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martes, 7 de marzo de 2023

Naturaleza sagrada

Karen Armstrong
Naturaleza sagrada. Como podemos recuperar nuestro vínculo con el mundo natural
Traducción de Tomás Fernández Aúz
Crítica, 2022

"Si queremos redimir el mundo natural, también nosotros debemos aprender a linearnos emocionalmente con él y comprender la afinidad y la total dependencia que nos une a sus realidades. Hemos de hacer el deliberado esfuerzo de observar bajo la superficie de la naturaleza y vivir su sacralidad en primera persona, tal como vienen haciendo, desde hace siglos, los cabalistas, los musulmanes, los cristianos, los confucianos, los taoístas, los hindúes. Y no lo han conseguido por medio del estudio científico, sino a través de la creatividad y el arte: con rituales, poemas, música y gestos corporales que tienen un profundo efecto en la vida mental. También nosotros hemos de cultivar una manera de ser que nos permita ver más íntimamente el mundo natural -algo que requiere imaginación".


Este es un libro extraordinariamente parcial, un libro que busca justificar una convicción, un libro de parte. Monja católica durante siete años, especialista en el estudio de las religiones, Armstrong es impulsora de la denominada Carta por la Compasión (Charter for Compassion), cuyo texto dice así:

"El principio de compasión permanece en el corazón de todas las tradiciones religiosas, éticas y espirituales, y siempre nos pide tratar a los otros como nos gustaría ser tratados. La compasión nos impulsa a trabajar sin cansancio para aliviar el sufrimiento de nuestros semejantes; nos motiva a dejar de lado el egoísmo y aprender a compartir y nos pide honrar la inviolable santidad de cada ser humano, tratando a todos, sin excepción, con absoluta justicia, equidad y respecto.
Es además necesario en la vida pública y en la privada abstenerse de causar dolor de manera sistemática y categórica, actuar o hablar de manera violenta, obrar con mala intención, manejarse priorizando el interés personal, explotar o denegar los derechos básicos e incitar al odio denigrando a los otros – aunque sean enemigos - actuar de manera contraria, implica negar nuestra humanidad. Reconocemos haber fallado en vivir con compasión y sabemos que alguien ha incluso incrementado la miseria humana en nombre de la religión.
Por eso pedimos a hombres y mujeres ~ restaurar la compasión al centro de la moralidad y de la religión ~ volver al antiguo principio que afirma que cualquier interpretación de la escritura que incite a la violencia, el odio o al desprecio, es ilegítima ~ garantizar a los jóvenes una información positiva y respetuosa sobre otras tradiciones, religiones y culturas ~ estimular a una positiva apreciación de la diversidad cultural y religiosa ~ cultivar una empatía consecuente con el sufrimiento de los seres humanos, hasta con aquellos que consideramos enemigos.
En nuestro mundo polarizado hay una necesidad urgente de transformar la compasión en una fuerza clara luminosa y dinámica. Arraigada en la determinación de trascender el egoísmo, la compasión puede romper las fronteras políticas, dogmáticas, ideológicas y religiosas. Nacida de nuestra profunda interdependencia, la compasión es esencial para las relaciones humanas y para la realización de la humanidad. Es el camino hacia la claridad, indispensable para la creación de una economía justa y de una comunidad global y pacifica"
.

En este libro, Armstrong prologa el principio de la compasión más allá de las relaciones entre las personas y las sociedades para extenderlo a nuestra relación con la naturaleza, convencida de que debemos "concebir de otra manera el mundo natural", recuperando "el sentimiento de veneración que siempre nos ha inspirado la naturaleza y que durante miles de años hemos cultivado con mimo los seres humanos". De no hacerlo así, la autora sostiene que "nuestra preocupación por el entorno natural no pasará nunca de ser una emoción superficial". Es importante enfatizar este distanciamiento buscado con una emocionalidad superficial tan característica de nuestros tiempos -una emocionalidad individualista e individualizante, autocentrada, epidérmica, solipsista- apostando por una emocionalidad robusta, compartida, efectiva; una emocionalidad que, como advierte Armstrong, lejos de servir como bálsamo se convierte en acicate para asumir compromisos incluso en contra de nuestros propios intereses, una senda emocional que "implica realizar sacrificios" ya que, sin estos, será imposible salvar(nos con) el planeta.

No es fácil evitar la deriva individualista de la espiritualidad y la emocionalidad, poner distancia frente al mindfulness, el coaching o el pensamiento positivo en sus expresiones más neoliberalizantes, esas que, como advierte Ronald E. Purser en McMindfulness. Cómo el mindfulness se convirtió en la nueva espiritualidad capitalista (Alianza editorial 2021; traducción de Marta Nicolás Heredia), no es más que una “forma banal de espiritualidad que pone trabas a las transformación social y política, y refuerza el statu quo neoliberal”. No es sencillo y la propia Armstrong roza en más de una ocasión este fangoso terreno. Pero, teniendo clara su verdadera intención, su libro se alinea con las obras de otras grandes autoras como Mary Oliver, Rachel Carson o Annie Dillard

sábado, 20 de agosto de 2022

Hueso de aceituna

Erri de Luca
Hueso de aceituna
Traducción de Jorge Sans Vila 
Sígueme, 2021

 
"Dios enseña que la especie humana es fuerte cuanto más diversa y cuanto más se arriesga. Es, por tanto, una equivocación cualquier intento de darle una sola sangre, un solo pan, una sola medicina.Y hasta un solo Dios, porque a Él seguro que le encanta la infinta variedad de voces con que las criaturas, incluidas las bestias, piden que esté cerca".


Erri de Luca es un habitual de este blog. Ya he contado en otras ocasiones cómo llegó a mí y todo lo que comparto con un autor con el que me siento muy identificado.
 
 
En este libro retoma la tarea de espigador de las escrituras judeo-cristianas que ya ejerció en Hora prima, rebuscando migajas de sabiduría en unos textos tan vendimiados a lo largo de los siglos que parece imposible sacar de los mismos ningún fruto nuevo; pero Erri de Luca lo consigue. 
 
Su lectura de los textos del Antiguo y el Nuevo Testamento es la de un no creyente que, tal vez por eso, los recibe sin prejuicios, interrogándolos con libertad y dejándose decir con gratuidad y gratitud. El resultado es una personalisima reflexión que invita a meditar sobre el carácter mestizo de Jesús  ("Entre sus antepasados femeninos había una cananea, Tamar, y una moabita, Rut, porque el Mesías es un mestizo, no un purasangre") gracias a haber sido "injertado en madres que son ante todo mujeres de gran caracter"; sobre la eficacia de la bendición y la "sabiduría sonriente"; sobre la diferencia entre "la vía corta de las armas" representada por Barrabás y la propuesta de redención radical de Jesús...

Esperando con ansia la publicación de su último libro,  A tamaño natural, que ya estoy leyendo en italiano y, por ello, perdiéndome muchos de sus matices.




miércoles, 22 de diciembre de 2021

Creer en las fieras

Nastassja Martin
Creer en las fieras
Traducción de Teresa Lanero Ladrón de Guevara
Errata naturae, 2021 

"Ese día, 25 de agosto de 2015, la noticia no es que un oso haya atacado a una antropóloga francesa en algún lugar de las montañas de Kamchatka. La noticia es: un oso y una mujer se encuentran y las fronteras entre los mundos implosionan. No sólo los límites físicos entre un humano y un animal, que al enfrentarse abren fisuras en el cuerpo y en la cabeza del otro; también el tiempo del mito se encuentra con la realidad, el pasado se encuentra con lo actual, el sueño se encuentra con lo corpóreo. La escena se desarrolla en nuestros días, pero podría haber sucedido hace mil años".


Nastassja Martin es una antropóloga francesa dedicada al estudio de la cultura de las poblaciones que habitan los territorios árticos, desde Alaska hasta Siberia, con especial interés en sus creencias animistas, que la propia autora presenta así: "Aquí hay cosas a las que nosotros, en Occidente, no damos credibilidad. Las personas como Daria saben que no son las únicas que viven, sienten, piensan y escuchan en el bosque, y que hay otras fuerzas que actúan a su alrededor. Hay una voluntad exterior a los hombres, una intención más allá de la humanidad"

Improbable superviviente del ataque de un oso ("Pienso ... en sus dientes que se cierran sobre mi rostro, en mi mandíbula que cruje, en mi cráneo que cruje, en la oscuridad que hay en su boca"), enfrentada a un penoso proceso de recuperación, Nastassa habitará durante meses un espacio liminal que la situará, primero, "en la frontera de la humanidad, creo que en el límite de lo soportable", para traspasar después esta frontera y experimentar una hibridación ("medio mujer, medio oso") que antes solo había estudiado como científica:

"Desinervar reinervar mezclar fusionar injertar. Mi cuerpo después del oso, después de sus garras, mi cuerpo ensangrentado y sin la muerte, mi cuerpo lleno de vida, de hilos y de manos, mi cuerpo en forma de mundo abierto donde se reencuentran seres múltiples, mi cuerpo que se recupera con ellos, sin ellos; mi cuerpo es una revolución".

Un libro sorprendente, extraordinario, una historia de supervivencia llena de poesía; El renacido escrita con la sensibilidad de una mujer poderosa, inteligente y sensible:

"El oso se marchó hace varias horas y yo espero, espero a que la niebla se disipe. La estepa está roja, las manos están rojas, el rostro tumefacto y desgarrado no parece el mismo. Como en los tiempos del mito, es la indistinción quien reina, yo soy esa forma incierta, con los rasgos desaparecidos bajo las brechas abiertas del rostro, cubierta de humores y sangre: es un nacimiento, pues resulta obvio que no es una muerte".



miércoles, 15 de julio de 2020

La abundancia

Annie Dillard
La abundancia: Ensayos narrativos
Traducción de Ignacio Villaro Gumpert
Malpaso, 2020

"El día es real; con un chasquido, el cielo se encaja firmemente en su lugar sobre las montañas, se acerroja en torno a las islas, palmea la palma de la bahía. El aire se ajusta como un guante a los tejados de las granjas; se eleva por dentro de las puertas de los bares y se restriega contra las ventanas mortecinas de los graneros. Asciende chasqueando por mi mano escindido en dedos e inunda los orificios de mis orejas, llenándolos del todo, por completo. Yo lo llamo simplicidad, esa suavidad que adopta la materia en su soledad".


Por más que al librívoro le gusta imaginar que el del libro es un universo ideal consagrado íntegramente a la belleza, la imaginación, la creatividad, la sabiduría y la conversación, igualmente es consciente de que, humano al fin y al cabo, es también un mundo atravesado por las mismas pasiones y actitudes negativas que encontramos en cualquier otro ámbito.

La aparición de Malpaso allá por 2013 añadió atractivo y diversidad a un escenario editorial en castellano que llevaba unos años experimentando un hermoso renacimiento. Un formato cuidado y perfectamente reconocible compensaba una línea editorial aparentemente ecléctica, pero que ofrecía algunos títulos de enorme interés.

Casi desde el principio, la gestión empresarial de Malpaso se vio salpicada por diversas polémicas, hasta acabar enredada en una vergonzosa historia de impagos a trabajadoras y trabajadores del grupo, escritoras y escritores que han publicado con la editorial, imprentas, profesionales que trabajan en la corrección y maquetación de los textos, agentes, literarios y, sobre todo, traductores y traductoras como Ana Flecha Marco (precioso su libro Dos novelitas nórdicas, Mr. Griffin 2019), cuyo combate contra la editorial reclamando el pago correspondiente a su trabajo dio lugar a una inaceptable respuesta por parte del propietario de la editorial y a una poderosa campaña en redes con el hashtag #MalpasoPagaYa, la cuenta de twitter MalPagayCia o la web Maltrago. También se ha hecho eco de estas denuncias la asociación ACE Traductores, que en 2016 rompió toda relación con el grupo Malpaso.


Al librívoro le gustaría abstraerse de toda esta desagradable historia cuando se ha encontrado en su librería con un nuevo libro de Annie Dillard, por la que siente auténtica pasión. Pero no puede. Así que asume la contradicción de comprarlo. No es su única contradicción, tampoco la peor. Pero es una contradicción que le duele: sin el trabajo de tantas traductoras y traductores jamás hubiera podido acceder a miles de obras que le han acompañado a lo largo de su vida. No la justifica, carga con ella. Pero, como lector voraz que a finales de 2017 compró su último libro editado por Malpaso y que desearía poder volver a comprarlos con normalidad, se cabrea por el hecho de que su idealizado universo libresco se vea manchado por unas prácticas y unas formas que van más allá del asunto Malpaso para revelar una realidad caracterizada por la precariedad laboral de un sector cultural absolutamente imprescindible para que nuestra sociedad no naufrague en la idiotez generalizada.

El librívoro se cabrea también por el hecho de que el sello Malpaso lleve a muchas personas a no aproximarse a un libro maravilloso, en el que Annie Dillard, una de las autoras a la vez más carnales y espirituales que podemos leer, lográ transmitir reflexiones y vivencias tan mágicas como la que abre este comentario. O como esta otra:

"Vivo con tranquilidad y con temblores. A veces sueño. me interesa Alicia sobre todo cuando come la galleta que la hace más pequeña. Me reduciría, o me dejaría reducir, para poder yo también pasar  por la más sutil de las rendijas, una grieta que sé que hay en el cielo. Ahora justamente estoy buscando la galleta. A veces me abro, como se desgaja una fruta. O soy tan porosa como un hueso viejo, o traslúcida, una condensación tintada del aire como una aguada de acuarela, y miro perpleja a mi alrededor, imaginándome que no hago sombra. A veces cabalgo a lomos de una fe encabritada, agarrándome con una mano y agitando la otra en el aire, y como cualquier temerario le hinco los talones pidiendo sangre, una cabalgada más desbocada, más".

El libro se compone de veintiun ensayos, siete de los cuales ya habían aparecido en castellano en sendas publicaciones de la editorial Errata naturae, Una temporada en Tinker Creek (2017) y Enseñarle a hablar a una piedra (2019), ambas traducidas por Teresa Lanero Ladrón de Guevara. Ya me referí a ellos aquí y aquí. Es una excelente forma de acceder a Anne Dillard sin tener que pasar por la contradicción del librívoro. Errata naturae sí paga por los trabajos de traducción, corrección, maquetación, y hasta es capaz de hacer una parada en su actividad editorial con motivo de la pandemia, para repensarse y para invitar a todo el sector del libro a hacer lo mismo.

Por favor, Malpaso: paga ya.

sábado, 9 de noviembre de 2019

Enseñarle a hablar a una piedra

Annie Dillard
Enseñarle a hablar a una piedra
Traducción de Teresa Lanero Ladrón de Guevara
Errata Naturae, 2019

"El planeta no es tanto una nave espacial -la nave espacial Tierra- como un manglar desprotegido, bello y sin ataduras. Las personas comenzamos pequeñas tiempo atrás y, desde entonces, hemos acumulado una gran cantidad de suelo reconfortante y fangoso de cultura humana. En él hemos echado raíces; lo llevamos con nosotros a través de la nada, a ningún lugar. [...] Un manglar a la deriva [...]. A su paso, crea su propio suelo, se balancea al azar sobre el mar salado, día y noche, alrededor del sol, alrededor del sol hacia el este de Hércules".

Cuando hace dos años leí el anterior libro de Annie Dillard, Una temporada en Tinker Creek, quedé atrapado por su estilo narrativo y por su capacidad para aproximarse (y aproximarnos) a la naturaleza combinando poesía, ciencia y espiritualidad. Rasgos que vuelven a caracterizar este libro. Lo que dije entonces lo repito ahora:
un libro maravilloso, para leer a sorbos, reposadamente, para releer y repensar.
La única diferencia tiene que ver con la localización geográfica de las observaciones de Dillard: si el primer libro transcurre íntegramente en las montañas Blue Ridge, en los Apalaches de Virginia, en esta ocasión la autora nos lleva también hasta el Polo Norte, las islas Galápagos, la Amazonía ecuatoriana o el estrecho de Puget, un amplio sistema de fiordos y valles glaciares por los que el océano Pacífico se adentra en la costa noroccidental de los Estados Unidos, concretamente en el estado de Washington.

Por lo demás, la lectura de este libro me lleva a reencontrarme con una escritora total, tocada por el don de la sensibilidad y la capacidad para descubrir la belleza en los lugares más insospechados, capaz de escribir con profundidad no exenta de gracia sobre la avispa cartonera que choca contra una vidriera, sobre la comadreja a la que envidia por su capacidad de vivir "como se supone que debe vivir, cediendo en cada momento a la perfecta libertad de la simple necesidad", sobre los exploradores polares victorianos y su sobriedad narrativa o sobre la superación de su "feroz educación anticatólica" y sus vivencias y reflexiones durante la misa dominical:

"Semana tras semana presenciamos el mismo milagro: ese Dios es tan poderoso que puede aguantar la risa. Semana tras semana  presenciamos el mismo milagro: ese Dios, por insondables razones, se abstiene de hacer trizas nuestra actuación de osos danzantes. Semana tras semana Cristo lava los pies sucios de los discípulos, agarra sus dedos y repite: 'Lo creáis o no, está bien ser gente'. ¿No es increible?".

Atención al detalle, sentido del humor, capacidad de asombro, sensibilidad hacia el misterio y mucho conocimiento científico hacen de cada uno de los textos que componen este libro una ocasión para el disfrute más pleno. Espero que Errata continue publicando en español los libros de Annie Dillard.