ocupar literalmente las instituciones representativas hasta identificarse con ellas. [...] Se han convertido en instituciones parapúblicas que, de hecho, gestionan de manera informal la distribución y el ejercicio de las funciones públicas. Así pues, no son organizaciones de la sociedad, sino sustancialmente órganos del Estado articulados según la férrea ley de las oligarquías" (Ferrajoli).
Y esto es algo que afecta especialmente a los partidos de izquierda.
El PSOE no sólo ha perdido las elecciones, también ha perdido la calle. No sólo ha perdido poder territorial y electoral, ha perdido poder simbólico. Y lo segundo es mucho más importante que lo primero, porque es mucho más complicado de revertir. Se han perdido elecciones, sí, pero sobre todo se han perdido electores y espacio político.
El PSOE debe repudiar el leninismo prosaico que se infiltra en las estructuras de decisión de cualquier partido político (centrado en el poder, en su logro y su control) para abrazar con convicción una perspectiva gramsciana de la acción política, poniendo en primer lugar entre sus prioridades la generación de discursos y narrativas progresistas que conecten con demandas, necesidades y expectativas muy presentes en la sociedad española, y que generen prácticas coherentes.
Yo propongo un primer paso en esa dirección: identificar en todas las estructuras orgánicas del partido aquellas responsabilidades que más claramente tienen que ver con la relación con la sociedad (se me ocurren secretarías como las de comunicación, movimientos sociales, cultura, estudios) y sacarlas de las luchas internas de poder, de manera que quienes las ocupen sean personas que llegan a ellas por su capacidad y mérito probados, y no como consecuencia de la hidráulica de los juegos de equilibrio entre dirigentes y apparatchiks.
¿Es esta la voluntad de Carme Chacón? No tengo ni idea. Ni siquiera depende totalmente de ella. Lo que sí creo es que no es la voluntad de Alfredo Pérez Rubalcaba.
Por eso, la afirmación de Rubalcaba no es una simple boutade. Es toda una declaración de principios. Y una declaración que, en mi opinión, expresa una voluntad -legítima, pero creo que equivocada- de pasar de puntillas sobre una cuestión esencial.
Es la manera de ser partido la que está en crisis. No hay sustituto funcional de la organización partidaria para hacer política institucional en sociedades complejas; sin embargo, la forma en que los partidos políticos se conciben, se constituyen y actuan se ha convertido en un problema democrático de primer orden:
"Los partidos son grupos de poder privados cuya organización, también a causa de la falta de garantías de su carácter democrático, está en gran medida sustraída al derecho. Y, sin embargo, separándose cada vez más de sus bases sociales, han acabado por ocupar literalmente las instituciones representativas hasta identificarse con ellas. [...] Se han convertido en instituciones parapúblicas que, de hecho, gestionan de manera informal la distribución y el ejercicio de las funciones públicas. Así pues, no son organizaciones de la sociedad, sino sustancialmente órganos del Estado articulados según la férrea ley de las oligarquías" (Ferrajoli).
Y esto es algo que afecta especialmente a los partidos de izquierda.
El PSOE no sólo ha perdido las elecciones, también ha perdido la calle. No sólo ha perdido poder territorial y electoral, ha perdido poder simbólico. Y lo segundo es mucho más importante que lo primero, porque es mucho más complicado de revertir. Se han perdido elecciones, sí, pero sobre todo se han perdido electores y espacio político.
El PSOE debe repudiar el leninismo prosaico que se infiltra en las estructuras de decisión de cualquier partido político (centrado en el poder, en su logro y su control) para abrazar con convicción una perspectiva gramsciana de la acción política, poniendo en primer lugar entre sus prioridades la generación de discursos y narrativas progresistas que conecten con demandas, necesidades y expectativas muy presentes en la sociedad española, y que generen prácticas coherentes.
Yo propongo un primer paso en esa dirección: identificar en todas las estructuras orgánicas del partido aquellas responsabilidades que más claramente tienen que ver con la relación con la sociedad (se me ocurren secretarías como las de comunicación, movimientos sociales, cultura, estudios) y sacarlas de las luchas internas de poder, de manera que quienes las ocupen sean personas que llegan a ellas por su capacidad y mérito probados, y no como consecuencia de la hidráulica de los juegos de equilibrio entre dirigentes y apparatchiks.
¿Es esta la voluntad de Carme Chacón? No tengo ni idea. Ni siquiera depende totalmente de ella. Lo que sí creo es que no es la voluntad de Alfredo Pérez Rubalcaba.
domingo, 29 de enero de 2012
Catedrales del morbo
Centenares de personas se acercan hasta la costa de la isla de Giglio para fotografiarse ante el inmenso pecio en que se ha convertido el otrora majestuoso Costa Concordia.

Nadie se explica ni qué celebran, ni de qué se ríen. La pareja posa encantada ante los restos del 'Costa Concordia'. Sonríen felices, con sus zapatos de piel relucientes, pisando las mismas rocas que hace dos semanas intentaron alcanzar a nado algunas de las 4.000 almas que sintieron cómo se escoraba la cubierta de la nave hacia la tragedia. Al menos 16 de ellos, hoy cadáveres, no lo consiguieron y una veintena sigue sin aparecer. Mientras los bomberos y los agentes de Salvamento Marítimo buscan sus cuerpos en las entrañas del buque, miles de turistas se han acercado a Giglio a contemplar la macabra coreografía del rescate y retratarse junto a esa descomunal catedral del morbo. Comenzaron a llegar hace una semana. Cada día, los buscadores del 'yo estuve allí' se acercan a Giglio en un ferry en el que viajan diez veces más pasajeros que en las mismas fechas de años anteriores, según publica el 'Daily Mail'. Algunos recorren cientos de kilómetros en coche desde sus hogares para acercarse a las aguas de la capital de la angustia. Llegan, dan una vuelta por el pueblo, se suben a las rocas, sonríen para la foto y se largan. En Giglio no los quieren.

Santiago Russiñol expone su colección "La atracción de las ruinas". Algo tienen...

Los diarios del Grupo Vocento (yo lo leo en EL CORREO) publican hoy un comentario al respecto de Fernando Apaolaza. Su título, Souvenir del horror:
Nadie se explica ni qué celebran, ni de qué se ríen. La pareja posa encantada ante los restos del 'Costa Concordia'. Sonríen felices, con sus zapatos de piel relucientes, pisando las mismas rocas que hace dos semanas intentaron alcanzar a nado algunas de las 4.000 almas que sintieron cómo se escoraba la cubierta de la nave hacia la tragedia. Al menos 16 de ellos, hoy cadáveres, no lo consiguieron y una veintena sigue sin aparecer. Mientras los bomberos y los agentes de Salvamento Marítimo buscan sus cuerpos en las entrañas del buque, miles de turistas se han acercado a Giglio a contemplar la macabra coreografía del rescate y retratarse junto a esa descomunal catedral del morbo. Comenzaron a llegar hace una semana. Cada día, los buscadores del 'yo estuve allí' se acercan a Giglio en un ferry en el que viajan diez veces más pasajeros que en las mismas fechas de años anteriores, según publica el 'Daily Mail'. Algunos recorren cientos de kilómetros en coche desde sus hogares para acercarse a las aguas de la capital de la angustia. Llegan, dan una vuelta por el pueblo, se suben a las rocas, sonríen para la foto y se largan. En Giglio no los quieren.
Comparto el estupor hacia ese morboso peregrinaje. Pero, ¿no hacemos lo mismo cuando nos fotografiamos ante las pirámides?
Sudor, sacrificio, muerte, ostentación, orgullo, pericia técnica, tragedia, colapso... ¿Qué es lo que observamos?
Santiago Russiñol expone su colección "La atracción de las ruinas". Algo tienen...
jueves, 26 de enero de 2012
El amante de las librerías
Ayer me hicieron un regalo muy especial: un librito de Claude Roy, uno de esos ejemplares que tan exquisitamente edita desde Palma José J. de Olañeta, titulado El amante de las librerías. Del mismo reproduzco el siguiente fragmento:
La conversación en la librería no es solamente ese intercambio de palabras que se teje entre la librería, los vendedores y los clientes, sino esa conversación muda que uno tiene con las "novedades" y las resurrecciones, con los libros del día y los libros "de fondo", con ese conciliábulo de personas encuadernadas en rústica o en plena piel o simil piel, que en plena noche, cuando la tienda está cerrada, continúan conversando en silencio. Sucede incluso, si uno pasa por allí hacia las tres de la madrugada, que, a pesar de los cristales gruesos y los parachoques del escaparate, oye los ecos de un altercado.
Y nada más leerlo busco un vídeo que también me quiso mostrar -aunque sin éxito- la persona que me ha regalado el libro...
La conversación en la librería no es solamente ese intercambio de palabras que se teje entre la librería, los vendedores y los clientes, sino esa conversación muda que uno tiene con las "novedades" y las resurrecciones, con los libros del día y los libros "de fondo", con ese conciliábulo de personas encuadernadas en rústica o en plena piel o simil piel, que en plena noche, cuando la tienda está cerrada, continúan conversando en silencio. Sucede incluso, si uno pasa por allí hacia las tres de la madrugada, que, a pesar de los cristales gruesos y los parachoques del escaparate, oye los ecos de un altercado.
Y nada más leerlo busco un vídeo que también me quiso mostrar -aunque sin éxito- la persona que me ha regalado el libro...
sábado, 7 de enero de 2012
Y tú ¿de dónde eres, amigo?
Paseando por la Alameda de San Mamés, en Bilbao, me detengo ante "El Cajón", sorprendente como siempre. "Y tú, ¿de dónde eres, amigo?".
Mirada irónica y traviesona. Que me lleva a cambiar de acera y de perspectiva.
Mirada irónica y traviesona. Que me lleva a cambiar de acera y de perspectiva.
sábado, 24 de diciembre de 2011
Feliz Navidad, aunque no lo parezca
Ayer escuché en La Ventana de la SER una canción de Ry Cooder -¡fabulosa su música para la película de Wenders "Paris, Texas"!-titulada Christmas Time this Year. Es uno de los cortes de su más reciente disco, Pull Up Some Dust And Sit Down (2011). Su alegre melodía tex-mex camufla una fuerte crítica a la guerra de Irak:
Our boys and girls will be here soon coming home from war
I'm so glad it's Christmas time this year
But they'lI be going back to war again I fear
Can't they stay for Christmas time this year
Now Johnny ain't got no legs and Billy ain't got no face
Do they know it's Christmas time this year?
Tommy looks about the same but his mind is gone
Does he know it's Christmas time this year?
When is Santa coming 'round 'cause I got some requests
I bet he knows it's Christmas time this year
Military personnel might not be on his list
Don't he know it's Christmas time this year
All I want is two good arms so I can hold my kids
Then they'lI know it's Christmas time this year
I'd like a mouth so I can kiss my honey on her lips
Then she'll koow it's Christmas time this year
Because it's Christmas time, Christmas time,
Yes it's merry Christmas time
Everybody stand up tall and cheer
Our children will be coming home in plastic bags I fear
Then we'll know it's Christmas time this year
Thank you Mr. President for your kind words and deeds
There's just one thing I'd like for you to hear
Take this war and shove it up your Crawford, Texas ass
And then you'll know it's Christmas time this year.
"Nuestros chicos y chicas regresarán pronto de la guerra, pero me temo que tendrán que volver de nuevo... Ahora Johnny no tiene piernas y Billy no tiene cara, Tommy parece el mismo pero se ha vuelto loco, ¿saben que es Navidad este año? ... Gracias Señor Presidente por sus amables palabras y por sus hechos. Hay una cosa que quiero decirle: coja esta guerra y métasela por su culo tejano...". Un Ry Coder que entronca con su militante Chávez Ravine (2005).
Al escucharla, recordé otra famosa canción, aquella de Simon & Garfunkel titulada 7 O'Clock News/Silent Night, último corte del album Parsley, Sage, Rosemary and Thyme (1966). Art y Paul entonan melodiosamente la archiconocida "Noche de Paz" mientras se escucha de fondo un boletín de noticias de la época: Vietnam, racismo, violencia.
Es lo que tienen estas fechas.
A pesar de todo, y de verdad, ¡feliz Navidad!
Our boys and girls will be here soon coming home from war
I'm so glad it's Christmas time this year
But they'lI be going back to war again I fear
Can't they stay for Christmas time this year
Now Johnny ain't got no legs and Billy ain't got no face
Do they know it's Christmas time this year?
Tommy looks about the same but his mind is gone
Does he know it's Christmas time this year?
When is Santa coming 'round 'cause I got some requests
I bet he knows it's Christmas time this year
Military personnel might not be on his list
Don't he know it's Christmas time this year
All I want is two good arms so I can hold my kids
Then they'lI know it's Christmas time this year
I'd like a mouth so I can kiss my honey on her lips
Then she'll koow it's Christmas time this year
Because it's Christmas time, Christmas time,
Yes it's merry Christmas time
Everybody stand up tall and cheer
Our children will be coming home in plastic bags I fear
Then we'll know it's Christmas time this year
Thank you Mr. President for your kind words and deeds
There's just one thing I'd like for you to hear
Take this war and shove it up your Crawford, Texas ass
And then you'll know it's Christmas time this year.
"Nuestros chicos y chicas regresarán pronto de la guerra, pero me temo que tendrán que volver de nuevo... Ahora Johnny no tiene piernas y Billy no tiene cara, Tommy parece el mismo pero se ha vuelto loco, ¿saben que es Navidad este año? ... Gracias Señor Presidente por sus amables palabras y por sus hechos. Hay una cosa que quiero decirle: coja esta guerra y métasela por su culo tejano...". Un Ry Coder que entronca con su militante Chávez Ravine (2005).
Al escucharla, recordé otra famosa canción, aquella de Simon & Garfunkel titulada 7 O'Clock News/Silent Night, último corte del album Parsley, Sage, Rosemary and Thyme (1966). Art y Paul entonan melodiosamente la archiconocida "Noche de Paz" mientras se escucha de fondo un boletín de noticias de la época: Vietnam, racismo, violencia.
Es lo que tienen estas fechas.
A pesar de todo, y de verdad, ¡feliz Navidad!
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