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domingo, 25 de agosto de 2024

La belleza del barrio

Ruth Miguel Franco
La belleza del barrio
Eolas Ediciones, 2023

"En la cocina del hotel se afanan mujeres con callos en los pies, la hierba suavísima se riega con agua robada. Viajar es violencia: nadie puede viajar si no hay quien tire del carro. No hay turismo respetuoso, no hay viajeros amables. Siempre sobramos".


Breve pero sugerente ensayo sobre suburbios, polígonos y periferias urbanas, sobre murallas que han perimetrado ciudades y que hoy son cicatrices en el terreno, queloides imborrables que separan ("las murallas se convirtieron en calles, pero nunca perdieron su esencia") y atraen ("Cuando las murallas estaban casi a punto de desaparecer, la gente empezó a quererlas"), sobre mercantilización-gentrificación-turistificación de los barrios populares ("Pensé que a mi barrio lo salvaría su fealdad, pero acaban de abrir una inmobiliaria dentro del mercado de Pere Garau").

"La añoranza es cosa de ricos", escribe Ruth Miguel, que prosigue así: "Solo puede mitificar el pasado a) quien lo tiene; b) quien en él estuvo a salvo. El marica al que tiraban piedras no quiere volver a la plaza de su pueblo. No quiere volver a una cocina vacía quien no tuvo qué comer". Pero el barrio está ahí, nos espera, nos reclama: "Yo solo soy capaz de la belleza del barrio".

De Viena a Madrid, entre León y Palma de Mallorca, Ruth Miguel ha escrito un libro que combina poesía y etnografía y al que merece la pena dedicar un tiempo. Como un paseo de domingo, a primera hora de la mañana, cuando las calles aún están vacías y húmedas por los manguerazos de los servicios públicos de limpieza.

martes, 14 de mayo de 2024

La fábrica de mi padre

LA FÁBRICA DE MI PADRE supone una mirada justa y necesaria a la Bizkaia industrial de la segunda mitad del siglo XX, esa que fundamentalmente se basó en el trabajo duro y generoso de miles de personas que trajeron con su sudor y sus afanes gran parte de la riqueza que hoy disfrutamos en este Territorio Histórico.

Más allá de la nostalgia y de la evocación curiosa de aquellos paisajes y aquellas formas de vida, este documental y su potencia evocadora nos obligan a repensarnos mejor en este inicio del siglo XXI, desde la reflexión de lo que fuimos y la proyección coherente y solidaria con lo que seremos y serán quienes vengan después.

Es una reivindicación histórica de la clase trabajadora que forma parte de la historia invisibilizada porque que sin ellos y ellas difícilmente puede explicarse el presente y el futuro.

Ni olvido, ni mitificación nostálgica del pasado. Por el contrario, con propuestas como esta proyectamos una mirada honesta hacia el pasado y a la vez hacia el futuro, agradeciendo y reconociendo tanto trabajo y tanta lucha. Porque con memoria sí hay rumbo cierto.


lunes, 21 de diciembre de 2020

Las ciudades evanescentes

Ramón Lobo
Las ciudades evanescentes
Península, 2020 

"Hubo más sentido de comunidad en las metrópolis confinadas que en las urbes libres, displicentes e individualistas que la precedieron. Saltamos de un egoísmo estructural, sin apenas calor humano, a una melancolía dolorosa que demandaba cariño de ventana a ventana a las ocho de la tarde.
[...] Hay que trasladar a los barrios el espíritu de los balcones".

 
Partiendo de la ciudad confinada, esa en la que durante semanas la realidad quedó no solo suspendida, sino alterada (ciudades sin aceras pero con balcones, hogares abiertos al exterior, actividades esenciales por fin reconocidas como tales...), Ramón Lobo aborda una sociología urbana construida a partir de su propia experiencia, como si de un paradójico flâneur confinado se tratara.
 
En los distintos capítulos de este libro, capítulos breves, de entre ocho y doce páginas, escritos con la agudeza del periodista atento a lo local y el conocimiento del reportero internacional que ha dedicado largos años a cubrir conflictos internacionales tan dramáticos como los de la ex-Yugoslavia o Ruanda, el autor reflexiona sobre la diferencia entre la soledad impuesta (loneliness) y la soledad escogida (solitude); sobre la casa y su contenido (libros, fotos, posters, objetos de adorno, recuerdos...) como "prolongación de lo que somos"; sobre la vida de barrio y su futuro amenazado por la privatización de los espacios y servicios públicos y por la proliferación de franquicias que desplazan al comercio local; sobre ciudades asediadas por la guerra, pero también por la especulación; sobre ciudadanas y ciudadanos aisladas por la tecnología; sobre las fronteras interiores que cada ciudad contiene; sobre los cementerios urbanos...

Y todo eso lo hace combinando perfectamente sensibilidad y crítica, orientadas ambas a remover sentimiento y razón para construir unas "ciudades pospandémicas" que rescaten y defiendan lo bueno de las actuales, pero que desechen los males que hoy las asolan. Para ello, como advierte Ramón Lobo en el último capítulo del libro (reproducido parcialmente AQUÍ), será imprescindible que la ciudadanía recuerde, que haga memoria de lo que ha supuesto la pandemia y el confinamiento y que no se sumerja acríticamente en el objetivo estupefaciente de la nueva normalidad:

"Los vecinos deberán decidir entre la memoria activa y la amnesia. Recordar quiénes fueron sus sostenedores, las personas que permanecieron en sus puestos de abastecimiento. Será necesario apostar por las tiendas de proximidad y por las librerías que sobrevivieron a los ataques del mercado financiero. Tras comprar mi primer libro pospandémico, uno de Benito Pérez Galdós, sentí ganas de bailar sobre la acera.
Los patrones de pisos turísticos que empobrecieron el alma de los barrios pedirán ayudas a las autoridades para seguir esquilmando. Los turistas tardarán meses o años en regresar, en moverse en masa seguidos de sus followers virtuales. Miles de pisos sin termitas castigarán el mercado. Podría ser la oportunidad de regularlo de otra manera. De un nuevo comienzo.
No emergemos de la Gran Pandemia como Europa de la segunda guerra mundial. Las ciudades, las infraestructuras y la industria están intactas. Solo es necesario descubrir las nuevas reglas, decidir las prioridades. ¿Soportará la gente un retorno a lo de siempre en manos de los de siempre? Espero que no. Si no, todos seremos culpables"
.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

La humanidad planetaria: diálogo entre Marc Augé y Josep Maria Montaner

Marc Augé y Josep Maria Montaner
La humanidad planetaria
Traducción de los textos de Augé: Albert Berenguer. Corrección: Marta Beltrán Bahón
Gedisa, 2019

"En la persona humana hay tres dimensiones: individual, cultural y genérica. Y creo que hay que pasar directamente de la dimensión individual a la dimensión del género humano y teneren cuenta que las culturas son las que son. Es decir, algo necesario e insuficiente".

Interesante conversación entre el conocido antropólogo de los "no-lugares", Augé, y Montaner, arquitecto de dilatada trayectoria y activista social.

Compartiendo perspectiva humanista y una visión de futuro crítica pero esperanzada, en este breve libro abordan cuestiones como la importancia del lugar en estos tiempos de globalización, la  contradictoria realidad del turismo de masas, la rampante desigualdad, el nuevo municipalismo, los movimientos NIMBY, las migraciones y la creciente diversidad de las ciudades...

A pesar de su brevedad y de la variedad de temas abordados, a lo largo del diálogo encontraremos multitud de intuiciones y sugerencias que, si bien no cuentan con un desarrollo suficiente, sí ofrecen sugerencias para repensarlos desde claves nuevas.

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Barrionalismo

Luis de la Cruz Salanova
Barrionalismo
Editorial Decordel, 2018


El barrio, ¿por qué? Básicamente porque en tiempos de disolución de los lazos comunitarios, en estos momentos en los que vamos perdiendo, uno encuentra en la idea bien entendida de barrio algunos elementos para reagruparse. Porque, rascando el firme, puedes encontrar los restos arqueológicos necesarios para llevar a cabo la reconstrucción de otra memoria común de los de abajo. También porque, de hecho, ha funcionado y sigue haciéndolo como espacio de resistencias.

El autor de este recomendable libro reconoce que la mayoría de los textos que lo componen han tenido su origen en algún paseo por su Madrid natal. Tras su lectura, me parece que hay capítulos (los dedicados a la fiesta, al conflicto, a la memoria, a las arquitecturas efímeras) más "caminados" que otros (los que abordan la gentrificación, la securitización o la aspiración a ser clase media), más "leídos". Pero en todos ellos palpita una enorme sensibilidad hacia la ciudad habitada, hacia las interacciones sociales ordinarias (callejeo) y extraordinarias (fiesta, lucha) que la constituyen.

Sociología urbana de la buena. De la pensada y de la vivida. Escucha atenta de los ritmos del barrio. Sin sentimentalismos -El barrio puede ser una mierda, como atestigua el viejo anhelo de superación vertido en la frase salir del barrio- pero con una voluntad expresa de compartir presente y futuro con aquellas personas con las que comparte vecindad.