domingo, 22 de marzo de 2026

El guillomo

Robin Wall Kimmerer
El guillomo: Abundancia y reciprocidad en el mundo natural
Ilustrado por John Burgoyne
Traducción de David Muñoz Mateos
Capitán Swing, 2025

"Me gusta la idea de la economía del don, la idea de que podamos alejarnos de este sistema demoledor, que lo reduce todo a mercancía y nos despoja a la mayoría de aquello que queremos de verdad: una sensación de pertenencia, de interrelación, de propósito, de belleza, de sentido, que jamás puede mercantilizarse. Quiero ser parte de un sistema en el que la riqueza signifique tener suficiente para compartir, donde la recompensa de satisfacer las necesidades de tu familia no se vea envenenada por la destrucción de esa posibilidad para otros. Quiero vivir en una sociedad donde la moneda de cambio sea la gratitud y el recurso de la bondad, renovable e infinito, que se multiplica cada vez que se comparte, que no se devalúa con cada uso".


Un ensayo breve pero profundamente reflexivo que explora formas alternativas de entender la economía y la relación humana con la naturaleza. A través de la metáfora del árbol del guillomo (arbusto del género Amelanchier) la autora plantea una visión de la vida  basada en la reciprocidad, la generosidad y el cuidado comunitario.

Robin Wall Kimmerer describe cómo, en los ecosistemas naturales, los recursos no se acumulan de manera egoísta, sino que se comparten en redes de interdependencia. Este modelo contrasta con el sistema económico capitalista, centrado en la competencia y la acumulación. La autora propone una “economía del don”, donde el valor se mide en relaciones y bienestar colectivo, no en beneficio privado, como base de una existencia organizada en torno a la suficiencia y la reciprocidad agradecidas:

"Reconocer la «suficiencia» es un acto radical en el contexto de una economía que exige constantemente que consumamos más. Los datos cuentan la historia  de que en el planeta hay «suficientes» calorías alimenticias para nutrir a sus 8.000 millones de habitantes. Sin embargo, la gente pasa hambre. Imagina lo que sucedería si cada uno de nosotros tomáramos sólo lo necesario, no mucho más de lo que nos corresponde. La riqueza y la seguridad que todos parecemos anhelar podrían alcanzarse compartiendo lo que tenemos. Los ecopsicólogos nos han enseñado que la práctica de la gratitud sirve de freno contra el consumo excesivo. Las relaciones alimentadas por el reconocimiento de los dones reducen nuestra sensación de escasez y carencia. En ese ambiente de suficiencia, el ansia por tener siempre más se calma y solo tomamos aquello que necesitamos, respetando la generosidad del dador. La catástrofe climática y la pérdida de biodiversidad son consecuencias del consumo humano desenfrenado. ¿Y si el cultivo de la gratitud fuera parte de la solución?".

Como en sus otras obras, la combinación de conocimiento científico con saberes indígenas nos ofrece una perspectiva rica y equilibrada, en un estilo es accesible, poético y convincente, que facilita la conexión emocional con sus ideas. Una lectura inspiradora que invita a replantear nuestras prioridades como sociedad. Aunque algunas propuestas pueden parecer idealistas, el ensayo logra abrir un espacio de reflexión imprescindible en un contexto de crisis ecológica y social.






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